El hurto de vehículos ha crecido 5.8 por ciento en lo que va corrido del año

Las cifras de carros robados en el país muestran que el flagelo continúa y una razón para que eso suceda es el leve castigo que la Ley les impone a los delincuentes.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

MAURICIO ROMERO
REDACTOR DE EL TIEMPO

Listado de vehículos hurtados reportados por Liberty y Colseguros

Una evaluación del comportamiento del hurto de vehículos durante los tres primeros meses del 2007 demuestra que se presenta un leve, aunque preocupante, incremento en la frecuencia de este delito, frente al mismo periodo del 2006.

Según cifras de la Federación Colombiana de Aseguradores, Fasecolda, en el primer trimestre del 2006 las compañías aseguradoras reportaron 1.266 hurtos, mientras que en el mismo período del 2007 esa cifra fue de 1.339.

Lo anterior significa un aumento del 5,8 por ciento y las ciudades mas afectadas por este flagelo son Barranquilla, Cali y Medellín.
Existen estadísticas, como las de la aseguradora Colseguros, sobre vehículos hurtados en Bogotá durante los dos últimos años, en las que se observan ciertas tendencias.

Por ejemplo, los días en que más se roban carros son los martes y los viernes, mientras que los de menos frecuencia son los sábados y los domingos.

En cuanto a las horas del día, los delincuentes prefieren entre las 10 y las 12 de la noche para hacer sus fechorías y se dan un ¿descanso¿ entre las 2 a.m. y las 8 a.m.

De las 22 localidades de Bogotá, los sitios en los que con mayor frecuencia se presenta el hurto de automotores son Usaquén, Kennedy, Engativá, Barrios Unidos (7 de Agosto), Teusaquillo y Chapinero.

En las localidades de Usaquén predomina la modalidad de halado, debido en parte a que los propietarios estacionan en la calle mientras entran a un bar o un restaurante. En la localidad de Kennedy, por otro lado, predomina el atraco a vehículos de servicio público.

Varias modalidades
Según datos de la Dijín, presentados por un estudio sobre hurto de vehículos contratado por el Ministerio del Interior, las modalidades de robo más frecuentes son el halado y el atraco en proporciones iguales, con el 49 por ciento cada una. Hay un pequeño porcentaje que corresponde a las modalidades de sustancias tóxicas y suplantación de autoridad.

Esa cifra es un poco diferente a la presentada por Asopartes, que considera que el 63 por ciento de los carros robados corresponde a la modalidad de halado, el 32 por ciento a la modalidad de atraco, y el 5 por ciento restante al empleo de sustancias tóxicas.

Un estudio de Asopartes revela que las marcas que más se roban, en su orden, son Chevrolet, Mazda y Renault. Lo anterior coincide con dos variables. Una es que estas tres marcas están entre los cuatro principales vendedores de carros en el país y que las tres son los únicos ensambladores en Colombia.

Al parecer, no existe una preferencia de los delincuentes por un color determinado. Dice Tulio Zuloaga, presidente de Asopartes, que ¿según el color, no tenemos estadísticas y parece ser que no es relevante, ya que los carros hurtados en un alto porcentaje son desguazados para negociar sus partes, sin importar el color¿.

La otra percepción es que son hurtados con mayor frecuencia los vehículos particulares que tienen un modelo equivalente en taxi. Zuloaga agrega que ¿sí es verdad que un carro, por tener un modelo equivalente en taxi, es más propenso a que se lo roben ya que el servicio público tiende a comprar más partes usadas que nuevas¿.

Una cifra reveladora de Asopartes es que el mercado negro de carros mueve 650 millones de dólares al año, entre repuestos, contrabando y autos que se roban y los llevan a la frontera. Además, el estudio afirma que el negocio del desguace de vehículos es 20 por ciento más lucrativo que robar y vender un carro entero.

Un delito poco castigado
El hurto de vehículos es uno de los principales delitos que se cometen en Colombia. Esta acción afecta directamente el patrimonio económico de las personas y por tal razón tiene un gran  impacto social. 

El código penal colombiano tipifica la conducta como hurto calificado cuando se comete sobre el carro en sí o sobre sus partes esenciales.

Los delincuentes involucrados en estas acciones son bandas que incurren simultáneamente en otros delitos tales como receptación, falsedad marcaria, fraude procesal, falsa denuncia, falsedad en documento público y privado, lavado de activos, concierto para delinquir y otros, que son en últimas los que les agravan la situación jurídica.

Dice un oficial retirado de la Policía Nacional que los delincuentes no tienen respeto por la vida humana, pues el 90 por ciento de las víctimas que se resisten al robo son asesinadas o heridas.

Así, a pesar de la magnitud y el daño económico, físico y sicológico que se le hace a la víctima, en la actualidad las penas para este delito son de tan solo cuatro a ocho años en prisión (modificado, Ley 890 del 2004) y pueden variar si hay circunstancias de agravación o atenuación.

Tales circunstancias incluyen el daño a la propiedad privada, amenaza y atentado contra la vida y la integridad de la persona, secuestro, lesiones, agresión y, en repetidas ocasiones, violación u homicidio.

Los delincuentes pueden llegar a negociar sentencias anticipadas o buscar un favorecimiento en la sentencia de la pena, y con ello logran condenas mínimas, que no guardan proporción con la naturaleza del delito. Según la policía, a un criminal de estos a veces se le da casa por cárcel y desde allí sale campante a seguir delinquiendo.

MODALIDADES DE HURTO
Halado: ocurre cuando se deja el vehículo estacionado en la vía pública, en parqueaderos o al cuidado de un extraño. Mediante llaves maestras, ganzúas o grúas, los delincuentes aprovechan el descuido del propietario para llevarse el vehículo. Esta modalidad se presenta con cierta frecuencia en conjuntos residenciales y a veces tiene que ver con miembros de bandas que viven dentro de los mismos conjuntos y así pueden estudiar mejor las rutinas y los hábitos de sus víctimas.

Atraco: este tipo de hurto se lleva a cabo por medio de la fuerza y a veces mediante armas de fuego. Generalmente, para interceptar a la víctima los delincuentes utilizan vehículos de gran potencia o motos, le cierran el paso para hacerla detener, la bajan del carro y la suben en otro vehículo. Después la despojan de sus objetos de valor mientras le dan vueltas por la ciudad, lo que se conoce como ¿paseo millonario¿. Las autoridades consideran esta modalidad como una de las más peligrosas, ya que los asaltantes tienen contacto directo con la víctima y eso aumenta la probabilidad de lesionarla e incluso asesinarla.

Empleo de sustancias tóxicas: los delincuentes normalmente utilizan esta técnica en bares, discotecas y lugares públicos. Los hampones escogen a sus víctimas y, mediante señuelos como mujeres atractivas, les ofrecen una bebida previamente preparada con algún tipo de sustancia. Así, la persona queda indefensa y entrega sus objetos personales, el vehículo y en algunos casos es llevada a su lugar de residencia, donde le terminan de hurtar sus pertenencias. Las principales sustancias utilizadas son la escopolamina, las benzodeacepinas y los gases anestésicos.

Autorrobo: el objetivo de esta modalidad es el lucro del propietario del vehículo mediante la defraudación a las compañías aseguradoras. El dueño del vehículo asegurado lo vende a compradores de buena fe, lo entrega a bandas delictivas, o simplemente lo desaparece; posteriormente instaura la denuncia por el hurto del vehículo y presenta la reclamación ante la aseguradora.

CÓMO ACTÚAN LOS HAMPONES
Si usted no quiere ser parte de las estadísticas de este delito, recuerde que lo mejor es prevenir. Los delincuentes siempre tienen un plan, no dejan nada al azar y en general los ataques tienen la siguiente preparación:

Identificación de la víctima: por lo general escogen a personas distraídas, aquellas que transitan por el lugar y la hora en que la banda puede actuar sin ser detectada por las autoridades, o a quienes tienen el vehículo que el ladrón necesita. Hay que anotar que muchas veces los ladrones ya tienen el pedido de un ¿cliente¿ para cierto modelo, marca o color específicos, y cuando lo encuentran comienzan a hacer trabajo de inteligencia sobre la víctima, hasta que dan el golpe. Este proceso puede durar unos minutos o varios meses.

Vigilancia: la banda evalúa el entorno para tomar el riesgo de atacar, verifica horarios, rutas y si la víctima usualmente viaja acompañada.

Planeamiento y ataque: los ladrones cuentan con la información suficiente para realizar el ataque y escogen el día, la hora, el lugar, el arma, la forma de aproximación y el plan de escape. Las bandas bien organizadas cuentan con un fondo de varios millones de pesos por si necesitan sobornar a alguien durante su huida.

Ataque: el delincuente ejecuta su plan de las formas mencionadas anteriormente (halado, atraco, etc.). En esta etapa es poco lo que la víctima puede hacer. En caso de hurto por atraco, las autoridades recomiendan dejar que se roben el carro y tratar de conservar la vida y la integridad física y sicológica.
Fuentes: Fasecolda, Colseguros y Liberty.

Recomendaciones para evitar un robo
Siga estos consejos para minimizar la posibilidad de que le hurten su vehículo. Sin embargo, si se presenta hurto por atraco, recuerde que su vida y su integridad están primero.

Las siguientes son sugerencias útiles para que ¿no dé papaya¿, o para que por lo menos tenga la teoría de cómo actuar en caso de que le intenten robar su carro por la modalidad de atraco. En esta última, el manejo de los nervios de la víctima es crucial para salir ilesa de esta penosa experiencia, aunque aquí interviene otra variable y es la de qué tan ¿profesionales¿ son los ladrones, pues eso define el nivel de agresividad con que traten a su víctima.

Sugerencias generales
No pegue en su vehículo calcomanías que puedan identificar su residencia, lugar de trabajo, colegio o universidad. Esta información puede ser usada en su contra. No deje dentro del vehículo documentos o papeles en los que se encuentren datos personales (cédula, dirección, nombre, teléfono, etc.).

Tenga en cuenta que algunos delincuentes utilizan personas de la tercera edad, mujeres, e incluso niños, para cometer sus delitos.
Recuerde que el delincuente no quiere tener sorpresas desagradables, y generalmente escoge los blancos más fáciles.

Evite las rutinas; procure variar sus rutas y si es posible sus horarios de salida y llegada a su lugar de trabajo o residencia.
Tenga siempre el teléfono celular a la mano, con la batería cargada y minutos disponibles, y los teléfonos de emergencia en marcado rápido.

No descuide el mantenimiento de su vehículo (llantas, luces, sistema eléctrico, bloqueo, motor, batería, etc.). Las fallas pueden ocurrir en la noche y en lugares desiertos.

Si es un vehículo de transporte de pasajeros o de carga, evite hacer contratos de transportes especiales sin conocer o verificar los datos de las personas que solicitan el servicio; normalmente los delincuentes hurtan este tipo de vehículos para sacarle las partes mecánicas y repotenciar otros, de características similares.

Si es propietario de un vehículo de transporte de pasajeros o de carga, verifique bien los antecedentes de los conductores que trabajan para usted. Existe la modalidad de entrega de este tipo de vehículos por parte de algunos conductores a bandas de comercializadores de repuestos o grupos ilegales para poner a trabajar estos vehículos en zonas rojas o áreas rurales.

Al estacionar
Estacione su vehículo en un parqueadero, no lo deje en la vía pública; eso aumenta el riesgo de hurto.

No deje las llaves en el encendido del auto cuando se baje para abrir el garaje, o aunque se vaya a demorar muy poco.

Use dispositivos que disuadan al delincuente, como alarmas, bloqueos de timón o de la palanca de cambios, y seguros electrónicos de encendido.

Planifique su hora de llegada y de salida, decida dónde va a parquear. Muchas veces los conductores estacionan en la calle cuando está de día y hay bastante movimiento; cuando regresan encuentran que la calle está sola, es de noche y está oscuro.

Si al regresar al lugar de estacionamiento ve algo extraño cerca de su vehículo, pase de largo y no se detenga, evalúe la situación y llame a la Policía (112 o 123).

No deje las llaves de la casa dentro del vehículo, ni papeles donde se encuentre su dirección, ya que podría ser asaltado en su hogar.

No pase mucho tiempo dentro del vehículo parqueado en la calle; eso lo convierte en una víctima fácil.

No deje objetos de valor a la vista dentro del vehículo, pues eso atrae a los delincuentes; deje todo en el baúl o en la guantera.

Si le roban la tapa de la gasolina, y normalmente parquea donde se la robaron, lo mejor es que cambie todas las llaves de su vehículo; los delincuentes roban la tapa para hacer copia de las llaves.

Antes de parquear o cuando retorne, observe si hay a alguien o algo sospecho.

Si al volver al vehículo observa un ¿desperfecto¿ que le impide arrancar, llame inmediatamente a su servicio de asistencia. Los delincuentes podrían haber creado el daño y lo esperan para atacarlo.

De acuerdo con la situación a su alrededor (personas sospechosas, poco movimiento, poca luz, etc.), no permanezca cerca de su vehículo y diríjase a un lugar seguro.

Si sorprende a alguien dentro de su vehículo, jamás se aproxime, busque ayuda y llame al 112 o al 123 sin ser notado. Recuerde que estos criminales no actúan solos.

Durante la noche o en lugares poco transitados, si las llantas aparecen desinfladas o las han sustraído, llame a su servicio de asistencia. No trate de reparar el daño. Diríjase hasta un puesto de policía (CAI) o a un lugar concurrido.

Si estacionó en un lugar desconocido o con poca luz, al entrar a su vehículo, enciéndalo, asegure la puerta y arranque inmediatamente. Después póngase el cinturón de seguridad y solo después encienda el radio o ajuste objetos. A mayor tiempo de estacionamiento, mayor es el riesgo de un ataque.

Recuerde que las estaciones de gasolina no ofrecen garantía como parqueaderos.

Mientras maneja
Siempre mantenga las ventanas cerradas y las puertas aseguradas (sobre todo en la ciudad, no tanto así en la carretera). Si desea abrir las ventanas, verifique que no quepa una mano a través de la apertura de la ventana.
Si es golpeado desde atrás por otro carro, así sea levemente, observe por su retrovisor a las personas que están en ese vehículo. Si desconfía, no pare y señale a la persona para que lo siga y diríjase a un lugar concurrido, preferiblemente, donde se encuentre la policía (CAI) o personal de seguridad. Con seguridad, si la intención era la de asaltarle, la persona no lo seguirá.
Los asaltos a vehículos solo son viables si el carro está detenido. Un delincuente no aborda un vehículo en movimiento. En lo posible, evite detenerse.
Evite transitar a altas horas de la noche por avenidas poco concurridas, y esté alerta por si algún vehículo lo sigue; normalmente los delincuentes van en varios vehículos y cuatro ocupantes por vehículo.
Si usted cree que está siendo seguido por otro carro, no lo haga notar y diríjase hasta un puesto de policía (CAI) o un lugar concurrido donde exista personal de seguridad. Recuerde que la víctima es seguida y atacada cuando ingresa a un barrio o a una zona de poco movimiento.
Al llegar a su casa y antes de ingresar al garaje, observe el entorno, los lugares donde personas o vehículos podrían estar escondidas (árboles próximos, una esquina, etc.). Si nota la presencia de algo sospechoso, no se detenga y recuerde que el celular es una herramienta útil para alertar a los suyos en casa y llamar a la policía. Un gran número de atracos ocurre en el momento de la llegada a la residencia de la víctima, ya que la persona se encuentra relajada y se siente segura por llegar a su sitio de descanso.
No se detenga a ayudar a extraños en la noche, o en lugares desconocidos y poco transitados. Llame a la policía (112 o 123) e informe con datos precisos el lugar donde se encuentra la persona que supuestamente necesita auxilio.
Jamás se detenga cuando su vehículo sea alcanzado por piedras o cualquier otro objeto, en calles desconocidas o poco iluminadas. Acuda a un lugar concurrido para revisar el daño y evaluar la situación.

EL SECUESTRO ¿EXPRESS¿
Este tipo de robo de vehículos se realiza por atraco o halado y dura algunas horas o unos pocos días. Regularmente, los delincuentes obtienen información de su víctima, la contactan por teléfono y le exigen dinero por el rescate de su carro. Los criminales piden una suma por debajo de lo que tendría que pagar una persona por concepto de deducible a la compañía de seguros, si está asegurado. Por eso es que esta modalidad ha tomado fuerza en las ciudades, pues la víctima prefiere recuperar su carro por algunos millones, que es menos de lo que tendría que pagarle al asegurador.

Los delincuentes también usan los clasificados de los periódicos para atraer y engañar a sus víctimas. Después, un comprador paga con un cheque, el propietario llama al banco, y el supuesto banco (que podría tratarse de una desviación de la línea telefónica) informa que sí fue consignado. La víctima entrega el carro y al tercer día el cheque sale sin fondos.


ATAQUE EN EL VEHÍCULO
Si está siendo víctima de un atraco, proceda de la siguiente manera:

Tenga calma y pida calma. Hágale sentir al delincuente que él controla la situación y no se las dé de ¿sobrador¿, ni intente darle lecciones de moral. Recuerde que un delincuente asustado o con miedo puede actuar por impulso y utilizar la violencia innecesariamente.

Nunca provoque situaciones que hagan sentir al delincuente que está perdiendo el control.

Obedezca las órdenes del asaltante. Si lo cree conveniente, repita lo que le ordenan y realice las acciones con calma.

Siempre informe al delincuente sobre lo que va a hacer. Mantenga las manos donde el asaltante pueda verlas (por ejemplo, sobre el timón). Si va a soltar el cinturón o abrir la puerta, hágale saber al asaltante de sus intenciones y haga movimientos suaves. Recuerde que el delincuente podría estar nervioso.

Un ladrón drogado o bebido tiene los reflejos alterados. Haga todo con mucha calma, con movimientos suaves, e informe sobre sus movimientos.

Nunca se resista, entregue los objetos que le sean pedidos.
En ningún momento responda a las agresiones físicas contra usted o contra sus acompañantes (obviamente, es un asunto difícil si se trata de tener a los seres queridos en peligro). Contra un arma de fuego no existe fuerza física suficiente.

Recuerde que su principal objetivo es sobrevivir al asalto. Las personas que son asaltadas y salen vivas no son noticias de diarios, las personas muertas sí.

Si tiene que descender del vehículo, hágalo de la manera correcta

Nota: Recuerde que en las bandas de ladrones de autos profesionales siempre hay un experto en sicología que trata de intimidar a la víctima, si esta se encuentra demasiado relajada, o de calmarla, si la persona entra en pánico. A veces, incluso, puede tratarse de un hombre pequeño o una mujer, pero que con su actitud agresiva y temeraria doblega a cualquier persona. Trate de mantenerse calmado y actuar según las circunstancias.

PILAS EN LOS SEMÁFOROS
Cuando llegue a un semáforo en rojo, observe su entorno. Generalmente los ladrones atacan por el lado del conductor, que es el lado izquierdo.
De ser posible, reduzca gradualmente la velocidad e intente llegar al cruce cuando el semáforo esté a punto de cambiar a verde. Un vehículo detenido es presa fácil.
Evite las compras en los semáforos. Aunque el vendedor no parezca sospechoso, usted se distrae y se expone.
Algunos delincuentes usan niños o personas discapacitadas para preparar el asalto. El niño o el discapacitado se acercan a pedir dinero o vender algo, mientras el delincuente observa el interior de su vehículo (el celular, la cartera, el computador portátil y demás objetos de valor). Al mismo tiempo, otro delincuente puede aprovechar que usted está distraído, romper los vidrios y hurtar cualquiera de estos objetos o subirse al carro.
Si tiene que detenerse, mantenga siempre el cambio en primera, no en neutro.
Si sospecha de algo, procure quedar cerca (casi pegado) al vehículo a su izquierda, no deje espacio para el abordaje.
Manténgase atento a su entorno. No se distraiga. No olvide que la sorpresa es la mejor arma del delincuente.

Mantenga una distancia con el vehículo de adelante, de tal manera que pueda ver las ruedas de atrás; así usted podrá arrancar y evadir una situación de riesgo.

Los carriles centrales de la calle o avenida son los más seguros ya que el ladrón atacará después de observar desde el andén o el separador central. Así lo hace caminar más y de pronto advierte su presencia con mayor facilidad.

Si el objetivo es hurtar su vehículo, la primera y segunda fila son las más peligrosas porque el delincuente tendrá todo el frente libre para huir del lugar rápidamente.

Si el objetivo es hurtar objetos, las últimas posiciones también se tornan peligrosas, ya que el delincuente no se expone demasiado y tiene mayor facilidad para huir, amparado por los vehículos que haya adelante o atrás.

CUIDADO CON LOS ESTAFADORES
Para evitar ser víctima de una estafa, cuando compre vehículo diríjase a la Dijín para obtener un certificado de libertad en el que consten los números de placas, motor y chasís. Las páginas web de algunas aseguradoras tienen listados actualizados de los carros reportados por hurto.

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