El escape del sonido para la música digital lo hace la firma iXoost

La firma le dio un nuevo uso a los múltiples de escape de los motores más potentes: usar su resonancia para convertirlos en amplificadores de sonido de alta calidad. Invento que se vuelve escultura.

Redacción Motor

03:13 p.m. 20 de mayo del 2014

Imágenes de los particulares altavoces

Todo motor tiene un sonido particular y esto se ha he­cho mundialmente evidente con la actual Fórmula 1. Por eso no emite la misma 'música' un ronco V8 que un silencioso 4 en línea, y ello se debe en gran medida a las curvas, recovecos y retorcidas de las salidas de escape, que se convierten en una caja sonora afín a cada bloque y correspondiente a su número de ci­lindros. Esta es precisamente la materia prima del invento de la marca italiana de sonido iXoost.

Esta empresa, que se especializa en equipos de sonido, consiguió rescatar este 'instrumento' musical y convertirlo en ca­ja de resonancia para la música digital que se puede almacenar en Ipod, IPhone, que se instalan sobre su base, y otro tipo de aparatos electrónicos mediante conexio­nes que permiten emitir diferentes calida­des y tonalidades, dependiendo el modelo que se escoja.

La parte musical de estos artefactos se aplica en el mismo sentido con el que fun­ciona una trompeta, es decir, si el recorri­do de las ondas sonoras es corto, el sonido final será agudo, y en caso contrario se oi­rá grave, por esta razón estas plataformas cuentan con tweeters, parlantes medios y hasta subwoofers, que se instalan en la que es la mitad de las salidas del bloque real.

Pero a este matrimonio entre el mundo del automóvil y la música se suma un in­grediente más. Todos los escapes disponi­bles pertenecen a motores con configura­ción en V de 8, 10 y hasta de 12 cilindros, e incluso muchos de ellos provienen del diseño y la configuración que tuvieron monoplazas de la Fórmula 1 como, por ejemplo, el Cosworth de 1978, el V10 de Red Bull en 2005, el R26 de Renault para el 2006, el Ferrari de 2007, el de Williams para la temporada 2010, y varios V12 del Maserati MC12 FIA GT1, el Ferrari F1 de 1994 y el Bugatti EB 110 GT.

El único 'pero' que le nace a este in­vento es que la armada de estos múltiples altavoces requiere un trabajo artesanal de alta factura, por lo cual no son nada bara­tos. El más básico V8 cuesta unos 5.700 euros, que se convierten en casi 15 millo­nes de pesos, y el más caro puede llegar a unos 6.800 euros, unos 18 millones de pesos.

A pesar de ello, este es un artículo per­fecto para los amantes de los carros y la buena música porque su diseño, funcio­nalidad y calidad de reproducción lo con­vierten en una pieza de colección muy decorativa. Toda una sinfonía mecánica.

Música al aire

La empresa también se inspiró en el mundo de los aviones con el Radial6, que aparece en la foto. Este es el único diseño que se basa en las hé­lices de los aviones y su estética les rinde un homenaje a los viejos moto­res radiales de los aeroplanos. En su frontal tiene el típico cono cromado que coronaba la nariz de los aviones y en su diseño cuenta con dos alta­voces agudos, cuatro medios y un woofer, y todo el cableado está en el interior. Una obra de arte que ofrece un sonido 3D, según la firma.

DATOS
Existen tres configuraciones de 8, 10 y 12 cilindros en V, de los cuales se toma la mitad del múltiple de escape para el diseño.

La compañía que diseña y fabrica estos altavoces se llama iXoost y tiene su sede en Módena, Italia.

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