Cada quién envejece a su manera: así se maneja la conducción en adultos mayores

Cada quién envejece a su manera: así se maneja la conducción en adultos mayores

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

En términos prácticos, la conducción no tiene edad, sexo o condición. Pero cada periodo trae consigo riesgos, que los conductores pueden evitar. 

"Joven es todo aquel que es de la edad de uno, o menor", reza el dicho, incluso a la hora de tomar el volante. Al menos así lo reconocen las autoridades de tránsito colombianas, que no tienen reparos en que los adultos mayores conduzcan, siempre y cuando su condición sicomotriz se los permita.

Pero no solo a ellos. Los jóvenes también están en la obligación de demostrar que están en condiciones de manejar; de ahí que se les exija, al igual que a los 'viejitos', un examen médico que convenza a las autoridades sobre sus aptitudes físicas y sicológicas.

Tal como se registró en la pasada edición de Vehículos de EL TIEMPO, dejar de manejar suele ser un acto voluntario de cada conductor, que conoce sus límites o se deja influenciar de su propia familia cuando se da cuenta de sus  limitaciones.

"Conducir implica percibir una gran cantidad de información de manera rápida y segura, pues el conductor debe tomar alrededor de 15 decisiones por cada kilómetro recorrido, cada una en fracción de segundo", dice un estudio del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), que habla al respecto. 

Esto significa que, como sucede con un conductor joven irresponsable, un adulto nervioso e inexperto o un experimentado 'chofer' de la tercera edad pueden tener problemas de percepción, decisión y acción, si no son conscientes de sus respectivas limitaciones.

De percepción, porque más del 80 por ciento de la información recibida al conducir proviene de los ojos y, entre los 40 y los 50 años de edad, empieza a afectarse este sentido.

Un joven que anda a exceso de velocidad o un adulto mayor que no ve bien pueden, igualmente, perder la habilidad para distinguir objetos en la vía y la señalización vial pertinente.

Al igual que el 'cuarentón', la deficiencia ocular en un adulto mayor requiere más luz y mejores condiciones para ajustarse a los cambios de luminosidad, "debido a que el ojo es más sensible, al compararlo con el de un joven de 16 años", advierte el estudio de Cesvi.

Esto quiere decir que a una persona de más de 50 años le lleva ocho veces más de tiempo en recuperarse del encandilamiento del carro que viene de frente y en una situación así no puede percibir rápidamente los elementos en la vía.

De decisión, porque el cerebro está obligado a procesar en segundos la información que recibe de los sentidos y proceder inmediatamente.

Cuando está englobado, es inseguro al conducir o se ha entrado en la tercera edad, esa decisión tarda el doble de tiempo de lo que lo hace un conductor 'sagaz'. 

De acción, porque la motricidad en un conductor de la tercera edad o un adulto inseguro frente al volante no es la mejor, debido a que no 'coordina' bien sus movimientos.

"Esto se agudiza en conductores de avanzada edad, debido a que los músculos se tornan débiles y se restringe su habilidad para girar el volante o apretar los frenos", añade Cesvi.

Esto también se aplica al peatón que camina englobado o demasiado limitado, quien se ve expuesto a accidentes graves, porque suele no acatar las normas de tránsito y no posee la misma capacidad de reacción de un peatón atento.

LOS ESPEJOS NO MIENTEN

¿Cuál es la edad máxima para dejar de conducir? Ni idea. Hay personas que a los 45 años ya no se atreven a tomar un carro y otras que, a los 80, aún están en plena capacidad de conducir, aunque con ciertas restricciones.

Para saber con certeza si usted aún es apto para sentarse frente al volante, respóndase estos interrogantes:

¿Los demás conductores me pitan todo el tiempo?

¿Estrello mi carro con frecuencia?

¿Me cuesta trabajo realizar maniobras difíciles, como echar reversa o parquear?

¿Mis familiares y amigos me alertan sobre la manera como conduzco?

¿Me pierdo con facilidad buscando direcciones?

¿Siento que aparecen vehículos y peatones de la nada?

¿Prefiero no conducir, especialmente en horas de alto tráfico y de noche?

Como ve, estas preguntas son aplicables a conductores de cualquier edad, que se sienten 'viejos' frente al volante, así no lo sean en su vida diaria. Solo ellos mismos deciden cuándo colgar las llaves, especialmente si responden estos interrogantes con un contundente 'Sí'.

ANTE LA DOLENCIA, ABSTENCIÓN

  • Si le instalan un marcapaso, deje de conducir un mes después de la operación.
  • Si sufre un síncope de origen desconocido, aléjese del timón por un año.
  • Si le da un ataque de isquemia, no conduzca al menos durante un mes.
  • Si lo ataca la epilepsia, agarre el timón un año después de retirados los medicamentos y tres años después, si lo suyo es manejar de noche.
  • Si tiene diabetes tipo 'mellitus' controlada con dieta, puede conducir sin problema.

FUENTE: Cesvi Colombia. 

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