Jueves-viernes de mecánica: ¡cuidado con el embrague de su carro!

Mantener el pie izquierdo sobre el pedal del embrague, así sea tocándolo, causa daños irreversibles en la balinera. Este solo es el primer pecado.

Redacción Motor

04:17 p.m. 08 de agosto del 2014

Usarlo para impulsar el carro también es uno de los pecados más comunes.

Los hombres suelen decir que las mujeres siempre permanecen con el pie izquierdo sobre el pedal del embrague: algunos opinan que es por inseguridad; otros, que es por un simple mal hábito.

Ciertas o no estas aseveraciones, el embrague debe utilizarse solamente para dos funciones: una, pasar los cambios de la caja de velocidades y, la otra, para arrancar. Cualquier otra maniobra hecha con el apoyo de este sistema es incorrecta y va en rápido detrimento de su duración.

En este sentido se debe tener en cuenta que basta con el simple peso del pie izquierdo para que haya contacto entre la balinera interna de fricción y el plato de presión que libera o engancha el embrague.

Esta balinera no está diseñada para funcionar de manera permanente bajo carga, y con este uso, adicional e  innecesario, se gasta rápidamente, produce ruido y una larga y costosa reparación, pues resulta indispensable desmontar la caja para cambiarla.

La graduación del embrague

En los carros viejos se debe ajustar el mecanismo para recuperar el gasto del disco. Los carros modernos son autoajustables y el embrague, también conocido con el nombre de clutch, no se gradúa.

Cuando hay que calibrarlo, se debe procurar que quede arrancando lo más cerca posible del piso, es decir, bien al fondo del recorrido del pedal, para que los cambios entren fácilmente. Si queda arrancando muy afuera o arriba, se precipita la situación de 'patinado'.

Por otra parte, cuando el sistema es hidráulico, el servicio consiste en controlar el nivel del líquido, como en los frenos, y entender que apenas falta éste, es porque hay una fuga que se debe corregir de inmediato. 

Posibles reparaciones

Suelen recalzar los discos con asbestos nuevos y esto funciona bien, pero en un buen taller. Lo que no es recomendable es cuando intervienen la parte central del disco, donde hay unos resortes que amortiguan el giro cuando se va a arrancar, o el estriado donde entra el eje de toma de la caja de velocidades.

Teniendo en cuenta el bajo precio del disco, y en general de las piezas del embrague, es mejor ponerlas nuevas y sólo hacer reparaciones cuando sea una urgencia o no se consigan las piezas. Los platos se reparan cambiándoles los resortes y diafragmas, luego de lo cual hay que calibrarlos.

Por lo tanto, si está en esa tónica vaya a un sitio especializado y confiable, pues un plato mal armado produce desbalanceo y altas vibraciones en el motor.

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