El Hyundai Veloster se prepara para combatir a los muertos vivientes

En la convención Comic Con, de San Diego, Estados Unidos, Hyundai lleva su segundo y post-apocalíptico auto creado específicamente para eliminar 'muertos vivientes'. Para 'meter' miedo.

Redacción Motor

03:29 p.m. 22 de julio del 2013

 Galería de imágenes del Hyundai Veloster ZSM

Con un Hyundai Veloster especialmente modificado para combatir a los muertos vivientes, la marca coreana hace presencia en el Comic Con de San Diego, Estados Unidos.

Denominado ‘The Walkind Dead Hyundai Survival Machine’ (ZSM) este Veloster se adecuó como un tanque de guerra para protegerse de las feroces hordas de los insaciables criaturas y se convierte en el segundo auto de esta saga, pues previamente hubo un Elantra coupé modificado para ‘barrer’ zombis.

El diseño corrió por cuenta del modificador Galpin Auto Sports quien creó, partiendo de un boceto primario, un panzer citadino con dos motosierras frontales instaladas bajo el bómper delantero. También como defensa frontal, se adecuaron unas hojas serradas montadas en la parrilla, que acompañan una cuchilla múltiple que se asoma por la parte inferior del bómper. Arriba, en el capó y a modo de barrera van amarrados unos cuantos bultos de arena, que además de proteger el cofre del vehículo, le sirven de amortiguador anti ‘caminantes’.

En el capó también lleva un par de sub-ametralladoras, por si algún engendro se cruza en el camino y, tanto el parabrisas como el vidrio trasero, van reforzados por rejas de acero forjado.

Complementando el sistema de defensa de este hatchback, encontramos una ametralladora calibre .50 en el techo, que puede ser operada a través de una escotilla; un lanzallamas acoplado a la puerta del pasajero; sierras en los rines, al mejor estilo Ben Hur; bómper trasero reforzado y un bate con clavos, como accesorio de la luneta trasera, además de una espada samurái.

El ZSM comenzó su vida como un Hyundai Veloster 2013 de serie, pero cuando las cosas se complicaron ante la amenaza zombi, tuvo que adaptarse para sobrevivir al holocausto, por eso, con un característico color naranja, este auto no tiene ventanillas laterales y, en cambio, se protege con alambre de púas.

El interior del vehículo lleva un apropiado recubrimiento de Linex, que proporciona buen agarre a sus ocupantes, en especial si hay sangre de zombi esparcida en el habitáculo. Las paredes están cubiertas con láminas de metal, y lleva compartimientos para munición, botiquín de primeros auxilios y armas adicionales.

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