La Fuerza Armada de Estados Unidos sorprende los cielos con el dirigible espía LEMV

Este aparato es inflado con helio y se mueve con 4 motores diésel que le permiten estar en el aire hasta tres semanas cumpliendo misiones de investigación y transporte. Velocidad máxima: 160 kph.

Redacción Motor

10:12 p.m. 03 de septiembre del 2012

No es la primera vez que los ingenieros de la compañía  aeroespacial de los Estados Unidos Northrop Grumman sorprenden el cielo y al mundo con sus aparatos. Ya lo había
hecho el año pasado con los exitosos vuelos de otros dos de sus inventos, el Firebird y el X-47B, y la presentación del RQ-4.

Esta vez lo hicieron con un superdirigible autónomo para la fuerza
armada de Norteamérica, el LEMV. Tras la prueba realizada en la base militar de Lakehurst de Nueva Jersey, el inmenso dirigible híbrido de alta resistencia, LEMV, de más de 90 metros de largo y con una forma bastante particular, demostró su capacidad al volar
durante 90 minutos y aterrizar sin problema alguno.

Según sus fabricantes, el LEMV utiliza los sistemas de flotación y sostenibilidad que han mantenido por años a estos aparatos en el aire, pero con mucha más tecnología que le permite permanecer
arriba hasta por tres semanas, sin tener que bajar y sin requerir ningún tipo de tripulación humana. Aunque durante el vuelo de prueba sí estuvo adentro un grupo de pilotos e ingenieros.

El LEMV vuela gracias a tres diferentes fuentes. Una es el levantamiento aerostático que consigue gracias al helio. Otro es el levantamiento aerodinámico que consigue gracias a los materiales
compuestos para el diseño de su casco rígido. Y finalmente el empuje de cuatro motores diésel. Juntos eliminan el problema común de los dirigibles: el equilibrio sensible, que genera la flotabilidad que necesita para volar y que debe eliminar para aterrizar.

Según los cálculos de los fabricantes, la idea es que este extraño aparato sea capaz de llevar hasta 2.500 libras de carga útil y pueda volar a velocidades entre los 30 y 80 nudos, gastando solo 20.000
dólares de combustible durante las tres semanas, con mucho menos mantenimiento y ofreciendo vigilancia constante. Así será más efectivo y económico que un avión espía convencional.

FRASE:

Northrop Grumman volvió a hacer historia completando con total
éxito el primer vuelo de su inmenso dirigible LEMV, fabricado con
alta tecnología para el ejército de Norteamérica, convirtiéndose
en el arma espía más grande y moderna del futuro.

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