Kawasaki Ninja ZX10 R: ¡Qué aparato!

Tiene 200 caballos de potencia y es capaz de pasar los 300 kph. A pesar de todos los sistemas electrónicos de ayuda para conducción, estabilidad y frenado, es una máquina para especialistas.

Redacción Motor

07:40 p.m. 28 de junio del 2011

Hablar de Ninja en el mundo de las motos es un sinónimo de adrenalina y velocidad a tal punto que el nombre de esta moto específica se ha adoptado como un genérico para todas las superbikes, así no sean Ninjas de pura sangre.

Este modelo, que hace más de tres décadas produce Kawasaki con diferentes motorizaciones, es sin duda el referente más importante para la cultura de las motos de alta cilindrada que tienen como uno de sus objetivos correr en pista.

Tuvimos la oportunidad de probar la ZX10 R, una máquina espectacular con un diseño imponente, bastante agresivo, que inspira respeto y genera un compromiso muy importante cuando uno va a conducirla.

Esta moto había recibido algunos cambios con el paso de los años pero para el nuevo modelo Kawasaki arrancó de ceros en su concepción y diseño, empezando por la parte estética, pues para
el modelo 2011 las formas son más perfiladas y agresivas, lo cual también es ventaja de rendimiento pues la Ninja es más fluida y aerodinámica.  La forma de las farolas agrega una cara imponente.

En el frente se destaca también una toma de aire que es parte del sistema Ram Air el cual aprovecha la presión del aire al avanzar y lo lleva a una caja de inducción de donde se alimenta el motor con mayor eficiencia, tal como se ve en los autos de carreras avanzados.

El chasís es una pieza totalmente nueva, construida en aluminio, de color negro mate, que obviamente se destaca no solamente por su estructura sino por el bajo peso que este material aporta. El diseño mecánico del chasís y los demás componentes afines, logran que la moto se inscriba mejor en las curvas, tenga mayor estabilidad en el ejercicio de los virajes y genere un mayor "feeling" y comprensión del piloto con el vehículo.

Este aparato tiene un motor de 998 cm3, 4 tiempos, cuatro cilindros en línea, dos ejes de levas en la culata, 16 válvulas y genera la espectacular cantidad de 180 caballos de potencia a 12.500 rpm y llega a 200 caballos con el sistema Ram Air. El motor se surte con una inyección electrónica Keihin y está acoplado a una caja de seis velocidades.

Poner y administrar estos 200 caballos de potencia en el piso no es tarea fácil, más teniendo en cuenta si el conductor tiene poca experiencia con motos de alta cilindrada o si quiere usarla para ciudad y pista.

Por eso, uno de los avances tecnológicos más importantes que presenta la ZX10 R es la presencia de un revolucionario sistema llamado KIMS (Kawasaki Ignition Management System) para el control de la potencia, que es parecido en sus efectos a un control de tracción de automóvil pero en realidad es otra cosa.

El KIMS es un sistema de gestión del encendido que asegura suavidad, entrega de potencia controlada y ayuda a proteger de
posibles daños al motor en caso de pelarse en un cambio. Actúa cuando la ECU o computadora detecta una variación repentina de la velocidad del motor, tomando en cuenta las variables de la posición del acelerador, cambio de la caja, temperatura y presión del aire, temperatura del motor, sensores de oxígeno y revoluciones. De acuerdo con el programa de la computadora, se modifica el tiempo del encendido para reducir los picos de aceleración del motor y asegurando una respuesta más suave al acelerador.

En la práctica, si el piloto sale de la curva y acelera a fondo la moto, el KIMS ayudará a controlar el paso de la potencia al piso para evitar que la rueda trasera patine y pueda generar una pérdida de control.

Por supuesto, el sistema cuenta con tres opciones de manejo, pero siempre está trabajando y apenas hay una leve patinada se activa en el nivel más fuerte.

La ZX10 también cuenta con un sistema electrónico que regula los tres diferentes mapas de inyección del motor, en los cuales este entrega la potencia en un nivel bajo de revoluciones, ideal para uso en calle; medio, para conductores poco expertos y "full power", donde esta bestia empuja con todo.

Las suspensiones están diseñadas para ofrecer el máximo rendimiento en la pista y un agradable rodar en carretera con seguridad.

La horquilla delantera es de 43 milímetros y ajustable en tres posiciones de dureza. La suspensión trasera Uni-trak cambia la posición de anclaje y el amortiguador ofrece doble ajuste en compresión -alta y baja velocidad- lo cual para los conocedores y pilotos expertos es un mecanismo ideal para ajustar el comportamiento del chasís cuando llevan la moto a la pista.

Por supuesto este aparato tiene unos frenos al nivel de sus prestaciones. Adelante monta discos lobulados de 310 mm con mordazas de cuatro pistones en aluminio, hechas por Tokico con doble pastilla. Atrás el disco también es lobulado de 210 mm. Todo está respaldado por el ABS, que garantiza una excelente progresión y seguridad para el frenado.

El cuadro de instrumentos es totalmente digital emulando los tableros de F-1 pues el tacómetro lo componen luces de led de diferentes colores, poniendo la línea roja a 12.000 rpm. Hay un "display" central donde se puede leer la información de cambio en el que marcha la moto, velocidad, posición del mapa del motor y del KIMS, temperatura del motor y las luces indicadoras del ABS,
gasolina, y otros testigos de norma.

Manejarla es un placer, pero todo un compromiso, pues hay que saber de motos, ojalá haber corrido y, además, tener agallas suficientes para acelerar y aprovechar este aparato pues en unas vueltas que dimos en la pista de Tocancipá, logramos hacer 210 kilómetros por hora, pasando de segunda a tercera y acelerando tímidamente.

Según investigamos, el aparato supera los 300 sin problema. Es decir, no es una máquina para jugar.

Gonzalo Clopatofsky

FRASE

La moto ya está en todas las vitrinas de Alta Cilindrada de Kawasaki a nivel nacional, con un precio de $39,9 millones de pesos, en dos colores: negro-verde y negro.

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