Dodge Dart, el primer modelo fabricado de la fusión Chrysler-Fiat

Este modelo de Chrysler incorpora el eficiente motor MultiAir de su socio Fiat, un 1.400 cm3 con turbo e intercooler. A Colombia llega la versión SX-Rallye en 95 millones de pesos.

Redacción Motor

03:20 p.m. 03 de septiembre del 2013

Una vez presentado el nuevo Dodge Dart durante el Salón del Automóvil de Bogotá del año pasado, más de un nostálgico trató de buscar algo del sedán que rodó exitosamente en nuestro país a partir de 1969, cuando Colmotores inició su ensamble con CKD procedente de Míchigan (Estados Unidos).

Aquel veterano salía de la línea de producción con un motor de seis cilindros y 3.681 centímetros cúbicos que desarrollaba 145 caballos de potencia a 4.000 rpm. Tenía una caja manual de tres velocidades y una enorme cabina en donde podían viajar cómodamente seis personas de medidas generosas. Su suavidad era tal para los estándares de la época que los publicistas lo dieron a conocer como “de todo ímpetu”.

Se hizo famoso también por la posición de su motor inclinado (Slant Six) que acá se denominó popularmente como el “borracho”. Pero todo cambió. Y para bien. Luego de la reciente crisis de “las tres grandes”, Chrysler decidió relanzar sus cuatro marcas de vehículos y otorgarle a cada una un papel específico: Jeep, aventura; Chrysler, elegancia; RAM, trabajo, y Dodge, deportividad. También optó por revivir, con nuevos diseños, sus modelos más representativos, incluido el Dart, un vehículo de cuatro puertas mucho más compacto que sus ancestros y con variantes dirigidas a satisfacer el apetito de los amantes de los ‘muscle cars’, pero con billetera limitada.

El Dodge Dart remasterizado es un sedán mediano con pinta ‘agresiva’, émulo de sus hermanos más musculosos (Charger y Challenger), aunque con motor de proporciones terrenales: 1,4 litros con turbo e intercooler de 160 caballos de potencia a 5.500 rpm y un torque de 184 libras-pie a 2.500-4.000 rpm, cifras más que suficientes pues le permiten un muy buen desempeño cuando se aprieta el acelerador, gracias también a la caja Autostick de seis velocidades –automática con opción manual– y su doble embrague.

Pero lo más novedoso de este nuevo motor de Chrysler no son su tamaño y su potencia, sino el hecho de que salió del departamento de diseño de su socio Fiat. Es el mismo MultiAir con el cual la italiana equipa varios de sus modelos de alto performance, como el 500 Abarth o el Alfa Romeo Mito, y que –quién lo creyera– mueve por primera vez un ícono norteamericano. Fusiones como esta, sin embargo, no son ajenas al Grupo Chrysler, que ya había trabajado con las francesas Peugeot y Renault para la fabrica ción de vehículos familiares, y con la alemana Mercedes-Benz, con la que compartió tecnologías. Sin embargo, el nuevo Dart es el primero en sufrir un trasplante de corazón completo en un nombre tan tradicional.

Las características descritas arriba son exclusivas de la versión SX-Rallye, la única que llegará a Colombia por pedido del cliente. Fue tasada por la marca en 95 millones de pesos e incluye un completo kit de seguridad: 10 airbags, apoyacabezas activos para conductor y pasajero, frenos ABS con distribución electrónica de frenado, bloqueo del diferencial, control electrónico de estabilidad, asistente de arranque en pendientes y mitigación electrónica antivuelco (ERM).

Se trata de un sedán con pinta y comportamiento de superdeportivo, mucho más barato que los modelos Challenger y Charger de la misma casa, pero aun así accesible solo a los gomosos que están dispuestos a pagar una buena suma de dinero para sentirse al mando de un italiano-americano pura sangre.

FRASES:
El Dodge Dart comercializado en Estados Unidos tiene seis niveles de equipamiento. Las versiones Rallye y GT son las más deportivas.

La suspensión delantera es tipo McPherson independiente, con amortiguadores a gas y barra estabilizadora, y la trasera es tipo Multilink, también con barra estabilizadora.

El Dodge Dart fue calificado como Top Safety Pick+(selección superior de seguridad) por el Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) de Estados Unidos.

RECUADROS:
La vida a bordo
De puertas para adentro, el Dodge Dart incluye asientos individuales forrados en tela, techo corredizo de cristal, comandos del sistema de audio en el timón, sistema de encendido remoto, pantalla táctil de ocho pulgadas, nueve parlantes con ‘subwoofer’, ventanas eléctricas y control de velocidad. La insonorización de la cabina es destacable, aunque por momentos vale la pena bajar la ventana para no perderse el sonido del motor, que emula a los V6 gracias al ‘tonito’ grave pero leve que le dan sus dos escapes.

Dirigido a los jóvenes
Al igual que los musculosos de la marca, en este caso Dodge decidió hacerlos brillar, de ahí la moderna paleta de colores que incluye azules brillantes, un verde cítrico y el anaranjado que llegó a nuestras manos, con rines deportivos de color negro y molduras negras. Su aspecto físico es imponente: adelante lo gobierna la cruz de Dodge sobre una parrilla angosta (alargada hacia el spoiler en la versión Rallye) y flanqueada por luces halógenas envolventes, mientras que la zona posterior se ilumina de lado a lado por un gran ‘stop’ compuesto por 152 bombillos tipo led.

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