Después de 60 años le pondrán sistema de inyección a los carros de Nascar

Este es uno de los cambios tecnológicos con los que arranca el próximo domingo el principal campeonato de automovilismo de los EE. UU. Entre otros, la gestión de mezcla y encendido se computariza.

Redacción Motor

05:54 a.m. 20 de febrero del 2012

Después de respirar durante 60 años a través de los fieles pero ya obsoletos carburadores, los motores de los carros de Nascar pasan a inyección. Este será el gran cambio tecnológico en el principal campeonato de automovilismo de los Estados Unidos para el 2012, cuyos ensayos ya se hicieron el pasado fin de semana en Daytona y arranca en forma con las 500 Millas en esa misma pista el próximo 26 de febrero.

La inyección y los computadores que se encargarán de la gestión del motor toman el puesto de los célebres carburadores de Holley y los encendidos MSD. Llegan provenientes de McLaren F1, que desarrolló todo un sistema operativo para acoplarlo a los cuatro motores que mueven los carros de Nascar, en igualdad de condiciones.

A pesar de este cambio que afecta más la parte "externa" de las máquinas, en las tripas los motores siguen siendo los convencionales V8 que giran a 9.000 rpm y producen cerca de 900
caballos de potencia a pesar de su tren de válvulas con comando "varillero" y apenas una entrada y salida de mezcla por cada cámara.

Se supone que habrá mejoras de rendimiento, especialmente
en los consumos con la inyección y esto les agrega pimienta a las estrategias de las paradas pues no hay información exacta sobre el apetito de los motores en las diferentes pistas y temperaturas.

También entra a jugar una nueva tecnología pues los equipos podrán acceder a modificar algunos parámetros de los computadores con mucha facilidad mediante la conexión de sus "laptops" con la memoria del vehículo, no en el curso de la prueba, por lo cual en muchas escuadras han incorporado ingenieros expertos en estos temas, quienes a su vez aprenderán de las peculiaridades de estos motores, únicos en su género en el mundo de las carreras.

Otra área que ha puesto a penar a los equipos es la nueva norma de la refrigeración de los motores. Sucede que el año pasado se hizo muy dramático el efecto de succión en parejas de carros, que andando en "tándem" lograban unos diez kilómetros por hora de velocidad adicional. Esto generó un juego de equipos y arreglos
entre los pilotos en plena competencia, cuya comunicación carro a carro también se prohibió. También le genera baja de credibilidad al espectáculo.

Una forma "mecánica" de desestimular las uniones de carros es reducir la cantidad de aire que llega al radiador, la capacidad de agua del mismo y la presión del sistema. De esta forma el motor va a girar muy justo y crítico en temperatura y si el piloto mete la nariz de su carro pegada al que lo precede, de inmediato la temperatura comenzará a subir obligando a sacar la trompa
al aire libre para refrescarlo y se rompe la cadena de succión.

Los radiadores pasaron de llevar cinco a dos galones de agua, el tanque recuperador se reduce a medio galón y la tapa solo puede resistir 25 libras, con lo cual el punto de ebullición del agua baja.
Para reforzar este punto, las entradas de aire se subieron en la carrocería de tal manera que si el carro está camuflado recibe menos refrigeración que antes.

Esto conlleva también a que el apoyo aerodinámico se cambie, por lo cual la aleta trasera será más pequeña, y al haber menos carga, los resortados serán más suaves.

Las tres sesiones de ensayos que se cumplieron debieron
ser un interesante laboratorio para tomar todo tipo de mediciones y datos cuyos efectos se verán parcialmente en las 500 Millas, porque los resultados de esta clásica no serán una referencia de lo que prepara la temporada, pues mientras se domestican todas estas nuevas disposiciones habrá muchos cambios de rendimientos y resultados a medida que cada equipo "aprenda"
y se ajuste a la modernidad que hace años estaba pidiendo pista.

FRASES:

Las tomas de aire para los radiadores son más altas este año con lo cual baja el flujo de aire y se reduce la posibilidad de que los carros rueden pegados aprovechando la succión.

Los equipos han hecho ensayos privados con las nuevas normas pero en el curso del campeonato descubrirán muchas variantes en los motores.

Montoya inicia su sexto año en la Nascar con 180 carreras de campeonato y dos victorias en circuitos ruteros. Ganar en el óvalo, una meta fundamental.

RECUADRO:

Por fin pondrán inyectores en los motores y la gestión de mezcla y encendido se computariza. Severas restricciones de refrigeración para evitar la succión de los carros y los arreglos entre los equipos. El domingo comienza el campeonato con las 500 Millas de Daytona.

Chip también remodeló su equipo
Al terminar el campeonato 2011, Chip Ganassi dijo públicamente que nunca más quería sus carros en los puestos 21 y 27 de la tabla final. Para un ganador como él, los resultados fueron
"patéticos". Nadie más adecuado que el dueño del equipo para ponerlo a rodar en el camino ganador que conoce, para lo cual tomó drásticas medidas.

La primera, es el cambio de todo el cuadro técnico superior. Salió de sus veteranos y puso en cabeza del escuadrón como presidente y gerente general a Max Jones, quien llega del equipo Roush Fenway. Además de su experiencia en la pista es un gran conocedor de los chasises de ese mismo nombre.

El nuevo director técnico es John Probst, quien proviene del equipo Red Bull, y al ingeniero Chris Heroy le asignó el auto de Juan Pablo Montoya, y a Jamie McMurray le correspondió el ingeniero Randy Cox, también ex Red Bull, equipo que se disolvió después de cinco años, 172 carreras y un par de victorias. Un balance casi tan exiguo como el de Ganassi en Nascar.

La reforma técnica del equipo incluye nuevos chasises de otro origen tecnológico y un replanteamiento total de las operaciones con presupuesto ilimitado. "Para ganar, no podemos estar cortos en ningún aspecto, y Chip nos va a proveer cuanto sea necesario para darles la vuelta a los resultados", dijo Jones al ratificar toda su
confianza a los pilotos.

Uno de los puntos esenciales del nuevo equipo es mejorar la comunicación entre todos los técnicos y usar la experiencia de cada grupo que responde por su carro de manera colectiva.

El equipo ha hecho ya bastantes ensayos privados en los cuales se experimentaron soluciones y reglajes que eventualmente se tendrán que usar en el curso del año, así como la respuesta
de los chasises a las diferentes graduaciones y la sensibilidad de los pilotos.

Si el nuevo entable de Chip logra el nivel de competencia necesario, será un año en el cual Montoya debe demostrar su calidad y, ahora, experiencia pues llega con cinco campeonatos corridos que equivalen a 180 carreras, dos victorias en ruta pero una abstinencia total en los óvalos que le urge quebrar.

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