Ford establece un tope más alto en potencia y deportividad con el nuevo Mustang GT

Es la más reciente versión de este súper deportivo con motor V8 de 420 caballos que llega con toda la carga histórica de este ícono de la industria mundial. Estará entre los 110 y 115 millones.

Redacción Motor

03:54 p.m. 25 de junio del 2012

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No son muchas las oportunidades que hay de volver a encontrarse con un buen motor V8 americano, con los escapes con alguna
libertad, la admisión chupando aire a ratas colosales y más de 400 caballos escarbando en el piso y rastrillando las ruedas en todas las esquinas.

Nuestro mercado, criado y cultivado hace medio siglo con carros de Estados Unidos, hoy escasamente los acepta en sus versiones originales: grandes, potentes, torpes de modales en las curvas y exagerados en sus máquinas.

Por eso la llegada hace un tiempo  el Camaro y ahora del Mustang, con importación formal por parte de Ford y con un carro en el cual la historia sigue vigente, es algo de celebrar. Y más para gozar cuando se tienen los pantalones anclados en sus cojines profundos y la cabeza pegada a la silla mientras la trompa se endereza desafiante.

El Mustang de la versión 2013, 48 años después de su  lanzamiento, ha regresado a sus raíces con la modernidad tecnológica que se impone para domesticar los 420 caballos,
adicionales a los de los emblemas, que empujan los 8 cilindros y los 5.000 cm3 que residen debajo del enorme capó.

Tiene la línea "fastback" del GT y los rasgos del convertible original (no se traerá a Colombia), estilizada pero con los trazos fundamentales con los cuales este aparato vendió la friolera de 418.812 ejemplares en 365 días entre 1964 y 1965, a pesar de
haber nacido con un inapetente motor de solo cilindros, heredado, como toda la mecánica, del popular Falcon de la época.
La metamorfosis está bien lograda.

El carro atrae miradas y la gente lo identifica de inmediato a pesar de que las imágenes del original están lejanas y la gente joven de hoy no lo conoció sino en fotos o en exposiciones.

Tiene los tres stops divididos, la parrilla con la misma forma, la ventanita trasera triangular en el paral final, el caballo mejor vestido pero con los mismos arrestos en la parrilla, el motor ronca con
poder (Ford patentó su sonido) y tiene las dimensiones de un buen ejemplar de los establos de Detroit: se estira casi 4,8 metros, el techo panorámico de cristal de serie se desliza a 1,41 metros sobre la ruta, necesita dos metros para pasar a lo ancho, pesa 1,7 toneladas (se mueven 3,9 kilos con cada caballo de potencia) y a pesar de todo alcanza los 100 kilómetros por hora en 4,6 segundos y acuesta el velocímetro en la marca de los 240. Suficientes argumentos para tener que escribir con tanta química como física.

Porque también frena, aunque es un Cundo lanzaron el Mustang en 1964, los accesorios eran todos opcionales y la mayoría de la gente siempre lo pedía con los equipos especiales, sobre todo en
el motor de ocho cilindros en V.

El precio inicial del carro fue de ¡2.368 dólares! poco exagerada la zambullida de la trompa cuando se exige a fondo y la cola tiende a
buscar su propio camino en esa situación extrema que es mejor prevenir. Hay cuatro enormes discos debajo de los rines de 19
pulgadas, con ABS y todas las necesarias ayudas para domesticar a este caballo en sus momentos briosos.

Y se deja manejar. Hay un limitador de patinado del diferencial y control de tracción para arrancar sin asustar a los peatones en cada toque del acelerador, y la dirección tiene tres posiciones de sensibilidad y dureza para acomodar los comandos con el terreno y los ímpetus. Las suspensiones juegan en el campo confortable, aunque obviamente son cortas y lo suficientemente rígidas para andar a altas velocidades.

El motor, además de una presentación totalmente "racing" por los múltiples de admisión cruzados a la vista, comprime la mezcla en las cámaras con una diferencia de 11 a 1 volúmenes, entrega un torque masivo de 390 libras por pie (529 Nm) con lo cual el carácter del V8i se expresa a sus anchas pues anda con un toque de acelerador en cualquiera de los seis cambios de la caja, que tiene la función automática o manual con solo accionar un pequeño botón en la pera.

Y reacciona bien porque si se le pide devolver los cambios, el motor gargarea y engancha la marcha anterior rápidamente, y cuando llega a primera parece el resoplido de una gran ballena que llega para el carro casi en el sitio.

Hay que pagar 110 millones o algo más por este aparato que muchas revistas califican como el "M3 americano" por una buena cantidad de dólares menos. No es comparable con la maquinaria europea de alto rendimiento pero es único como estandarte del "muscle car", sin esos excesos de cilindradas ni tamaños que arruinaron prontamente su éxito de los primeros años.

Un pecado que arruinó a muchos íconos del carro deportivo estadounidense. Pero para quien tiene la conexión con estos bichos, el Mustang GT Premium, modelo 2013, es una pieza obligatoria.

RECUADROS:

Cundo lanzaron el Mustang en 1964, los accesorios eran todos opcionales y la mayoría de la gente siempre lo pedía con los equipos especiales, sobre todo en el motor de ocho cilindros en V. El precio inicial del carro fue de ¡2.368 dólares!

Modelo 2013
Las diferencias con la imagen previa del Mustang GT en la versión Premium que llega al país en las próximas semanas son el frontal rediseñado con el repartidor de aire inferior y las señalizaciones montadas con leds. Las luces son HID, de gran eficacia. El precio
estará en la franja de los 110 a 115 millones de pesos y no hay opciones ni convertible en la oferta.

Equipo "full"
Desde el techo panorámico de cristal hasta las sillas de cuero con rayas blancas, el Mustang que llega a Colombia tiene todas las opciones y juguetes que incluyen hasta un subwoofer enorme que viaja en el baúl para el equipo de sonido Shaker Pro y Radio HD.

Las aplicaciones
Uno de los juguetes más interesantes es el computador que mide las aceleraciones de 0 a 30, 60 y 100 millas, el tiempo para el octavo y el cuarto de milla y de frenadas. Además tiene un medidor que grafica las de gravedades (agarre en curvas) y longitudinales (aceleración o frenado).

Árbol de arrancadas                                                                       Una curiosidad es el árbol de arrancadas, similar al de las pistas de aceleración con opción automática o manual para hacer y comparar las mejores salidas. También hay información
de proporción de la mezcla que pasa por las culatas de aluminio, temperaturas de agua y aceites de motor y transmisión, voltímetro y temperatura de las cabezas de los cilindros.

Bodega rodante                                                                                La bodega es grande pero de muy limitado acceso por la presencia de los tres stops en el panel de la carrocería y no en la tapa. El
espacio de las sillas traseras, una vez logrado el ingreso, que es complejo por la forma de la cabina, es muy conveniente.

Cambio de nombre, no potencia                                                  El Mustang iba a llamarse Torino pero por un conflicto personal de Henry Ford (III) con su esposa italiana de ese momento, se optó a última hora por el nombre de Mustang, para no herir susceptibilidades.

FRASES:

Los elementos esenciales de todo Mustang están presentes: Los tres stops separados con leds, el emblema del caballo salvaje
y la parrilla pequeña con las exploradoras.

Además de proyectar desde el espejo lateral la imagen gigante
iluminada del caballo Mustang sobre el piso, algo exótico y a manera de ayuda para entrar al carro, se pueden configurar siete iluminaciones para la cabina y 125 combinaciones de colores para los instrumentos.

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