Hyundai i35: ¡escultural!

Impresionante diseño para el reemplazo del Elantra que llega también con un precio impactante. Arranca en 40 millones con motor 1.6 de 128 caballos y desde 45 millones con máquina 1.8 que entrega 148.

Redacción Motor

12:33 a.m. 04 de junio del 2011

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La sorprendente evolución de los carros coreanos importados prosigue en cascada aplastante. Hyundai y Kia se turnan los lanzamientos de sus vehículos, primos hermanos de sangre mecánica entre sí, pero ambos con ropas muy diferentes que les permiten preservar su identidad de imagen separada.

El turno de ocupar la pasarela de los debutantes es ahora para el i35 de Hyundai, que viene a tomar la sucesión de la tradicional línea Elantra, la cual sido también otro de los pilares de la marca en el
mundo entero. El nombre funcionará aún en algunos mercados pero internacional y nacionalmente, entra en juego una nueva familia con el apellido i35. Tienen razón para hacerlo así pues se trata de un producto enteramente nuevo.

De punta a punta, tornillo por tornillo y con visita a su departamento de diseño que tuvo la libertad de dibujarlo sin compromisos diferentes a lograr una carrocería moderna, impactante, aerodinámica y sacudir el segmento del mercado donde se va a mover.

Lo lograron plenamente. Es un automóvil muy moderno, de cristales laterales cortos que alargan su línea y que termina con una mezcla perfecta entre cupé, sedán, y hasta hatchback porque el vidrio trasero va hasta la mitad de lo que sería el baúl de un carro tres volúmenes tradicional.

Esa "fuga" de la carrocería hacia atrás se apoya en los alargados stops que nacen muy adelante del guardafango posterior y giran hasta la mitad del baúl, que de paso, tiene una impresionante capacidad muy bien disimulada en el conjunto trasero.

Adelante, el bómper es bien ancho y bajo, con lo cual el carro se presenta con una cara más feroz y deportiva. A pesar de haber crecido en talla, el auto tiene un peso muy bajo relativamente para su tamaño gracias al uso de materiales más ligeros. Por ejemplo, la unidad motriz 1.8 pesa 33 kilos menos que el anterior 2 litros que montaban en este modelo. Esa ganancia es una barbaridad y representa bien el esfuerzo de ingeniería de Hyundai por optimizar sus vehículos jugando con todas las cartas.

El complemento mecánico está a la altura de las ropas. El i35 recibe dos motores, un 1.6 de 128 caballos y el 1.8, que es el más novedoso, de 148 caballos de potencia. Tienen en común la adopción del sistema de tiempos de válvulas variable en ambos árboles, de admisión y escape, que son de 4 cilindros, de alta eficiencia gracias a un cuidadoso rediseño de sus partes y reducción de fricciones. El 1.8 mueve la distribución con cadena y le agregaron un múltiple de admisión con recorridos va riables según la velocidad y densidad del aire de entrada. Ambos motores usan una caja mecánica de seis velocidades hacia adelante y en pocos meses estarán disponibles con la transmisión automática, con el mismo número de marchas.

El crecimiento también se ve en medidas pues ahora el i35 es milimétricamente más largo de carrocería pero su mayor diferencia es que tiene 5 centímetros de más entre ejes lo cual se traduce en mayor espacio en la cabina. El ancho es igual pero por el diseño de la caída trasera de la capota, el carro se ve mucho más grande y acuerpado, con pretensiones de un gran sedán, lo cual es evidente.

Esta misma morfología se traduce en su comportamiento. Tiene un andar tranquilo y homogéneo pero con buena chispa, pues el motor mueve 1.180 kilos en promedio, lo cual da una relación peso/potencia de 9.2 kilos por caballo en el 1.6 y de 7.97 para el motor 1.8. La cantidad de relaciones de la caja permite moverlo con agilidad.

En la ruta, el i35 transmite sensaciones similares al nuevo Accent ya que es bien sensible direccionalmente y hay la misma sensación de bamboleo de las suspensiones a las órdenes del timón. Parece ser un patrón de ingeniería de Hyundai al cual hay que acostumbrarse pues se sale de lo común.

Las suspensiones, que se apoyan en un mecanismo delantero con el diseño McPherson y un eje solidario flexible atrás no son tan suaves como se quisiera o al menos, podrían no ser tan sonoras en su funcionamiento. Los resaltos del piso, los ojos de gato y afines, se sienten excesivamente en la cabina.

Los elementos del habitáculo vienen terminados en dos tonos de gris y negro con un diseño muy consistente en lo que se refiere a la consola central y los aros del timón que juegan con las mismas líneas prolongadas que tienen los paneles de la carrocería. Hacen un notorio contraste los colores jóvenes de la instrumentación, en azul discoteca.

Si tienen tantas factores positivos en su concepción, el i35 pega más duro por su gama de precios ya que se puede obtener una versión básica de solo 40 millones de pesos, eso sí, desprovista de airbags, aire acondicionado inteligente bizona o ABS entre lo más notable y con el motor pequeño.

También se puede acceder al 1.8 con una dotación espartana arrancando con un cheque de 45 millones de pesos, gracias al cual usted tendrá toda la pinta que respira el nuevo carro pero tendrá que abstenerse de parte de su juguetería pues tiene un repertorio adicional que llega hasta el techo de cristal con mecanismo de abrir eléctri co, seis bolsas de aire protectoras a lo largo y alto del habitáculo y un asiento con diez movimientos eléctricos para el conductor.

El i35, como pasa con el Accent en su tipo, es un golpe certero para competir en ese segmento de Optra, Mazda 2 y 3, Aveo de alta costura, Ford Fiesta, Skoda Fabia, Toyota Corolla, Fiat Punto, Seat Ibiza, los VW Jetta, Renault Scala y el reciente Fluence, entre otros. Y, claramente, el Kia Cerato que es su principal antagonista de patio. Es decir, si el cliente tiene muchas y complicadas opciones, también estos nuevos carros marcan diferencias que mueven fácilmente las balanzas por su impacto exterior, que es sorprendente y marca puntos diferenciales ya que la parte tecnológica es cada vez más equivalente en todos los carros.


Compromiso
Los diseñadores de Hyundai juegan muy bien la carta del compromiso entre las líneas alemanas y la opulencia coreana pues la carrocería del i35, siendo muy lanzada en sus rasgos, es perfectamente balanceada, por lo cual genera un producto muy moderno y agresivo en todos sus ángulos.

El mejor ángulo
La parte trasera es su mejor vista ya que prolongaron la caída del vidrio posterior hasta la mitad de la tapa del baúl con lo cual mezcla bien las ópticas de un cupé y la de un "fast back" muy deportivo, sin dejar de ser un sedán en toda la amplitud de la palabra y sus funciones.


FRASE
La marca configura sus carros con una base de equipo "pelada" pero es posible dotar el vehículo con todos los accesorios a medida que crece la factura.

Hyundai denomina el concepto de diseño del i35 "Wind Craft" o el arte del viento. Gracias a sus ideas, las superficies producen la menor resistencia y mínimo ruido de paso del aire a alta velocidad.

La silueta del i35 es suficiente argumento para destacarlo en todo el segmento y para que los compradores de la gama básica se sientan igual de "pintosos" a los "full equipo". 

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