Jaguar: el Tipo D completa su serie

Veinticinco números quedaron sin utilizar de la serie del famosísimo Jaguar por un incendio en la fábrica. Ahora la marca terminó la serie pendiente.

Revista motor

11:11 a.m. 08 de marzo del 2018
Jaguar Tipo D

Jaguar Tipo D

La marca británica terminó la serie pendiente con autos absolutamente idénticos al original, que ganó tres veces consecutivas las 24 Horas de Le Mans entre 1955 y 1957. Pasan del millón y medio de dólares y están vendidos de antemano.

La historia de las marcas es algo tan valioso que algunas de ellas están aprovechando astutamente el recurso de usar números de serie que en su momento tenían reservados para un modelo y que no se usaron para continuar la producción, con las mismas características del carro original.

Jaguar Tipo D

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Jaguar ha tomado la delantera en el tema, pues hace un tiempo presentó una serie limitada de seis ejemplares del XKE Lightweight, luego nueve del modelo XKSS y ahora hará 25 unidades del famoso Tipo D, carro original que ganó tres veces las 24 Horas de Le Mans entre 1955 y 1957.

A diferencia de otros productos que se venden nuevos pero como réplicas, estos Jaguar son auténticos originales, porque se utilizan las herramientas, moldes y piezas idénticas a las del último carro que hicieron en 1966, el número 75 de los 100 previstos.

Veinticinco autos de la serie estimada nunca se hicieron por un incendio en la fábrica y son los que ahora se ofrecen como si no hubieran pasado más de 60 años y la producción solo hubiera tenido una parada accidental.

Jaguar Tipo D

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Naturalmente, aunque se respeten rigurosamente todos los parámetros técnicos, hay muchos materiales y componentes que se instalan con la tecnología actual y salen mejoras importantes en seguridad.

Los clientes que pagarán mucho más de un millón de dólares por cada nuevo Tipo D pueden escoger entre las dos carrocerías que en ese entonces ofrecía Jaguar, de nariz corta (1955) o larga (1956). Tienen el clásico motor de los XK, de seis cilindros en línea, 3,8 litros, alimentados por una batería de tres carburadores Weber dobles.

En su última salida a Le Mans, en manos de la Ecurie Ecosse y equipos privados, ya que Jaguar no estaba inscrita oficialmente, los D llegaron en cinco de los seis primeros puestos. Solo un Ferrari 315 rompió el desfile, pero pasó la meta en quinto puesto. Al año siguiente cambió el reglamento de Le Mans a motores 3 litros, Jaguar redujo sus cilindradas, pero los autos no fueron competitivos ni confiables.

Jaguar Tipo D

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La recreación del D fue muy compleja, pues su cuerpo es un monocasco de aleación de aluminio y un chasís tubular delantero donde se montan el motor, caja y suspensiones. Jaguar trabajó mucho en conjunto con la fábrica de aviones Bristol para incorporar estas técnicas de construcción y la aerodinámica del carro, que tiene su mayor expresión en la gran aleta que va detrás del piloto para darle estabilidad direccional. En la recta Mulsanne de Le Mans, dicen haber medido estos carros a velocidades de 276 kilómetros por hora. Además, los ingenieros que confrontaron y midieron los carros originales existentes encontraron que no eran iguales, cosa explicable por su fabricación artesanal.

Si bien pagar esa cantidad de dinero es algo descomunal, hay que tener en cuenta que el auto número uno de esa serie fue rematado hace poco por 20 millones de dólares.

Ahí sí se justifica la diferencia.

Jaguar Tipo D

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Claves del Jaguar

* La nariz larga se desarrolló pensando en las altas velocidades que se alcanzaban en la recta de Le Mans y mejoró mucho la penetración aerodinámica del tipo D, que en su momento tuvo unas formas totalmente revolucionarias.

* La gran aleta fue producto de estudios adelantados por el ingeniero Malcolm Sayer, quien llegó a Jaguar con el conocimiento adquirido en la Bristol Aeroplane Company. La idea era que el carro fuera muy estable direccionalmente a alta velocidad.

* La cabina, por reglamento, debía tener asientos para dos personas, porque en ese entonces los reglamentos buscaban que los carros tuvieran similitud con los que la gente podía comprar. Inclusive, llevaban llanta de repuesto.

* La carrocería y el monocasco central son de aluminio para procurar el menor peso posible. El D era muy novedoso, pues esa construcción no era la usual de tubos y daba una gran rigidez estructural, por lo cual cruzaba muy bien.

* El interior es clásico de Jaguar en interruptores e instrumentos. Nótese que el tacómetro está muy lejos de la vista inmediata del piloto porque en ese entonces se manejaba mucho más a ‘oído’ que por lo que decían los indicadores. El timón con aro en madera no pasaría la más mínima prueba de seguridad para un carro urbano actual.

Jaguar Tipo D

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DATOS

El Tipo D, por su serie limitada, se hacía a mano y cada cliente pedía modificaciones a su gusto, por lo cual entre los sobrevivientes no hay dos ejemplares idénticos. Las unidades de hoy, hechas en el Jaguar Land Rover Classic Works en Warwickshire, Inglaterra, son perfectamente iguales.

El motor de 6 cilindros en línea, con dos ejes de levas montados en la culata (DOHC) vivió en los Jaguar desde 1949 hasta 1992, pasando por todas las modificaciones y actualizaciones y cilindradas desde 3,4 hasta 4,2 litros. El bloque es muy pesado, es todo de hierro, pero la culata es en aluminio. Las largas trompetas de los Weber generan mejor respiración a altas revoluciones. Los rines son de mariposa de ajuste central y de discos de acero, lo cual era diferencia en ese tiempo cuando muchos usaban ruedas con radios de alambre, muy débiles.

El motor lo montaron 8,5 grados inclinado para darle mejor perfil a la trompa, pero eso no evitó la joroba central que deja justo el espacio para la masiva maquinaria.

Ficha técnica
Motor: 6 cilindros en línea DOHC
Cilindrada: 3.800 cm3 con cárter seco
Potencia estimada: 280 caballos
Peso: 870 kilos

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