El invento más complejo de la humanidad

El invento más complejo de la humanidad

Redacción Motor

12:07 a.m. 12 de junio del 2013

"La ciudad es la entidad más compleja que ha creado la humanidad. Está llena de individuos altamente especializados en ciertas tareas, conectados por múltiples sistemas que se traslapan y sostenidos por una infraestructura colectiva en la cual interactúan de una manera tan complicada como masiva. Esta biodiversidad y complejidad guían el crecimiento y disparan la evolución de manera incontenible. Cada esquina de este inimaginable sistema también genera cambios transformadores e irreversibles.

"Las ciudades están llenas de gentes que llegan desde cualquier tipo de vida, las coloca en diferentes clases, etnias y las soluciones crecen al mismo tiempo con gran diversidad. La medida de esa inteligencia colectiva es la misma de las ciudades. Pero como sucede con el colesterol, hay medidas buenas y malas.

"La riqueza sociocultural, la diversidad y las formas cada vez más flexibles y modificables de la tecnología producen soluciones que les permiten a las ciudades ser más productivas y reactivas.

"La creciente burocracia, algunas tecnologías cerradas e incompatibles y diversas barreras producen una atmósfera negativa, que hacen a las ciudades más vulnerables a los ataques de los climas extremos, al desorden urbano y el mismo terrorismo. Y como los sistemas de protección dependen de sistemas, suceden cascadas de errores como la de Fukushima y muchas otras tragedias.

"Cuando las civilizaciones fallan en cumplir con sus propias necesidades, colapsan. Cuando evolucionan, se convierten en lugares de inmensa vitalidad y permiten un intercambio entre las gentes que no tiene antecedentes en la historia".

El texto proviene de un análisis publicado por la Universidad de Columbia, Estados Unidos, que hizo un acuerdo con Audi para el estudio del futuro de las ciudades y en cuyo programa está incluida Bogotá a través de la Universidad de Los Andes. Se puede anticipar que nuestra radiografía va a ser lamentable pues cumplimos con casi todos los perfiles de esa definición. Pero los negativos.

Dice el estudio que en el año 2050, 7.000 millones de personas vivirán en las megaciudades y es totalmente incierto predecir qué tipo de movilidad tendrán, si la logran. Esa cantidad de gente que se va a instalar en las metrópolis es la misma que hoy ocupa todo el globo.

Hay hipótesis sobre ese escenario y su desarrollo, también muy complicadas (audi-urban-future-initiative.com/initiative/5- hypotheses). Hablan de movilidad asimétrica, que consiste en que la gente no va a depender de un solo medio de transporte sino que los usará todos de manera indiferente, por lo cual llegar a algún sitio no será una preocupación por la cantidad de alternativas que existirán.

Dicen que las ciudades son concentraciones de muy diferentes individuos, de distintas clases y etnias, que están conectados entre sí por la infraestructura urbana. Todos juntos van a generar una enorme cantidad de conocimiento sobre su propio hábitat y eso generará una mayor convivencia, aún entre personas desconocidas.

La tercera variable es la migración, que es la generadora de las ciudades. Dentro de 40 años, la migración no va a ser un asunto personal sino algo natural y común para todos y la gente va a cambiar de domicilio con enorme frecuencia y facilidad y se acomodará en el sitio que le sea más favorable.

Luego hablan de la generosidad, porque los espacios urbanos la promueven y requieren sitios en los cuales la gente se conecte entre sí, y eso mejora la vida de las ciudades y la movilidad.

La quinta es la capacidad transgeneracional que nace del aumento de la expectativa de vida de las personas. En 2050, 2.000 millones de habitantes de esas ciudades tendrán más de 60 años y su necesidad de asistencia médica y social va a generar un ambiente más amigable y relajado que permitirá una mayor cordialidad y entendimiento, a la vez que reducirá los espacios donde la gente necesita moverse y evita la movilidad.

Estas consideraciones tan sociológicas, en el fondo lo que dicen es que las ciudades están condenadas a trabarse, y en esos arrumes de gentes, la norma de comportamiento cambiará porque moverse no será algo evidente y en cambio convivir con el extraño va a ser una necesidad y todos seremos víctimas de nuestro propio invento.

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