Hugo Chávez también creó una marca exclusiva para su país: Venirauto

Con el asocio y respaldo tecnológico de Irán, la venezolana ensambladora de autos Venirauto buscaba apartarse de los fabricantes tradicionales. Legado de Chávez a la industria automovilística.

Redacción Motor

07:49 p.m. 08 de marzo del 2013

Vea en imágenes los modelos de Venirauto

Apartándonos del tinte estrictamente geopolítico que significa la muerte del mandatario venezolano Hugo Chávez, en estricto cumplimiento a la verdad hay que decir que el mandatario creó una marca exclusiva de carros para su país.

Fundada en 2006, sólo hasta dos años después, la planta de ensamblaje empezó a entregar los primeros carros de esta nueva marca en medio de muchas polémicas porque decían que se les daba prioridad a militares y médicos de Barrio Adentro con un precio de lanzamiento eran 17.000 y 23.000 bolívares fuertes,

Eran dos modelos, Turpial y Centauro, cuyo CKD llegaba de Irán y de los cuales se afirmó, se iban a ensamblar unos 25 mil autos al año. En la actualidad la firma cuenta con 6 concesionarios en los que se siguen vendiendo ambos modelos.

Así, damos un vistazo a los dos automóviles que ensambla la marca Venirauto, presentados bajo la premisa de carro popular y en contravía a la dependencia industrial de los grandes fabricantes.

Venirauto Turpial

Es el homólogo venezolano del Saipa 141 iraní, que está a su vez basado en el Kia Pride (Ford Festiva) de primera generación, fabricado por primera vez en 1986. Se ensambla en Venezuela con piezas iraníes basadas en un diseño japonés de mediados de los años 80. Mide 3,93 metros de longitud y pesa sólo 850 kg en vacío. Es un auto pequeño, con deficientes acabados interiores y espacio trasero pequeño para sus dos pasajeros.

El Turpial emplea el mismo motor de los Saipa, un 1.4 de gasolina desarrollado en Irán, con potencia de 61 caballos a 5.000 rpm y par máximo de 103 Nm a 2.800 rpm. Usa una caja de cambios manual de cinco velocidades, y debido a su bajo no se mueve mal.

Su equipamiento es muy básico, goza de dirección asistida, aire acondicionado, elevavidrios eléctricos delanteros, reproductor de CD y portavasos. No conoce el sistema ABS y mucho menos los airbags, pero lleva cinco cinturones de seguridad y los apoyacebezas. En 2009 costaba 29.400 bolívares venezolanos.

Venirauto Centauro

El segundo modelo de Venirauto es el Centauro, basado en el IKCO Samand, producido en Irán por el fabricante local Iran Khodro. Es un vehículo de cuatro puertas y 4,50 metros de longitud, tipo sedán tradicional construido sobre la plataforma del Peugeot 405.

Exteriormente es de diseño sobrio e incluso elegante. Interiormente es modesto, pero su espacio amplio y cómodo es bastante apreciable. Tiene una pantalla multifunción con computador de a bordo y el confiable motor Peugeot 1.8 con 100 HP a 6.000 rpm y 142 Nm de par a 4.000 rpm, que trabaja con una caja manual de cinco cambios.

El Centauro pesa 1.120 kg y su equipo incluye elevavidrios eléctricos en todas las puertas, sistema ABS, aire acondicionado, alarma y espejos retrovisores eléctricos.

Su precio inicialmente era de 42.500 bolívares venezolanos.

Actualmente el mercado de automóviles venezolano tiene una importante de demanda, imposible de surtir con la producción local. Se comenta que las listas de espera de Venirauto superan los dos años, motivadas por los competitivos precios y la ayuda del Estado -financiando el 80 por ciento del valor del auto.

La producción de los Turpial y Centauro ha sido baja desde que los orígenes de la planta, pues tardó varios años en logra un ritmo sostenido. Actualmente ronda las 2.000 unidades anuales, cuando las estimaciones iniciales eran de producir 16.000 unidades al año, aunque las previsiones se han rebajado, entre otros motivos por las restricciones en el suministro de kits.

Dato

Venirauto es la empresa nacional venezolana de fabricación de automóviles. Fundada en noviembre de 2006 con capital venezolano e iraní, es fruto de un acuerdo entre Hugo Chávez y Muhammad Jatami. Realmente es una compañía de ensamble que persigue la idea de no depender de países industrializados en lo que respecta al automóvil.

Irán suministra las piezas y Venezuela ensambla los vehículos en la planta de Maracay.

Los dos modelos (Turpial y Centauro) esperan la llegada de un tercero que se conoce en Irán como Samand Soren ELX.

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