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Hoja de negocio, cuídela hasta hacerla efectiva

También conocido como ¿hoja de pedido¿, este documento reviste importancia, en tanto que es el compromiso del vendedor respecto a lo que va a entregar.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Cuando los clientes se deciden por un vehículo en la vitrina de ventas de un concesionario, se llena con el vendedor un pedido denominado ¿hoja de negocio¿ u ¿hoja de pedido¿, en la que se anotan el valor, el color, la disponibilidad, los accesorios, los servicios adicionales, y la financiación (fuente: Dynamic Modular System).

A veces, las características del vehículo ofrecido cambian entre el momento en que se llena el pedido y el momento en que el productor, importador o ensamblador se lo hace llegar al concesionario en una niñera o rodando por sus propios medios. 

El consumidor no debe sufrir perjuicios por las modificaciones de fábrica al modelo, y por esa razón los concesionarios acostumbran agraciarlo con accesorios, servicios u otras ventajas, que afectan la caja del negocio pero que sirven para conservar la fidelidad del cliente (como pasa con algunos matrimonios).

Si la venta es de contado y el vehículo está disponible en el inventario del concesionario, se lo facturan de inmediato, lo matriculan en la Secretaría de Tránsito y se lo entregan en unos dos días con inventario y garantía.

Si el cliente toma un crédito para adquirir el vehículo, el proceso se alarga un par de días mientras se lo aprueba la entidad financiera y pueden facturárselo, y con el traspaso se inscribe la prenda sobre el vehículo.

Llénela con cuidado

La hoja de pedido debe llenarse cuidadosamente y anotar todos los detalles del negocio, porque su función es parecida a la de los contratos de promesa de venta de inmuebles, que contienen todas las condiciones que se deben cumplir al perfeccionar la venta.

La hoja de negocio es la única prueba de lo que acordaron las partes durante la negociación, pero a veces algunos asesores comerciales simplemente tachan y cambian datos cuando hacen acuerdos nuevos con el cliente, sin darse cuenta de que están alterando el documento original, lo cual se presta para malentendidos y conflictos. 

Por esa razón, cuando se llena la hoja de negocio o se le hacen modificaciones, no es necesario llamar a un notario pero sí conviene dejar claras las cosas respecto a las características del vehículo y las condiciones de la venta y la entrega, con la firma del vendedor y el cliente.

No hay que olvidar que la hoja de negocio es como un cheque, que se llena con cuidado y se conserva bajo llave mientras se hace efectivo.

Rodrigo Bueno Vásquez, rodrigo@bruelolopez.com Tel. 540 1522, de Bogotá, o 317 427 2959.

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