Elon Musk, dueño de Tesla Motors, quiere hacer realidad el Lotus Esprit submarino del agente 007

El Lotus Esprit de la película La espía que me amó de James Bond fue comprado en casi un millón de dólares por el dueño de Tesla para tratar de hacerlo un auto submarino real y funcional.

Redacción Motor

08:12 p.m. 29 de octubre del 2013

Vea aquí la galería de fotos del Lotus Esprit de James Bond

No parecía ser un remate excepcional el del Lotus Esprit que se usó en la película La espía que me amó de la serie de James Bond, estrenada en 1977. Pagaron en la subasta una cantidad de plata, 968.000 dólares, por el singular aparato que sorprendió al mundo del cine cuando resultó ser sumergible en una de las escenas más críticas de la película. Pero es una cifra muy lejana de la cancelada por otro coleccionista de las piezas de la saga del agente 007, que se llevó el famoso Aston Martin DB5 utilizado en Goldfinger y Thunderball, que giró 4,6 millones de dólares por el aparato hace apenas tres años.

Sin embargo, cuando se supo quién era el nuevo dueño de Lotus, la noticia se creció pues resultó ser Elon Musk, el futurista empresario creador de los carros eléctricos Tesla, cuya aceptación en el mercado de alta gama ha superado todas las expectativas comerciales y financieras.

Su idea es convertirlo realmente en un sumergible operativo y funcional, pues el Lotus que le permitió escapar a Roger Moore, el Bond de ese momento, era realmente una excelente demostración de trucos cinematográficos porque el aparato que todos vimos no era capaz de hacer lo que mostró en las pantallas.

Para empezar, se necesitaron no uno sino dos carros y siete cabinas para configurar y sumar todas las escenas, y de esos solo uno sobrevivió con todas sus funciones. Y la forma como el supuesto sumergible avanzó bajo el agua se hizo con motores eléctricos, que es el tema que conecta a Tesla con la subasta del carro.

La razón es que todo ese tipo de aparatos que van bajo el agua no funcionan con motores térmicos que se alimentan de aire, salvo que tengan un ‘esnórquel’ que lo chupe de la superficie. Todos los submarinos son eléctricos, con motores alimentados por baterías que se cargan con una planta de motor térmico, por lo cual periódicamente deben acercarse a la superficie y, por lo menos, sacar el esnórquel para darle aire al motor. Por consiguiente, el conocimiento de Tesla en motores eléctricos eventualmente podría conducir a que hubiera un automóvil que funcionara en dos ambientes.

Se necesita la visión de alguien como Elon Musk para pensar en un proyecto de estos, pues más allá de que pueda hacer funcionar sus motores en un compartimiento estanco, lo cual ya lo tuvo el Lotus de la película, necesita llevar aire para los ocupantes, que serían uno o dos, cosa que la máquina de Bond suplía con los tanques de un buzo profesional que lo operaba durante los minutos de filmación de cada escena.

Está por verse si el famoso Esprit de Bond solamente cambió de museo y será otro caprichoso juguete de un millonario, o si pasará algo con la idea que dejó flotando en la famosa serie que fue plataforma de lanzamiento para muchos automóviles en todos los tiempos.

El submarino ‘seco’

La cabina del Lotus que sumergieron fue preparada por Perry Oceanographics, una firma especializada en el tema con sede en Florida, Estados Unidos, que le instaló cuatro motores eléctricos consus hélices en una caja sellada junto con las baterías. Los controles los operaba el buzo y el aparato obedecía bastante bien las órdenes y se sumergía o subía manejando lastres.

La modificación costó 100.000 dólares en ese momento, unos 500.000 de hoy.

¿Cómo se usaron las siete cabinas?

Además de los dos autos que supuestamente sí rodaron en carreteras con toda suerte de aditamentos de ataque y defensa, las siete cabinas que Lotus envió tuvieron este destino:

1. Se utilizó para simular las secuencias de las ruedas retráctiles.

2. Sirvió para simular las aletas laterales que salen de los arcos de las ruedas mientras se extiende el periscopio.

3. Hizo la secuencia del lanzamiento del cohete tierra-aire desde la parte trasera del carro.

4. Llevaba un poderoso cañón neumático que salía desde un muelle como si emergiera del agua.

5. Repuesto del anterior.

6. La cabina totalmente cerrada que se usó para las escenas bajo el agua.

7. Una cabina se cortó por la mitad para hacer tomas de interiores de los protagonistas, Roger Moore y Bárbara Bach.

El único sobreviviente certificado funcional es el submarino seco subastado (6).

DATOS

Las escenas de la película transcurren en la isla Cerdeña, pero las filmaciones de las acciones submarinas se realizaron en Las Bahamas.

Las burbujas que supuestamente generaban las hélices de los motores se lograron soltando en el agua enormes dosis de tabletas de Alka-Seltzer.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.