El hombre "más fierro" del mundo

El hombre "más fierro" del mundo

Redacción Motor

09:45 p.m. 28 de mayo del 2013

Encuentran en esta edición un tema poco frecuente, como es el encuentro que tuvimos con el hombre más rápido del mundo, Usain Bolt, en su hábitat de Jamaica. Bolt tiene los récords mundiales de los 100 y los 200 metros planos, 9,58 segundos y 19,18 segundos, respectivamente, y la mecánica que lo lleva a esos sorprendentes registros tiene datos tan interesantes como los del Nissan GTR que la marca le regaló, configurado en una edición especial y que fue el motivo de nuestro viaje hasta Kingston.

No es usual publicar personas en MOTOR; de hecho, se necesitan figuras de este calibre para quebrar la línea editorial que siempre ha considerado que los lectores de la revista van tras los fierros y su entorno, por lo cual siempre preferimos enfocarnos en ese aspecto. Pero ante Usain Bolt, el hombre "más fierrudo de la tierra", valía la pena hacer una excepción para escarbar un poco en todas las cifras y situaciones que se dan en la prueba reina del atletismo mundial, cuyo récord apenas ha bajado 1 segundo y unas centésimas en 101 años.

Es un brusco contraste con la forma como caminan y aceleran los carros de hoy, tanto que la medición de su pique (que suele hacerse entre 0 y 100 kph) ya es obsoleta y empieza a figurar en las cifras de rendimiento el 0 a 200. Un siglo atrás, la marca de 100 era heroica entre los pocos automóviles convencionales, y ni hablar de detenerlos o de pretender que cogieran una curva ni siquiera a la velocidad que lo hace Bolt en los 200 metros, a pesar de que tiene una pierna cuatro centímetros más corta que la otra, aunque en términos automovilísticos esa alineación como para óvalo puede ayudarle a cruzar más exacto por su carril.

Dejando a un lado el asunto Bolt, estamos estrenando el segundo secretario de Movilidad en propiedad del alcalde Petro, luego de una inexplicable interinidad de casi cinco meses en ese escritorio. Dicen las buenas lenguas que es muy complejo conseguir una persona para ese cargo. Y las malas, que nadie se le quería medir a ese chicharrón ni al estilo de gobierno del alcalde bogotano.

La ficha técnica de Rafael Rodríguez Zambrano, el nuevo funcionario, lo acredita como nominalmente apto para los terrenos escabrosos que deberá transitar, pues tiene los suficientes títulos específicos en el ramo. Pero la tarea no es fácil porque debe ocuparse de las nuevas troncales de Transmilenio, cables aéreos, grandes avenidas, el metro pesado, los huecos, los trancones, los presupuestos, el Sistema Integrado de Transporte que no camina en forma ni en firme, los famosos cobros por congestión que el alcalde quiere poner, la regulación de los estacionamientos en las vías, el pico y placa, el enredo de la séptima y seguramente mucha más letra menuda.

Uno se pregunta a estas alturas: ¿cuál es entonces la función del IDU, que debe gerenciar el desarrollo urbano de la ciudad? ¿O si es que el secretario de Movilidad debe suplir a ese instituto en cuya gestión nadie confía y de la cual hay funestos antecedentes? ¿No será que las vías y su manutención requieren una secretaría o a responsables diferentes, con cuadrilla permanente de obreros, como siempre la hubo, tapando por lo menos los cráteres del día a día y de calle en calle porque no hay sitio bueno?

¿Será que la persona que conduce el tema del metro tiene tiempo para organizar y dirigir la policía de tránsito, racionalizar los cruces, velar por los semáforos y hasta ocuparse de los trámites de documentos de los vehículos? ¿Y también tratar de blindar los dineros del Estado contra los tentáculos de la corrupción que entran por todas partes?

Francamente, y tal como pasa en el Ministerio de Obras que no ha logrado ser de transporte y en esta última administración va en blanco en la materia, pienso que todos esos problemas no pueden residir ni solucionarse en la cabeza de una sola entidad y o de un funcionario "fusible" de ese mismo caos.

Pero si el secretario Rodríguez logra hacer al menos algunas de esas tareas y consigue que la ciudad fluya medianamente y su currículo 4x4 le alcanza para darles un aspecto decente a las calles, francamente creo que merecería compartir con Bolt el título del hombre "más fierrudo" del gabinete Petro. Porque mucha falta le hace a Bogotá un atleta de este tipo al frente del pelotón de gobierno.

FRASE:

"¿NO SERÁ que las vías de Bogotá y su manutención requieren una secretaría o a responsables diferentes, con cuadrilla permanente?".

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