GM-Colmotores ya estampa la mayoría de piezas de las carrocerías del Sail y el Cobalt

Luego de extensos estudios que arrancaron en el 2010, Colmotores puso en marcha la planta de estampado, lo que significa un salto tecnológico para la firma y la industria nacional.

Redacción Motor

04:15 p.m. 23 de julio del 2013

La planta de estampado de Colmotores empezó a prensar partes para las carrocerías de los Chevrolet l Sail y el Cobalt el pasado 10 de julio, apenas año y medio después de que se pusiera la primera piedra de la inmensa factoría que operará bajo el nombre de Zoficol, Zona Franca Industrial de Colmotores.Las enormes prensas de origen coreano y todos los robots tradicionales que se requieren para ensamblar las láminas formadas representaron una inversión de 200 millones de dólares en dos años, y son capaces de surtir los componentes para 60.000 vehículos al año si la demanda local de componentes lo amerita, además de hacer piezas de recambio y elementos para exportar a otras plantas del vecindario que los requieran.

De todas maneras, es un gran salto industrial que requirió la capacitación de numeroso personal operativo y desarrollos de ingeniería de alto nivel, con lo cual Colmotores marca una distancia muy importante e indescontable, de momento, frente a las plantas de Renault y Mazda que le compiten.

Colmotores estima que con estos componentes hechos en la bodega vecina a su línea de ensamble mejora su productividad entre un 5 y 7 por ciento, pero esto no se verá reflejado en los precios finales de los vehículos pues se agregan otros costos además de la amortización de la inversión.

Para complementar las funcionalidades se hicieron inversiones adicionales de 2,7 millones de dólares para el transporte, acabado y almacenamiento de las cabinas, que se pueden entregar a una rata de 21 unidades por hora antes de enviarlas al proceso de pintura. También se mejoró y automatizó la línea de movimiento, colocación y ajuste de los motores.

Las instalaciones de Zoficol –propiedad 100 por ciento de Colmotores–, son adyacentes a la planta tradicional de montaje donde arrancó la industria nacional hace 57 años fabricando camiones con componentes ingleses de Austin, en acto que fue presidido por el presidente de entonces, Alberto Lleras, por el príncipe Felipe de Edimburgo y por don Germán Montoya Vélez, precursor de esta compañía, quien estuvo presente en el acto de apertura de esta planta que presidió el presidente Juan Manuel Santos, el primero en conducir un Sail CO.

RECUADROS:

MÁQUINAS IMPRESIONANTES

Las prensas están capacitadas para troquelar las partes de las cinco puertas de los vehículos, los techos, los capós y los baúles, lo cual es un paso enorme hacia la meta de lograr la fabricación de una carrocería enteramente nacional, si algún día se incorporan los moldes y herramientas para hacer también el piso de esos dos modelos. Obviamente, no se puede decir que estamos al borde de un auto 100 por ciento colombiano, pues los órganos mecánicos, como motor, cajas, entre otros elementos, siguen siendo material CKD importado y no hay planes conocidos cercanos para hacerlos localmente.

Una prensa tiene un peso de 1.000 toneladas y la segunda de 2.250, y procesan láminas de aceros muy especiales que se importan de Japón, China, Estados Unidos, Corea y Brasil.

EL SAILCO
Para conmemorar la puesta en marcha de Zoficol, Colmotores hizo una serie especial del Chevrolet Sail Hatchback, en colores naranja, plateado y gris. Tiene tapizados especiales y todo el equipo de lujo, como techo eléctrico de cristal, frenos ABS, exploradoras, dos airbags y aire acondicionado, además del Chevystar Connect. Se llamará CO en alusión al aumento significativo de componentes elaborados en el país. El precio de estos carros especiales es de 34,8 millones de pesos.

FRASES:

POR EL PESO Y LOS IMPACTOS DE LAS PRENSAS, EL EDIFICIO REQUIRIÓ UN DISEÑO ESPECIAL PUES DEBE SOPORTAR 945 TONELADAS, EQUIVALENTES AL PESO DE 1.200 AUTOS SPARK.

EN LA PLANEACIÓN Y EL DESARROLLO DEL PROYECTO PARTICIPARON MÁS DE 60 INGENIEROS, 15 DE ELLOS BRASILEÑOS, ADEMÁS DE EXPERTOS COREANOS, JAPONESES Y UNA GRAN CUOTA DE COLOMBIANOS.

PARA EL GRABADO DE LAS PIEZAS SE INSTALARON SEIS ROBOTS JAPONESES PARA COLOCACIÓN Y SOLDADURA. LOS PROGRAMAS COMPUTARIZADOS DE CONTROL SE HICIERON CON GRAN PARTICIPACIÓN DE TÉCNICOS NACIONALES.

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