El fuerte impacto que recibió Bianchi se hubiera podido prevenir con una cabina cerrada

Como en todos los accidentes, muchas de sus condiciones se pudieron haber prevenido y en el caso del piloto francés el tema recurrente que regresa es una mayor protección para la cabeza del piloto.

Redacción Motor

05:37 a.m. 06 de octubre del 2014

La Fórmula 1 ha avanzado muchísimo en materia de seguridad y sus monoplazas son los laboratorios de prueba para avances que luego se trasladan al carro cotidiano y que ayudan a aumentar el índice de protección que brindan los carros a sus ocupantes. Sin embargo, cada nuevo accidente que ocurre se convierte en una oportunidad de mejora para limitar los riesgos.

Eso por lo menos se deduce de las declaraciones del jefe de desarrollo de Williams, Rob Smedley, quien dice que algo que hubiera minimizado el impacto que sufrió el piloto Jules Bianchi durante el Gran Premio de Suzuka hubiera sido el tener una cabina cerrada.

Este, que parece ser el ingrediente lógico que le faltaba a la seguridad no es el único. Desde el accidente de Alonso hace dos años cuando se volcó su carro y el de Felipe Massa hace 5 años durante el Gran Premio de Hungría cuando lo golpeó un amortiguador y lo salvó su casco, se ha hablado de implementar la cabina cerrada en los monoplazas.

Sin embargo, los directivos de la máxima categoría se han reusado porque argumentan que las dos partes esenciales de la F1 son las ruedas y la cabina descubiertas.

En la parte técnica su implementación sería sencilla, como lo dice Smedley, pues ya varios prototipos de 'cúpulas' se han probado por los mismos y técnicamente serían muy fáciles de instalar, pero habría que solucionar problemas adicionales como evacuación del calor para que no existan empañamientos y disminución de los ruidos provenientes de los motores.

Sin embargo, Smedley, dice que si el Marussia de Jules Bianchi hubiera tenido esa protección no se puede predecir si el golpe que recibió hubiera sido menor pues el choque fue demasiado fuerte y se salió de todas los protocolos que utiliza la FIA para garantizar la seguridad en la pista.

Por ejemplo, antes de que ocurriera el accidente, ya los dispositivos de alerta que van en el carro de todos los pilotos les estaban alertando sobre la doble bandera amarilla en pista por lo que todo apunta a que fue un hecho inevitable el aquaplanning que se dio justo en el mismo lugar por el que minutos antes había salido disparado Adrian Sutil contra la barrera.

Mas bien quedará para la organización la posibilidad de haber adelantado un par de horas la carrera, teniendo en cuenta el tiempo que iban a tener en pista y las presiones por la transmisión de televisión y la diferencia horaria que impone un cumplimiento estricto del horario a pesar del estado de la pista. Incluso hasta Prost ya se ha sumado a los que señalan que el accidente se debió a un error del comisario de pista.

Así pues, el debate sobre volver a los monoplazas con cabinas cerradas se volverá a abrir y no sería la primera vez que un carro de competencia tuviera esta carrocería pues en los años 50 ya las 'flechas de plata' de Mercedes Benz contaban con esa disposición.

Alex Wurz, presidente de la Asociación de Pilotos, prefiere esperar al resultado de las investigaciones para determinar las causas del accidente antes que empezar a pensar en un cambio del aspecto de los monoplazas.

En estado crítico pero estable
El piloto de Marussia, Jules Bianchi, se encuentra en estado crítico luego de ser operado en la cabeza por un hematoma que le quedó como consecuencia de su fuerte accidente Gran Premio de F1 de Japón. Su padre, Philippe Bianchi, un restaurador francés, le dijo recientemente al diario Corse Matin que decidió no tener como profesión el automovilismo después de la muerte de su tío, un piloto de Fórmula 1 que murió en LeMans

 El choque del Marussia fue impresionante y por su velocidad casi voltea la grúa que estaba recogiendo el monoplaza de Sauber. El impacto arrancó el lado izquierdo y parte del área en la que va acomodado el piloto exponiendo de forma crítica la cabeza de Bianchi.

Tragedia familiar

No es la primera vez que la familia Bianchi sufre una tragedia en el automovilismo. El Tio Abuelo del piloto, Lucien Bianchi, quien ganó las 24 Horas de Lemans en 1968 y que fue piloto también de la F1, murió en 1969, mientras se probaba un Alfa Romeo T33 en Le Mans, Bianchi perdió el control y el carro golpeó un poste de teléfono. Tenía 34 años.

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