Jueves de mecánica: Si el lubricante se negrea muy rápido es indicio de buena calidad

La viscosidad no se mide con los dedos sino a través de una prueba de laboratorio. No hay problema en mezclar marcas de aceites ni tampoco en revolver sintéticos con aceites normales.

Redacción Motor

03:43 p.m. 04 de septiembre del 2014

En Colombia no existe un vehículo que requiera de un aceite con especificaciones diferentes a los que se consiguen en los cambiaderos serios, en el concesionario o en las bombas de servicio, ni tampoco un carro que pueda prescindir de un lubricante para que el motor pueda funcionar.

Desde el más antiguo hasta el más moderno necesita de esta sustancia, capaz de interponerse entre las partes de la máquina que permanecen en constante rozamiento para evitar su desgaste y reducir la fricción, gracias a su composición a base de hidrocarburos y de aditivos que forman una película protectora.

Dependiendo de donde se extraiga el hidrocarburo, el aceite toma su nombre. Es decir, si resulta del proceso de refinación del petróleo, el lubricante o producto terminado se llama mineral, mientras que si proviene de un proceso de síntesis química se llama sintético.

En cualquier caso, todos los aceites deben cumplir con las condiciones fijadas por las entidades de ingeniería, como el Instituto Americano de Petróleo (API) el cual creó una escala o índice para medir la viscosidad, que se define como la capacidad que tiene el aceite para mantener sus propiedades de fluidez a diferentes presiones de temperatura.

Porque contrario a lo que muchos creen, la viscosidad no se mide con los dedos sino a través de una prueba de laboratorio, con un aparato denominado viscosímetro. Para ello, el aceite debe fluir por una probeta calibrada a 100 grados centígrados. El tiempo que se demora en realizar cierto recorrido define su viscosidad.

Así mismo, la Sociedad Americana de Ingenieros (SAE) creó la clasificación de los aceites. Los que tienen aplicaciones para motores de gasolina recibieron la letra S, mientras que los diesel, la C.

Los aditivos

Los aditivos son compuestos químicos que, como ya se dijo, se mezclan con la base del lubricante para agregarle propiedades específicas al aceite terminado. Algunos se encargan de combatir los residuos, las cenizas y demás impurezas propias de la combustión del motor, otros mantienen la viscosidad para que la película sea de espesor estable.

También existen los antiespumantes, que previenen la degradación del lubricante por agitación; los antioxidantes, que evitan la contaminación por residuos de la combustión; y los detergentes, que evitan la mugre o limpian la que se encuentra a su paso y la transportan hasta el filtro del aceite.

De ahí que sea equivocado el concepto de algunos mecánicos, quienes calculan la calidad o la vida del aceite por el color, y suelen decir que si éste se negrea muy rápido es malo, cuando es al contrario, esto demuestra su capacidad detergente para arrancar la mugre de todas las partes del motor.

Además si el aceite queda sucio a los pocos minutos se puede concluir que está trabajando bien. Si esto no sucede ¿salvo que el motor esté nuevo y perfectamente limpio por dentro¿ significa que el lubricante debe ser reemplazado.

Aunque la formulación de este paquete de aditivos, las proporciones y la calidad de los mismos es la que hace la diferencia entre las marcas de aceites, cada vez son más parecidos debido a las normas de homologa-ción que cumplen, por lo que se pueden mezclar sin peligro.

Clases de aceites

Los aceites minerales se iniciaron como monógrados, es decir, de un grado único de viscosidad. Posteriormente aparecieron los multígrados que, por su composición, se ponen más viscosos o más gruesos a medida que se calientan.

Este tipo de aceites se reconoce por su nomenclatura. Si un envase está marcado como 20w50 quiere decir que cuando el motor está frío, el aceite se porta con viscosidad 20 (más delgado), mientras que a 100 grados centígrados se comportará como uno 50 (más grueso).

En cuanto a la W -que viene de Winter (en inglés, invierno)- indica que funciona correctamente a temperaturas extremas del exterior.

Los aceites sintéticos, por su parte, tienen propiedades superiores a los multígrados, debido a que su origen ya no está en el proceso usual de la refinación del petróleo que deja residuos inevitables de azufre e hidrocarburos.

Se elaboran usando ésteres, en el laboratorio, y utilizan poliolefinas, que son hidrocarbonos también producidos artificialmente.

Además fluyen mucho mejor a bajas temperaturas, son mucho más resistentes a la oxidación, por lo cual su vida útil se puede prolongar hasta los 10.000 o un poco más de kilometraje entre cambios.

Consejos y algo más de un experto

* Use siempre una marca conocida de aceites.

* No hay problemas en mezclar marcas de aceites ni tampoco en revolver sintéticos con aceites normales. Claro que lo mejor es poner un aceite homogéneo, pero en una emergencia vale el recurso. Si revuelve sintético con multígrado mineral, las propiedades del primero se disminuyen y no aumentan de manera visible las del convencional. No pasa como en la gasolina, donde la extra suma sobre la corriente.

* El aceite, como cualquier otro líquido, sufre el fenómeno de evaporación por altas temperaturas, y aunque no todos los lubricantes tienen la misma rata de evaporación, es normal que un vehículo liviano consuma el promedio de un cuar-to de galón cada 2.000 kilómetros.

* Un lubricante con viscosidad más alta que la recomendada por el fabricante del vehículo producirá alta fricción, con lo que se incrementa la temperatura de operación y se acelera tanto su degradación como el desgaste de la máquina, porque la fluidez del mismo no es perfecta.

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