GM-Colmotores ubica al nuevo Chevrolet Sonic en el punto más estratégico de los sedanes compactos

Con su nuevo modelo procedente de México, la firma ocupa el espacio que dejan el Optra y las versiones altas de Aveo, y le apuesta fuertemente a la franja que va de los 38 a los 45 millones de pesos.

Redacción Motor

10:30 p.m. 01 de octubre del 2012

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El Chevrolet Sonic está listo para despegar en el mercado colombiano, proveniente de México, con toda la favorabilidad y la
competitividad tributaria que genera el TLC con ese país y luego de haber explorado con éxito mercados mundiales desde hace dos años.

Como lo explicamos en el recuadro anexo, el Sonic no es una actualización del Aveo, sino un modelo de auto diferente que reemplazará al citado vehículo que saldrá de producción local,
salvo en el modelo básico conocido como Family.

El Sonic es un carro que representa la apuesta global de Chevrolet para todos los mercados de autos pequeños, por lo tanto ha pasado por todos los rigores de las homologaciones y calificaciones frente a su enorme competencia, que en Colombia se centra en el nicho de mercado que tienen el Mazda 2 y el Ford Fiesta, es decir, de los 38 a los 45 millones de pesos.

Su diseño estructural le mereció la calificación plena de los laboratorios de Ncap, pues se aparta completamente de las evoluciones que tuvo el Aveo, en cuyo ADN están todos los genes
del Daewoo Lanos, que a su vez los toma de los Opel Corsa de bastantes años atrás.

La configuración del chasis, aunque es ópticamente muy parecida a la que se conoce en los Aveo, fue hecha sobre la tipología del Cruze, especialmente en el tren delantero que usa el sistema de suspensión McPherson.

El motor de 1,6 litros, que es común para toda la gama de Sonic, es una máquina totalmente nueva y concebida para este auto. Tiene dos ejes de levas en la culata que mueven 16 válvulas y se
operan con un sistema variable de posición para darle mejor respiración a altas revoluciones, limitadas a 6.000 giros, momento en el cual reporta 115 caballos de potencia y un torque de 15,8 Kgm a 4.000.

La distribución es con correa. La opción turbocargada que existe en algunos países no se venderá en Colombia. Otra característica que se enmarca en las nuevas ideas para mejorar la eficiencia
es su altísima relación de compresión, tasada por la ficha técnica en 12,4 a 1, a pesar de la cual está autorizado para caminar con gasolina corriente. Esto indica que Chevrolet trabajó con las últimas tesis de motores muy comprimidos para darles un mejor rendimiento térmico.

Como era de esperarse, en una nueva generación de la maquinaria el consumo de gasolina se redujo ostensiblemente
con respecto al Aveo. Logramos registrar 42,1 kilómetros por cada galón en uso mixto de ruta y ciudad, una cifra muy decente y lógica. Esto fue en el carro de carrocería hatchback y con la caja mecánica de seis marchas adelante, que cambia de manera precisa y rápida gracias a un control de cambios mucho más exacto que el del Aveo.

Este dato puede variar favorablemente con la transmisión automática de seis cambios pues tiene una muy corta relación de primera que facilita el arranque, y con los seis escalones de la piñonería sin duda el uso del torque va a ser mucho mejor que con la caja mecánica.

Vale anotar que la caja automática tiene manejo manual para seleccionar las marchas con solo mover un pequeño interruptor en la perilla de la palanca. Además, esta caja tiene un sistema  inteligente que le permite mantener cambios bajos cuando va en bajadas fuertes para un ahorro de frenos y mayor seguridad de marchas.

El carro puede pasar los 170 kilómetros por hora pero requiere largo espacio porque el tendido de piñones es bastante largo (caja
mecánica), por lo cual en ciudad pide más pedal derecho
de lo usual para moverlo con brillo en las recuperaciones.

O hay que escarbar bien arriba las revoluciones para usar el mejor punto de los ejes de levas y de la apertura del canal de mayor
llenado de aire en el múltiple de admisión para que empuje de acuerdo con su caballaje.

En resumen, el motor no es su pieza más brillante, pero no por la máquina en sí, sino porque lo castiga el cálculo de la caja que
podría ser mucho más ágil para una respuesta más viva.

Este es un punto en el cual Chevrolet no suele ser muy acertado, como lo demuestran muchas modificaciones que han requerido
anteriores modelos por esta razón. En la prueba que hicimos, nos
sorprendió la diferencia muy favorable de la marcha porque las suspensiones son sumamente suaves y el ajuste e insonorización de la cabina son destacables, con lo cual el manejo se hace muy confortable y se siente robustez en todas las condiciones de pisos malos. Es decir, casi todo el tiempo de uso.

Igual se porta en materia de obediencia pues es muy fácil de llevar y el frenado está bien previsto, con discos adelante pero campanas atrás, asistidos por ABS, distribución electrónica de la presión (EBD) en todos los modelos, que ruedan sobre llantas
195-65 cuando tienen los rines de 15 pulgadas que equipa a las versiones básicas.

La dirección tiene asistencia tradicional con una bomba hidráulica
que podría ser más eficaz a bajas revoluciones, pues en el estacionamiento el timón pesa más de la cuenta, aunque es maniobrable sin que haya que hacer esfuerzos especiales.

En la confección interior sorprenden las sillas delanteras, angostas
a la vista pero con muy buen apoyo en los hombros para personas
de estaturas bajas o medianas. Son mullidas y cómodas y de
materiales de fácil manutención. La visibilidad no tiene reparos y para los puntos ciegos de los parales traseros están, como equipo adicional, las alarmas de proximidad para estacionar sin problemas.

Son útiles la doble guantera del tablero principal y la graduación de altura de los cinturones delanteros. El carro pesa entre 1.165 y 1.180 kilos, dependiendo de la configuración y las carrocerías, lo
cual da una relación peso-potencia de 10,13 kilos por unidad de potencia, que resulta favorable.

FRASES:

El motor es totalmente nuevo con tiempos variables. Desplaza 1,6 litros y aporta 115 caballos que pasan por una caja mecánica de cinco adelante o automática de seis marchas, con selección manual en la palanca.

El sedán es 60 milímetros más largo que el hatchback, que se traducen en una importante ampliación del baúl, más acorde con el uso familiar.

Los precios fijados por Colmotores para el Sonic arrancan en 38 millones para el hatchback mecánico, y terminan en 45 millones con el hatchbak automático con todos los accesorios.

Por 38 millones se puede comprar indiferentemente el hatchback
o el sedán con caja mecánica de cinco velocidades.

RECUADROS:

Cinco versiones en dos carrocerías
Básicamente las letras LT indican el equipo de norma en todos los modelos, y LS es la configuración más lujosa y dotada. Del hatchback de cinco puertas hay mecánico básico o equipado y con caja automática, que se llama LT. En el sedán, más familiar, solo es posible escoger entre dos versiones, de caja mecánica o automática.

Los accesorios más significativos en los modelos costosos son el techo de cristal con apertura eléctrica, el Chevystar de última programación con muchas funciones nuevas
y colocado en el espejo retrovisor interior. Este sistema genera el uso de bluetooth para el teléfono a bordo.

El nuevo portafolio de Colmotores
En el curso de este año, además del montaje de la planta de estampado que arrancará el año próximo, Colmotores hizo un total
"overhauling" de su línea de producción, en la cual incorporó el Sail hace poco y pondrá a rodar un segundo auto de ensamble, muy
probablemente el Cobalt, listo para salir a la venta en mes y medio.

Para hacerles campo a estos modelos se suspendió la fabricación del Optra y se limitará la de Aveo al modelo Family básico, cuyo
precio en vitrina cae ahora a la zona de los 23 millones. Las demás versiones irán saliendo del mercado de manera gradual, pero muy
pronta, para darle paso al Sonic, que es su sustituto mundial.

Además de esto, Colmotores hará los lanzamientos de la gran camioneta Orlando para siete pasajeros, con motor de 2,4 litros,
de 175 caballos y caja automática de seis velocidades. Está hecha sobre la plataforma del Cruze. Antes de finalizar el año, debería llegar también la Trax, una SUV pequeña hecha en México sobre la plataforma del Buick Encore y que fue una de las figuras del stand de esa marca en el reciente Salón de París. Se venderá en más de 140 países, pero no en Estados Unidos.

Diseño evolutivo
Es innegable que el Sonic tiene "mucho" del Spark GT en la parte trasera y también se confiesa primo hermano de este carro en el cuadro de instrumentos, alegre y lleno de testigos colocados alrededor de los diales. El velocímetro es digital y el tacómetro análogo.

Adelante sí es totalmente diferente, con una parrilla más seria y discreta que la del último Aveo y con un diseño de linternas de focos independientes y redondos muy novedoso y deportivo.

Se destacan los grandes espacios destinados a las exploradoras en el bómper delantero y la manija de la puerta trasera camuflada en el paral superior para dar la impresión de coupé.

La seguridad mejorada
El Sonic pasó con cinco estrellas las pruebas de choques laterales y frontales de los laboratorios de Ncap en Europa, gracias a una estructura muy elaborada cuyas principales piezas se ilustran en los gráficos anexos.

En la versión colombiana viene con dos airbags delanteros en todos los modelos, que hacen juego con el ABS y el EBD en frenos. Estos airbags son de despliegue escalonado, con dos fases de inflado para mejor soporte del pasajero o conductor.

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