Ferrari fabricó el carro más bravo de su historia

Nunca antes Ferrari había hecho un automóvil con las prestaciones del F12 que presentó en Ginebra. Tiene un motor de 12 cilindros en V y 6.262 c.c. que generan 740 caballos a 8.700 revoluciones.

Redacción Motor

04:16 p.m. 20 de marzo del 2012

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Enzo Ferrari siempre tuvo una adicción por los motores de 12 cilindros, que en los comienzos de sus carros eran diseñados por el ingeniero Gioacchino Colombo. En uno de sus primeros autos conocido como el 125S, que rodó por primera vez en mayo de 1947, ya había un V12.

Era una miniatura mecánica pues, en total, los 12 pistones solo desplazaban 1.496 cc, es decir, 124 cc por unidad, que es lo que cubica hoy el motor de una moto pequeña.

Si bien era una novedad técnica en su momento, para los parámetros de hoy ese V12 estaba lejos de sofisticaciones. Salvo el eje de levas sencillo por cada banco montado en la culata, que no era lo usual, y tres carburadores dobles procedentes de Weber, no tenía nada extraordinario. La compresión interna apenas marcaba una relación de 7.5 a 1 -en ese entonces los octanajes de las gasolinas eran muy bajos- y el dinamómetro marcaba 118 caballos de potencia.

Pero bastaron para que ganara 14 carreras en su temporada de lanzamiento. 65 años después las cosas han cambiado de una forma impresionante. Bajo el capó del último Ferrari, llamado F12, el motor de 12 cilindros mueve 6.262 centímetros cúbicos, un poco más de cuatro veces que el aparato inicial de Colombo, pero su potencia se ha multiplicado casi por ¡seis! llegando a la impresionante cifra de 740 caballos. Esto significa que hay 118 caballos por cada 1.000 cc, barra que ha sido una línea de división entre motores muy buenos (100 caballos por litro) y excepcionales
como este último.

Por supuesto, semejante planta motriz necesita un empaque soberbio como el que le fabricó Pininfarina a esta "Berlinetta", que de todas maneras es una derivación del modelo 599 al cual reemplaza.

Es una carrocería mucho más estilizada, sobre todo en la parte  trasera, hecha junto con el chasís en 12 tipos de aluminios con aleaciones diferentes para lograr mantener el peso en una zona decorosa como es la tonelada y media. Muchos de estos materiales eran inéditos en un automóvil hasta hoy, y son, claramente, un secreto tecnológico que seguramente catarán los
latoneros que se atrevan a tocar con martillo una de estas láminas que no admiten reparación y van unidas con pegantes muy especiales. ¡Nada de soplete y estaño!

El F12 es el Ferrari de "turismo" más veloz y potente de la historia y, más allá de las tesis del viejo Ferrari para quien el motor era lo esencial, por encima del chasís y los frenos, para poder hacer funcionar toda esa dosis brutal de caballos se necesita una plataforma muy noble y rígida.

Para lograrlo, Ferrari armó todo un nuevo conjunto mecánico, en el cual se redujo la distancia entre ejes a fin de tener un reparto de peso que ponga el 54% en las ruedas traseras (315/35 en rines de 20 pulgadas de diámetro y 11.5 de ancho) que generan todo el apoyo sobre el piso. Asimismo, puso mucho más bajos el motor, las sillas y el tablero de instrumentos y esto le dio un mejor centro de gravedad.

Claramente hay unas suspensiones completamente diferentes a las del 599 y la caja de velocidades es también una pieza desarrollada exclusivamente para este nuevo carro, aunque en su comunicado oficial de prensa Ferrari no da detalles de la unidad.

Habla sí de que la inyección directa que surte el combustible al motor funciona a casi 3.000 libras de presión, que la relación de compresión es de 13.5 a 1, y del torque, en la enorme cifra de 690Nm a 6.000 de las 8.700 revoluciones a las cuales puede girar el molino. Los 12 cilindros van montados en una V, a 65 grados,
y es "supercuadrado", o sea, que los pistones tienen un diámetro de 94 milímetros pero apenas suben y bajan 75.2 mm en el cilindro. De ahí que pueda dar tantas revoluciones en una configuración de calle.

La cabina tiene varios puntos interesantes como, por ejemplo, un espacio para maletas pequeñas detrás de los dos asientos, con lo cual evoca su carácter de "Gran Turismo". Pero también conecta todo su sabor de carro de competencia con un display adicional de las revoluciones y la velocidad para que el copiloto esté al tanto del ritmo al cual se está tragando el camino y las gravedades que le comprimen las tripas.

Los cambios son de mandos electrónicos desde el timón y tiene múltiples posibilidades de programar la potencia y su entrega a través de un diferencial que ya va en su tercera evolución electrónica.

Los frenos tienen unos enormes discos de carbono y cerámica de 398 milímetros de diámetro adelante y 360 atrás, apenas para frenar semejantes impulsos y velocidades. Cuando están muy calientes, se abren unas tomas de aire para mejorar la ventilación. Ferrari indica en su presentación que siempre trabajará para ofrecer automóviles diferentes para 'ferraristas' distintos.

Lo primero es parte de su filosofía y razón de ser. Para Maranello, hacer autos exóticos y veloces, raros y exclusivos, es una norma de conducta. Encontrar ferraristas puros y diferentes en estos tiempos cuando sus carros pueden pasar fácilmente de los 400 mil euros, como puede valer este Ferrari F12, es difícil pues en Asia y en las economías prósperas sobran el dinero y el esnobismo.

Pero Ferrari siempre cuida a sus clientes, por lo menos en las primeras series, para asegurarse de que sus carros siempre vayan a pesebreras dignas de sus pedigrís y de los esfuerzos de los coleccionistas tradicionales, que buscarán tener este F12 pues responde a los patrones más clásicos y tradicionales de la marca, que son un motor frontal y de 12 cilindros, el tronco fundamental del árbol genealógico.

RECUADROS:

La velocidad justifica el diseño
La aerodinámica se impone sobre la estética en un carro que supera los 340 kilómetros por hora. Por eso, muchos de los perfiles del carro no significan que Pininfarina se haya vuelto coreano sino que el túnel de viento le dicta unas órdenes obligatorias en materia de formas. La trompa responde a un concepto llamado "aerobridge". No solo genera apoyo sino que tiene unas ventanas que se abren automáticamente cuando hay que refrigerar los frenos.

Más cerca del F1
El puesto de mando del nuevo F12 tiene cada vez más controles
agrupados en el timón, aunque conserva la presentación análoga
de varias de las funciones del motor y la velocidad, cuyo marcador
indica la máxima en 360 kilómetros por hora, a la cual se acerca la aguja con facilidad.

La construcción de un auto de este tamaño y fortaleza debe negociarse con materiales muy livianos para que su peso sea competitivo. Ferrari dice que hay 12 aleaciones de aluminio diferentes en el F12.

El carro para los puristas
Un Ferrari siempre será más Ferrari si tiene un motor de 12 cilindros en V colocado en la parte delantera. Así es el F12, que supera en velocidades y características a todos los demás modelos de Maranello del momento y de la historia.

FRASES:

El F12 corre a más de 340 kilómetros por hora, acelera de 0 a 100 en solo 3.1 segundos y pasan apenas 8.5 segundos para que
llegue a 200 kph.

El "pato" puede saber las revoluciones del motor, el cambio y la velocidad a la cual va el carro gracias a un display especial que le informa cómo pasa el pavimento bajo el F12.

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