Al estilo de los C.S.I. ahora en Colombia se podrá tener el servicio de investigadores 'forenses' en el lugar de los accidentes para determinar responsabilidades

El nuevo Código de Procedimiento Penal permite a los conductores involucrados en accidentes de tránsito graves recolectar pruebas para adelantar una defensa técnica frente a la Fiscalía.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

MANUEL ORDUZ
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Antes de la promulgación de la Ley 906 del 2004 que le dio vida al renovado Código de Procedimiento Penal, los conductores que se veían envueltos en accidentes graves de tránsito no tenían más remedio que esperar el dictamen del fiscal de turno, que decidía si debían ir a juicio o, incluso, si quedaban privados de la libertad por provocarles a sus víctimas lesiones personales o llevarlos a la muerte.

Las pruebas recolectadas por su oficina eran consideradas fiables y hasta ¿contundentes¿, pues abarcaban los dictámenes de la Policía de Tránsito (con facultades de policía judicial para estos casos) y de Medicina Legal, cuyos investigadores y laboratorios eran (y siguen siendo) determinantes para comprobar las causas de los siniestros.

Hoy, sin embargo, las cargas se nivelaron gracias a la Ley 906, que le permite a la defensa recolectar pruebas, reconstruir los hechos y realizar análisis técnico-jurídicos, tal como lo hace la Fiscalía, con el fin de controvertir lo investigado por ella.

¿Yo comparo esta nueva realidad con un partido de fútbol ¿explica Diego López, experto en reconstrucción de accidentes, y quien ejerció este oficio por espacio de 12 años en Medicina Legal-. Hay dos equipos (Fiscalía y defensa), dos capitanes (fiscal y abogado defensor) y un árbitro (el juez). Este último es ¿real¿, no como antes del 2004, que era un convidado de piedra, pues el que mandaba era el fiscal¿.

En el nuevo sistema, dice el experto, ¿cada equipo contrata a sus jugadores, que en el caso de la Fiscalía son entidades oficiales, como la Policía de Tránsito, Medicina Legal o el CTI, y en el de la defensa, investigadores y expertos en reconstrucción, facultados por la ley para recolectar pruebas y presentarlas durante el juicio oral¿.

López ejerce hoy como físico forense de IRS Vial, una de las tres empresas creadas por particulares para llenar el vacío legal dejado por el nuevo sistema penal acusatorio, en el que un conductor que provoca un accidente de tránsito debe llegar a un juicio oral sin más pruebas que su propio testimonio.

Todo entra por los ojos
Como sus homólogas FCI y Cesvi Colombia, IRS Vial debe seguir tres pasos desde el momento en que ocurre el accidente de tránsito, sin los cuales es imposible llegar a construir pruebas contundentes para la defensa.

1. La investigación. Es la recopilación de datos en el lugar de los hechos, es decir, la toma de mediciones que suele hacer la Policía, aunque de forma menos exhaustiva.

¿Nosotros nos trasladamos al lugar de los hechos y levantamos nuestro propio croquis -aclara Helder Ortiz, director nacional de investigaciones del Centro Internacional de Investigaciones Forenses y Criminalísticas FCI-. Aunque no se nos permite ingresar al perímetro del cordón de seguridad que monta la Policía, tenemos la tecnología suficiente para trabajar de lejos¿.

Esa tecnología consiste en un aparato láser que toma medidas a distancia (distanciómetro). Cumple la misma función del metro o tensiómetro que usan los policías de tránsito, aunque a diferencia de aquel, este es más preciso.

El experto ¿apunta¿ con al aparato hacia el sitio del accidente y, mediante unos códigos, va grabando las huellas del frenado, la distancia de los vehículos, el sitio en donde quedó el cuerpo de la víctima y todo tipo de datos que puedan ser relevantes para construir la prueba.

¿Si el anillo de seguridad de la Policía es muy amplio, utilizamos estaciones topográficas digitales, con las que podemos trabajar hasta dos kilómetros por fuera del lugar de los hechos ¿aclara Ortiz-. Recogemos puntos de toma digital, que después son procesados en un computador para sacar un plano o croquis con precisión absoluta¿.

La policía se concentra dentro del perímetro de seguridad, lo cual le impide tomar fotos desde ángulos más abiertos, mientras que los investigadores de  IRS Vial o FCI ¿se mueven¿ por todo el lugar y realizan labores de vecindario, es decir, buscan elementos poco evidentes, como señales de tránsito, obstáculos de la vía o el estado de las calzadas.

¿Además, nos concentramos en la gente del sector o la población flotante que haya sido testigo de la ocurrencia del accidente y la entrevistamos con videocámaras y grabadoras digitales¿, añade el experto de FCI.

2. La reconstrucción. Consiste en recoger y analizar toda la información, utilizando leyes, técnicas, procedimientos y herramientas informáticas. Mientras la Fiscalía tiene para este proceso un método llamado Programa de Trabajo Metodológico, que procesa la información recolectada y le da un norte específico, estos centros de investigación privados hacen lo mismo, aunque a través de mesas de trabajo.

¿Miramos las debilidades y oportunidades que tenemos y hacemos una ¿administración del lugar de los hechos¿ para saber qué es útil y qué no de esa información. Analizamos las oportunidades, las fortalezas y las amenazas¿, dice el director nacional de investigaciones de FCI.

Todas las evidencias pasan, finalmente, a un laboratorio, en donde expertos forenses realizan una aproximación de lo ocurrido: se hace una simulación del accidente, calculando la velocidad, los tiempos de reacción y las posiciones relativas, antes, durante y después del siniestro. Finalmente, se realiza una animación digital del hecho, la cual se convierte en ¿evidencia demostrativa¿.

¿Lo interesante aquí es que todo se basa en fórmulas físicas y matemáticas comprobables, es decir, es una aproximación clara y contundente a la realidad de los hechos, que puede ser corroborada por cualquier experto del mundo¿, puntualiza Diego López.

3. El análisis técnico-jurídico. El fin último de todo este proceso es lograr una asesoría efectiva para el conductor cuando sea requerido por la justicia. El análisis final se plasma en un informe que el ente investigador le entrega al abogado defensor, en e cual se interpretan los resultados, que se anexan al álbum de fotos y a la animación digital del accidente.

¿De nada sirve presentar un informe muy completo si, a la hora del juicio, el abogado defensor no lo sabe ¿leer¿ ¿dice Francisco Pulido, ex investigador de Cesvi Colombia y actual director técnico de IRS Vial-. La idea de este informe es convencer al juez de lo que sucedió, por eso todo tiene que estar sustentado¿.

Su empresa entrega tres niveles de informes, que no por ser más o menos completos son de diferente calidad. ¿Las conclusiones son las mismas y todos analizan la evidencia de igual manera¿, explica Pulido.

El informe RAT 1 contiene un resumen ejecutivo del acontecimiento, con una foto del sitio de los hechos.

El informe RAT 2 contempla más fotografías y explica con mayor detenimiento los acontecimientos y las fórmulas físicas y matemáticas utilizadas para llegar a las respectivas conclusiones.

El informe RAT 3 abarca lo mismo que el anterior, pero se le anexa un disco digital con la animación del accidente, el croquis y un análisis más profundo de los hechos.

¿Nosotros nos sentamos con el abogado durante el juicio y lo vamos asesorando acerca del informe y sobre lo que debe o no debe preguntar y contrainterrogar, para dejar en evidencia las falencias de la contraparte¿, puntualiza el director técnico de IRS Vial.

Cabe decir, finalmente, que los centros de investigación privados pueden recolectar y embalar evidencias físicas del sitio del accidente, cuando la Policía de Tránsito o Judicial se haya retirado, y que aquella está obligada a entregarle a la defensa su propio informe, si ésta lo solicita ante la Fiscalía.

AÚN SE PRESENTAN FALLAS
Aura Liliana Pérez Santiesteban es una abogada defensora del transporte público que ha utilizado los servicios de estos centros de investigación para recopilar pruebas.

¿Gracias a la animación digital, logramos la preclusión de un homicidio culposo, cuando comprobamos que la víctima (un ciclista) se pasó un semáforo en rojo y no le dio tiempo de reaccionar al conductor ¿cuenta-. En otro caso demostramos que el exceso de velocidad no tuvo nada que ver con el accidente, pues éste era inevitable aún a velocidad límite¿.

Para la abogada, este sistema es muy útil porque se logran controvertir las pruebas de la Fiscalía más eficazmente, aunque reconoce que aún presenta muchas fallas.

¿Los jueces aún están muy apegados a la norma anterior y figuras como la reparación integral en lesiones culposas o la conciliación para casos graves han desaparecido ¿advierte-. Además, faltan muchos investigadores y el servicio es aún muy costoso para el conductor particular¿.

ASESORÍA COMPLETA
Una vez concluido el informe, FCI realiza una simulación de lo que sería el juicio oral del caso en cuestión. Para ello dispone de una sala de audiencias, con ¿jurado¿, ¿juez¿ y ¿fiscal¿, en donde el abogado defensor se entrena, basado en el informe final, y adquiere pautas sobre cómo interrogar, qué preguntar y qué no, y la manera de presentar las evidencias recopiladas.

BENEFICIOSO PARA TODOS
Los clientes potenciales de los centros de investigación privados pueden ser, entre otros:

  • Las empresas de transporte.
  • Las compañías de seguros.
  • Organismos de tránsito (secretarías o el Ministerio de Transporte) que quieran adelantar estudios sobre accidentalidad de una vía especial.
  • Secretarías de salud, para planes de prevención de accidentalidad.
  • ARP: toda empresa tiene programas de salud ocupacional y necesitan expertos para sus capacitaciones.
  • Propietarios de vehículos que no están asegurados.
  • Concesiones viales.

ASÍ AUTORIZA LA LEY

El capítulo VI, artículo 267 de la Ley 906 de 2004, autoriza a la Defensa la recopilación de pruebas.

¿Facultades de quien no es imputado. Quien sea informado o advierta que se adelanta investigación en su contra, podrá asesorarse de abogado. Aquél o este podrán buscar, identificar empíricamente, recoger y embalar los elementos materiales probatorios, y hacerlos examinar por peritos particulares a su costa, o solicitar a la policía judicial que lo haga. Tales elementos, el informe sobre ellos y las entrevistas que hayan realizado con el fin de descubrir información útil, podrá utilizarlos en su defensa ante las autoridades judiciales¿.

PRUEBAS TÉCNICAS Y CIENTÍFICAS

Además de las investigaciones propias de cada accidente, estas empresas realizan pruebas científicas para capacitar a sus afiliados y medir la reacción de los conductores en situaciones específicas. Para ello disponen de tecnología avanzada, que les permite mayor certeza a la hora de realizar la evaluación del accidente.

El acelerómetro es un simulador vehicular, con timón, accesorios y pantalla digital, que evalúa el comportamiento del conductor ante la salida de un peatón, la aparición de otro vehículo en un cruce o la frenada intempestiva de quien circula adelante, entre otras eventualidades.

Normalmente, el conductor actúa dentro de un lapso de tiempo no menor a los 0,9 segundos y no mayor a los 1,6. Si excede este límite, quiere decir que su capacidad de reacción no es buena.

El alcohosensor les sirve a estas empresas para realizar campañas preventivas, pero también para medir la manera de actuar del conductor cuando ha ingerido alcohol.

¿En las pruebas se le da trago al piloto, pues no a todas las personas las afecta el alcohol de la misma manera¿, dice Helder Ortiz, director nacional de investigaciones del Centro Internacional de Investigaciones Forenses y Criminalísticas FCI.

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