Ferrari sorprendió con un impresionante LaFerrari en Ginebra

Cada Ferrari es mejor que el anterior, pero este supera a los demás. Se harán solo 499 unidades, todas vendidas a quienes ya tienen uno y preferencialmente a coleccionistas reconocidos de la marca.

Redacción Motor

08:56 p.m. 19 de marzo del 2013

'Hubo más de 700 pedidos antes de su lanzamiento. Impresionante'.

Cuando Luca Cordero di Montezemolo destapó "LaFerrari" antes de la hora de almuerzo en el pasado Salón de Ginebra, toda la atención de la prensa especializada se centró en la imagen del que es, hasta el momento, el Ferrari más poderoso y avanzando de la historia.

Dos horas después aún era imposible abordar al presidente de Ferrari, que tenía una fila de cámaras pendientes de conocer de su propia voz las características de este nuevo aparato que eclipsó totalmente el nacimiento de un nuevo Lamborghini llamado Veneno -igualmente espectacular pero con menos pedigrí y clientela-, o del nuevo McLarenP1, que aunque ya se había visto hace meses en la muestra de París, esta vez sí podía levantar sus faldas pues ya tenía motores bajo su espectacular carrocería de fibra de carbono.

Hay dos aproximaciones de Ferrari a su gente y de la gente a su carro ícono. Usualmente, los cambios en los Ferrari son pocos y muy espaciados, por lo cual, como pasa en Porsche, sus novedades suelen concretarse en tecnología, más caballos, más cuero, más aletas y más precio, obviamente. Esto conecta solamente a los especialistas.

Pero cuando se trata de una nueva carrocería, de un carro nacido de ceros y con seis ceros a la derecha en su precio -cuesta 1 millón de euros-, todo el mundo tiene que ver con el aparato por sus líneas, su poder, claro está, su puesto inmediato en la historia y la referencia tecnológica que implica hacer funcionar sus dos fuentes energéticas acompasadamente. Una térmica, cuyos cilindros desplazan 6.262 cm3 y aportan 800 caballos a 9.250 revoluciones y una unidad eléctrica que se suma de manera permanente y agrega el equivalente a 163 caballos, para un total desorbitante de 963 caballos.

Esto mueve las cifras de referencia con las cuales los terrenales que no logramos manejar los supercarros calibramos su potencia. LaFerrari, a través de su caja Fórmula 1 de siete cambios, va de 0 a 100 km en 3 segundos, solamente necesita 7 segundos para marcar los 200 y en 15 segundos va a 300. Si mantiene el pie en el acelerador, el contador pasa de los 350 por hora. Y si apoya el pedal del freno tiene 4 enormes discos carbocerámicos de Brembo que se encargan de hacer lo opuesto con mayor eficiencia, apoyando el carro en unas ruedas 165 de un mínimo perfil 30, en aros de 19 pulgadas adelante y en unas 345, igualmente delgadas de hombros pero en ruedas de 20 pulgadas atrás. Apenas.

El carro es una obra de arte. Todo en fibra de carbono, con una cristalería negra que forma la capota, cuyos parales son de ese tono, por lo cual es un Ferrari que no nace rojo o amarillo integral  sino que es combinado; toda una diferencia.

El chasis central tiene integrada la forma del tanque de la gasolina y las sillas son fijas dentro de ese molde, por lo cual se ajustan el timón y los pedales para los diferentes afortunados y únicos 499 propietarios a quienes se les moldeará el puesto de mando a su medida y curvaturas.

LaFerrari no es del lápiz de Pininfarina. La pintaron bajo la dirección de Flavio Manzoni, el "estilista" de la casa, y este trabajo interno tiene su explicación pues son muchos los requisitos aerodinámicos y técnicos que se propusieron, que muchas veces están por encima de la belleza. Por ejemplo, los alerones son móviles autónomamente de acuerdo con la velocidad, la refrigeración de ambos motores es muy compleja y la ubicación de todo el conjunto eléctrico y mecánico en un espacio reducido y con la distribución de peso ideal fue una tarea propia de alta ingeniería y no de alto dibujo. Pero le pegaron a ambas metas.

"LA MACCHINA"
En italiano, los carros y los equipos de fútbol son femeninos como lo son los aviones en inglés. Corresponden a la "macchina" y la "squadra", y de ahí salen errores muy comunes en el léxico deportivo porque suele decirse en castellano "la Juve", "la Fiorentina", pero castellanizan cuando se trata de citar al Inter o al Milán (no es Milan). Sin embargo, Ferrari parece darle la bendición universal a ese entuerto gramatical al llamar a su nuevo carro "LaFerrari", que es una expresión imperecedera en el lenguaje popular italiano para referirse al nuevo carro de Maranello. Usualmente referida al último F1, ahora pasa a este precioso automóvil, que se pensó podría ser el F60, para que adopte como nombre de pila la denominación más popular de los mentideros italianos.

José Clopatofsky

FRASES
LA VELOCIDAD MÁXIMA PASA DE LOS 350, PERO MÁS IMPRESIONANTE ES QUE ACELERA DE 0 A 300 KPH EN  APENAS 15 SEGUNDOS, INSTANTES MÁS DE LO QUE LE TOMÓ A USTED LEER ESTA FRASE.

EL CHASIS ES DE UNA SOLA PIEZA, DE FIBRA DE CARBONO, E INCORPORA EL TANQUE DE GASOLINA; LAS SILLAS SON FIJAS, MOLDEADAS EN LA ANGULACIÓN DE MANEJO DE LA CABINA DE UN FÓRMULA 1.

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