Vertigo: exclusiva obra del piloto y fabricante Tony Gillet

Fundador de la compañía que lleva su apellido, este entusiasta belga creo un súper deportivo que no supera la tonelada de peso y entrega 420 caballos.

Por Redacción Motor

04:30 p.m. 29 de agosto del 2016
Gillet Vertigo

Gillet Vertigo

Lo que hace más interesante y especial a esta creación de Gillet es, además del origen, su fabricación artesanal y su extraordinario vigor.

Inicialmente el Vertigo incorporó un motor 2.0, que fue reemplazado rápidamente por uno de mayor tamaño: un Alfa Romero de seis cilindros en V y 3.000 centímetros cúbicos, con el que lograba hacer un ‘cero a cien’ en 3,26 segundos.

Gillet Vertigo

Gillet Vertigo

Posterior a este bloque vino un V8 de origen Ferrari/Maserati, de 4.2 litros y una potencia optimizada de 420 caballos enviada a las ruedas traseras a través de una transmisión manual de seis marchas.

Con esta máquina, sumada a la masiva presencia de fibra de carbono en su carrocería y en otros componentes, se consiguió que el veloz auto cuyo peso no supera los 1.000 kilogramos, mejorara la cifra anterior y llegara a los 100 kph, desde parado, en solo 3 segundos, con una velocidad tope de 300 kilómetros por hora.

Su estética, también especial y muy llamativa, muestra una enorme nariz que desplaza la cabina casi hasta encima del eje trasero, lo que deja espacio suficiente para ubicar estratégicamente y en posición central-delantera el motor.

Adentro, priman el cuero, la alcántara y lógicamente la fibra de carbono. Se observan unos relojes análogos y un timón OMP, que complementan de manera interesante el aire deportivo que se respira en todo el habitáculo.

Gillet Vertigo

Gillet Vertigo

DATOS

58 kilos es lo que pesa el monocasco de fibra de carbono del Gillet Vertigo. Su precio varía de acuerdo a la personalización que se le haga de fábrica, pero se estima que cada unidad valga más de 260.000 dólares.

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