El 'ferroavión' que sorprendió a los asistentes del París Air Show

El concepto Clip-Air generaría una revolución en la forma como se operan los actuales sistemas de aviación.

Redacción Motor

08:22 p.m. 08 de julio del 2013

No era para menos que la celebración de los 50 años del Salón Internacional de la Aeronáutica y el Espacio de París dejara tantas sorpresas, estrenos e innovaciones tecnológicas y de servicios para la industria aérea. Todos querían ser protagonistas en esta importante exhibición y feria internacional, que se realiza cada dos años en el Aeropuerto de Le Bourget, ubicado a escasos 12 kilómetros del centro de la capital francesa y donde aterrizó Charles Lindbergh, en 1927, procedente de Nueva York, en el primer vuelo sin escalas en esa ruta en un avión monomotor. (Vea acá imágenes del proyecto modular Clip-Air presentado en París).

Este Salón generó una alta tensión no solo por la pugna entre Airbus y Boeing en el segmento de los aviones de largo alcance y tamaño medio, representado por los A350 y B787 Dreamliner, sino también por el papel protagónico de la industria rusa en materia militar y la presentación de prototipos que prometen innovar los actuales sistemas e infraestructuras de aeropuertos en el mundo, como el revelado en el ingenioso proyecto Clip-Air.

En el salón 2B de la muestra, donde se concentraron los trabajos más futuristas, que dan una idea aproximada del posible rumbo de la industria, una de las propuestas que más atrajeron visitantes fue precisamente este proyecto modular de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), de Suiza, el cual propone la combinación exitosa entre la velocidad que ofrece el transporte aéreo y la flexibilidad del ferroviario, para crear un producto que optimice las diferentes operaciones de movilidad según la demanda existente.

Es decir, que de llegar a materializarse esta idea, el Clip-Air, como un gran avión modular, estaría compuesto por tres unidades tipo vagón de tren para el transporte de pasajeros o carga, montables y desmontables en una gran estructuraque hace las veces de locomotora e incorpora la cabina de mando, los motores, el tanque del combustible, tres turbinas y el tren de aterrizaje. Es todo un sistema capaz de unir a las alas de un inmenso avión hasta tres cápsulas equivalentes a los fuselajes de los aviones tradicionales, que llegarían con los pasajeros desde las estaciones del tren.

En la actualidad, los viajes en avión de trayectos largos y cortos son verdaderas pesadillas, pues su rapidez se marchita por el tiempo que se gasta en los accesos y des embarcos. Todo esto sería menos frustrante si abordar un avión fuera igual de práctico que en tren.

Según la propuesta, las cápsulas, una vez completen el cupo de pasajeros en la estación férrea, van al aeropuerto y allí la línea del ferrocarril empalma con la rampa del avión y los vagones se enganchan a las alas de la gran estructura y comienza el proceso de despegue. Todo esto sucedería sin que el pasajero tenga que cambiar de silla ni poner los pies sobre la tierra ni realizar trasbordos.

Recientes estudios demostraron que aviones como el Clip-Air emiten la mitad de CO2 que los aviones convencionales. Esa reducción se daría porque al sumar la capacidad de pasajeros por cápsula daría un total de 450 personas, y en una ruta de 4.000 kilómetros a la misma velocidad y altitud que tres Airbus A320 esa disminución sería notoria, pues el número de motores es menor, y el uso de otro tipo de combustibles alternativos como hidrógeno líquido o biocombustibles también prevalecería al momento de la comparación. En otras palabras, reduciría el número de aviones en el cielo y el tiempo de uso de los aeropuertos.

Actualmente, el desarrollo de la propuesta requiere hacer simulaciones aerodinámicas más avanzadas y probar el vuelo de un modelo a escala, de solo de seis metros de largo, impulsado por minirreactores, para estudiar el rendimiento de vuelo y demostrar su factibilidad.

De momento, Clip-Air es solo un proyecto en fase de desarrollo, pero ya existen estudios que demuestran su viabilidad técnica, económica y ecológica. En todo caso, aunque tengamos que esperar muchos años para viajar en un avión modular, estos ingeniosos y magos de la tecnología nos indican otra ruta más inteligente y sostenible a la de la construcción de aeronaves cada vez más grandes y poco flexibles. Si este es el fin de las salas de abordaje y los tiempos de espera, bienvenido sea.

Vagones como fuselaje

Cada cápsula propuesta mide unos 30 metros de largo, justo la medida que el fuselaje de un Airbus 320 o un Boeing 737, y su peso no superaría las 30 toneladas, aproximadamente. Cada una de ellas contaría con 150 plazas, de modo que se podrían realizar vuelos hasta con 450 pasajeros en los tres módulos. La misma capacidad de tres aviones actuales, pero con la mitad de motores.

Conceptos aterrizados

El Clip-Air permite echar un vistazo al transporte aéreo del futuro, que está destinado a ser más flexible, cercano a nuestras necesidades, eficiente y con menos consumo de energía y combustible. Un avión así podría operar en un aeropuerto actual pues sus medidas alcanzan los 60 metros de ancho de punta a punta de las alas y 30 metros de largo. Además, la separación de los pasajeros de la cabina y el depósito del combustible inauguraría una nueva perspectiva en cuanto a seguridad.

Frases:

El reconocimiento del parís air show se debe a los trascendentales acuerdos comerciales que logran cerca de dos mil expositores provenientes de 44 países.

Clip-air también ofrece la posibilidad de combinar el sistema de carga comercial y de pasajeros en el mismo vuelo sin comprometer la comodidad, pues fue diseñado para funcionar en un contexto multifuncional.

 

Ver imágenes del proyecto modular Clip-Air

Redacción MOTOR

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