El 'facelift'

El 'facelift'

Redacción Motor

02:54 p.m. 26 de agosto del 2014

Odioso recurrir al inglés, pero la traduc­ción de esta palabra a nuestro idioma, si bien tiene muchos equivalentes, no es tan precisa ni elocuente como la que usamos en el mundo de los automóviles para descri­bir los retoques, ajustes, actualizaciones o modernizaciones que periódicamente reciben los modelos para mantener su vigencia sin incurrir en profundas transformaciones. Que poco se dan, pues los carros hoy son mucho más evolutivos que novedosos.

Igual nos pasa en este universo de los me­dios impresos. Periódicamente necesitamos retocar el aspecto, revisar sus contenidos, actualizar el lenguaje, cambiar las estrategias de contacto con los lectores hacia métodos más visuales y ágiles, buscar que el paseo por los temas sea un verdadero paseo, más agradable, fácil de leer, mejor descomprimido, más impactante y más competitivo ante la abrumadora concurren­cia de otros productos.

Por ello esta edición de MOTOR les llega con nueva carrocería y mecánica editorial que responden a esas reflexiones. No es posible, como tampoco lo es con los au­tomóviles, poner patas arriba una alineación que está funcionando, pero sí es necesario que de vez en cuando entre un 'James' y reorgani­ce la delantera o la haga pensar de otra mane­ra, aunque siempre con la misma meta.

Lejos están en la industria los tiempos en los cuales, de año a año, los carros cambiaban dramáticamente. De un Chevrolet del 54 al del 58 hay diferencias tan profundas que uno los distinguía a simple vista, y era propio de los amantes de los fierros saberse los modelos y las variantes. Hoy, el panorama es muy pla­no, los carros poco se diferencian, hay marcas que hacen productos idénticos al del vecino porque eso es lo que se vende y la cadencia industrial no permite hacer moldes nuevos cada 12 meses. Se calcula que para que un nuevo carro se pague necesita una producción de un millón de unidades casi idénticas en menos de cuatro años. Luego hoy lo que se impone es aplastar rápidamente latas iguales más que diferenciarlas.

Ese lugar común que es el automóvil de hoy también nos está llevando a una nueva y monótona especialidad literaria que consiste en rebuscar palabras y adjetivos usualmente iguales, como robusto, deportivo, impactante, agresivo, moderno (?), dinámico y muchas más igual de alegóricas para describir un guardabarros que tiene un esguince diferente al anterior. O hacer todo tipo de maniobras idiomáticas para narrarles que un carro acaba de recibir una pantalla media pulgada más grande, que tiene inspiración 'rockera' o que nos ofrece 5 caballos más.

Afortunadamente somos más flexibles que las láminas de acero, y al acercarnos al año 34 de publicación y ajustar con esta 610 edicio­nes ponemos en sus manos un 'facelift' de MOTOR, en el cual no tocamos ningún aspecto esencial de su pre­sencia ni del contenido, pero sí actualizamos sutilmente muchas de las herramientas gráficas y de redacción. Digo sutilmente porque cuando la tengan en sus manos no van a notar una enorme diferencia, sin embargo cuando la pongan al lado de la anterior verán cómo es de cierta la definición que también usamos en el medio para citar es­tos cambios al llamar al modelo de la semana pasada 'cara vieja'.

Bienvenidos pues a la 'cara nueva' de MOTOR, y esperamos que hayamos conse­guido ofrecerles una revista más elegante, más legible, más lúcida gráficamente, más agradable de leer, más infográfica, sin desba­ratarla, y que se distinga y califique anticipa­damente -como también sucede en el mundo de los automóviles- como el modelo del 2015. No son grandes cambios, pero sí hay suficien­tes diferencias.

FRASE

"Afortunadamente somos más flexibles que las láminas de acero, y al acercarnos al año 34 de publicación y ajustar con esta 610 ediciones ponemos en sus manos un 'facelift' de motor, en el cual no tocamos ningún aspecto esencial de su presencia ni del contenido, pero sí actualizamos sutilmente muchas de las herramientas gráficas y de redacción".

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