Cada quién enfrenta la calle a su manera: el factor humano a la hora de manejar

Un automóvil con los mejores mecanismos de seguridad no necesariamente es el más confiable. Viajar seguro depende, más que nada, del conductor.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Un automóvil con los mejores mecanismos de seguridad no necesariamente es el más confiable. Viajar seguro depende, más que nada, del factor humano.

Cuando la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos ordenó, en 1972, emplear tapas ¿a prueba de niños¿ en los frascos de medicamentos, la intoxicación infantil se disparó durante los meses siguientes. La razón: los padres bajaron la guardia frente a su almacenamiento.

Con los vehículos ocurre algo similar, o al menos así lo sugieren los niveles de accidentalidad en el mundo. Pareciera que, a más y mejores mecanismos de seguridad, menos conciencia de los conductores frente al riesgo que corren en calles y carreteras.

¿Es por esta razón que la tendencia mundial en cuanto a medidas de prevención de siniestros se enfoca a la importancia que tienen, en el comportamiento de los conductores, los mecanismos conocidos como ¿compensación del riesgo¿¿, explica un documento del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), que se ocupa del tema.

Según esta teoría, la clave de la seguridad vial está en la forma en que los individuos hacen uso de la vía y en la madurez sociocultural de la comunidad a la hora de sensibilizar a sus miembros alrededor del riesgo, porque cada quién adapta su comportamiento frente al volante de acuerdo con el cambio del nivel del riesgo vs. el beneficio que obtiene.

Dicho de otra manera: cuando un conductor maneja un vehículo con airbag, frenos ABS, control de estabilidad y suspensión deportiva suele ser más agresivo, y esa agresividad ¿parece ser producto de un efecto compensador de la seguridad proporcionada por los dispositivos¿, aclara el documento de Cesvi.      

Añade que, en el tránsito, el nivel del riego ¿aceptado¿ depende de un balance que hace el conductor entre cuatro factores:

1. Las ventajas que espera de la conducta riesgosa, como ganar tiempo o impresionar a la novia.
2. Los costos de la conducta riesgosa, es decir, los comparendos a los que se puede hacerse acreedor, la reparación del vehículo o las lesiones que pueda sufrir.
3. Los beneficios de una conducta segura, como no estrellarse, preservar la vida de los pasajeros o dar ejemplo de comportamiento a los hijos.
4. Los costos de una conducta segura, como llegar tarde a una cita, someterse a la burla de los amigos o sentirse incómodo tonel cinturón de seguridad.

Cuando el conductor valora las conductas 1 y 4, más alto es el nivel de riesgo deseado por él, y cuanto más valora las conductas 2 y 3, más bajo es el nivel de riesgo que desea, aclara Cesvi.

¿Qué hacen las autoridades?
Frente a las condiciones de la vía, los encargados de la movilidad en ciudades y carreteras toman acciones puntuales frente a los entornos rurales y urbanos, bajo un concepto que internacionalmente se conoce como ¿traffic calming¿.

Consiste en diseñar el entorno de forma tal que genere en la conciencia de quienes conducen que hay un nivel importante de riesgo que lo obliga a disminuir la velocidad.

¿En Europa, estas acciones se centraron inicialmente en el tratamiento de las zonas residenciales, aplicando las medidas de moderación del tráfico que obligara (inconscientemente) a los conductores a circular a menos de 30 kph (¿)¿, aclara el estudio en mención.

Por su parte, frente a las condiciones del vehículo, la Comunidad Europea está promoviendo la instalación de limitadores de velocidad en los camiones de más de 3,5 toneladas y planea llevar esta propuesta a los fabricantes de autos livianos para que el dispositivo se convierta en una alerta permanente para el conductor.

¿A mayor seguridad, más inseguro se vuelve el conductor para el entorno¿. Ese es el concepto de seguridad que se está imponiendo, teniendo en cuenta que, frente al riesgo, hay infinidad de comportamientos humanos difíciles de evaluar.

COMPENSE BIEN SU RIESGO

*Cuando conduzca, concéntrese en esa actividad.
*Nunca olvide que, en un choque carro-peatón, este último es el más vulnerable. No se dispute la vía con él.
*Nunca olvide que, por más mecanismos de seguridad que posea, un choque severo puede conducir a lesiones graves.
*Recuerde que la vía tiene muchos actores, además de los vehículos: ciclistas, motociclistas, peatones y animales también tienen derecho a circular por la misma zona por donde usted lo hace.
*Piense que, con un manejo irresponsable, usted puede hacerse daño y dañar a los demás.
*Enfoque su mente hacia el respeto por las autoridades y las normas de tránsito.
*Más vale llegar tarde que nunca.
Fuente: Cesvi Colombia

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