Eléctricos sin impuestos, pero...

Eléctricos sin impuestos, pero...

Redacción Motor

04:59 p.m. 27 de noviembre del 2012

Por fin se conocen de fuentes gubernamentales algunas normas
específicas y más aterrizadas sobre la importación de carros eléctricos e híbridos al país. El Comité "Triple A", que es un grupo de trabajo que depende del Ministerio de Comercio Exterior y en el cual participa también el de Hacienda y tiene el encargo de analizar y sugerir políticas arancelarias, acaba de expedir una norma que establece que los carros eléctricos no pagarán arancel de aduanas durante los próximos años y que los híbridos conectables (plug-in) tienen un gravamen del cinco por ciento. La importación tiene un cupo de 1.500 unidades de cada uno al año y vale por cinco años a partir de ahora.

Es algo que se había reclamado y parece bien planteado, pues si las marcas interesadas usaran todos los cupos, en el más optimista de los casos podría haber 15 mil vehículos de tecnologías limpias en 2017. Claro que la ruta es bien difícil pues hasta ahora el asunto de los eléctricos está en manos de operaciones experimentales que están haciendo ISA, las Empresas Públicas de Medellín y Codensa, entre las principales, que han adquirido flotas especialmente de Renault para uso en sus redes de apoyo y trabajos locales e inclusive están montando las estaciones de recarga en sus empresas.

Así han empezado todos los proyectos de electrificación y los vehículos utilizados en esas condiciones punto a punto superan sus problemas de autonomía y tienen unas enormes posibilidades
de monitoreo y seguimiento para hacer muy eficiente su empleo y
prevenir abusos.

Esa rebaja de aranceles también pone el carro eléctrico a un precio más racional para el particular que quiera embarcarse en el tema, pues el sobrecosto contra un vehículo térmico similar será menos incidente.

La muestra de algunos prototipos eléctricos en el Salón fue una buena motivación de parte de los importadores que llevaban mucho tiempo pidiendo una pista clara y segura para el tema. Ahora falta ver si el usuario común se conecta con esta tecnología, cosa que no es muy evidente, aunque no por ello se debe dejar el tema a la deriva.

Pero al mismo tiempo, se conocen resoluciones desenfocadas como la de la Secretaría del Medio Ambiente de Bogotá, que obliga a que los buses que entren a operar en el Sistema Integrado de Transporte de Bogotá cumplan las normas de emisiones de EuroV. Muy bonito en el papel, pero en la realidad solo muestra el
desconocimiento de la Secretaría, que se supone conoce el tema al dedillo pues es de todo el mundo conocido y comprobado que los motores de ese tipo no funcionan con el Acpm colombiano
actual y menos ahora cuando la mezcla con el biodiésel despierta muchas preocupaciones técnicas por su calidad y formulación.

El famoso EuroV es un documento con las exigencias que imperan en Europa, y los motores que la cumplen lo hacen con un combustible que tiene solo 15 partículas de azufre por millón, que
está previsto salir de las refinerías colombianas dentro de diez años, lo cual es una pésima noticia.

Por lo pronto, lo que funciona con el Acpm actual de 50 ppm son los motores Euro IV, con los cuales se hicieron las licitaciones para esos buses a los que ahora pretenden cambiarles las normas, lo cual es inviable técnicamente.

Adicionalmente, hay otro conflicto pues se pretende de manera casi inmediata que la norma que controle todos los motores diésel en el futuro sea la Euro (sin que haya el combustible a la vista) y solo la cumplen los camiones europeos, que en nuestras carreteras son minoría por la costumbre y tradición de usar máquinas americanas que se rigen por sus normas ambientales
conocidas como EPA.

Si se insiste en ese punto, el parque automotor pesado quedará en un absoluto caos pues los que funcionan no se podrán traer y los que pretenden tener no caminan con el jarabe que vende Ecopetrol en este momento. Cuando hay una muestra como la vista en el
Salón de Bogotá, pujante, generosa, moderna, tecnológica, alternativa, sensata y que refleja el empuje del país, no hay derecho a que el Gobierno aún siga dando tumbos con sus normas y que un país como Colombia no haya entendido que
su sistema circulatorio depende de las carreteras y sus camiones, y la sangre que debe ponerles no corresponde a su factor RH. Están buscando transfusiones imposibles donde existen sangres
universales.

Bien por lo de los eléctricos, pero ojalá los altos funcionarios de todos los niveles del Gobierno les pusieran control de tracción a sus mandos medios para que dejen la patinadera con la legislación sobre el automóvil. Ese sistema ya es equipo de serie en la mayoría de los carros y debería estar instalado a priori en quienes intervienen en su normatividad.

RECUADRO

Bien por lo de la desgravación de los vehículos eléctricos, pero
ojalá los altos funcionarios de todos los niveles del Gobierno
les pusieran control de tracción a sus mandos medios para que dejen la patinadera con la legislación sobre el automóvil y sus combustibles.

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