Fue lanzado en Colombia el nuevo EON, el Hyundai para todos

Con un precio de 22 millones de pesos, ingresa a las tribunas populares del mercado con un auto enteramente nuevo, más pequeño que el actual i10, cuya carrocería tomó otro derrotero más ambicioso.

Redacción Motor

03:18 p.m. 08 de abril del 2014

Imágenes del nuevo Hyundai EON

Un carro más pequeño que arranca en 22 millones de pesos, precio de lanzamiento, completa la renovación del portafolio popular de Hyundai que comenzó simultáneamente con el Grand i10. Es un city car típico con motor de 814 c. c. y 54 caballos de potencia.

De entrada, el EON tiene un des­cuento de un millón de pesos para el modelo básico, cuyo precio de lista se encarama a los 23 millones de pesos, pero en los días de arranque se puede lograr por 22 millones. Eso quiere decir que Hyundai le va a apuntar con todo a este modelo con el que puede hacer volumen en un segmento en el cual su otro competidor y referencia coreana, Kia, no tiene presencia, sin embargo se encuentra con una buena baraja de opo­sitores, de los cuales damos referencias en las siguientes páginas.

El EON tiene un pequeño motor de tres cilindros y 814 centímetros cúbi­cos que le dan 54 caballos de potencia para moverlo. No se asusten: el R4 de 1971, 850 c. c., tenía apenas 38 caba­llos, y todo el país creció en él.

Es la tendencia actual ir a solo tres pistones porque esa configuración da un tamaño de cilindros importante para cualquier desplazamiento final y ahorra muchas piezas móviles, por ende, energía, que en estas pequeñas maquinarias es un tesoro.

Le hicimos una prueba de fondo en ruta y ciudad. Salimos dos perso­nas con bártulos muy ligeros para un fin de semana y en ruta benévola: la doble a Anapoima.

Por supuesto, para el carro y el consumo es suave y cómodo el viaje de ida, en terreno plano y el resto bajando, pero al regreso sí hay que sacarle todo lo que tiene para subir a un paso decente.

No tiene tacómetro, por lo cual es indescifrable saber cuándo devolverse de tercera a segunda para impulsarlo, cosa frecuente, y a veces uno cae a la segunda en pleno limitador de revo­luciones. Si va a hacer la montaña, esté preparado para usar el motor a tope de vueltas en segunda, muchas veces, pero para eso están hechas las máquinas, y más estas pequeñas que se deben exigir mucho para estar en la onda del tráfico.

A pesar de que la subi­da significa todo el trecho "a la lata", sin que eso sig­nifique mucha velocidad del carro sino del motor en los cambios cortos, el consumo es una ridiculez. Nos dio 69,3 kilómetros por galón, y seguro se van a tener mejores resultados en un uso menos extremo que el que requieren los cerros de los Andes. Tiene un bombillito que sugiere en el tablero el mejor momento para hacer los cambios y lo llaman EcoDrive, pero su información poco aplica en estas condiciones.

Con cuatro personas, el asunto requerirá más paciencia. No obs­tante se logrará siempre pasar la cuesta, pero ahí sí no escatime el acelerador al piso y exímase del aire acondicionado, si lo tiene, ya que es un accesorio extra en el bá­sico, porque le resta mucha poten­cia al motor. Prenderlo es como agregarle un pasajero.

Las dos versiones que ofrecen del EON vienen con la misma caja me­cánica de cinco adelante y no hay automática disponible. En la prác­tica, la quinta es un cambio para rodar con impulso en plano, pues no hay progreso de la velocidad que logramos verle en los 125 kph. De pronto, con más espacio o en tierras bajas, donde el motor recupera un 30 por ciento de su potencia, el ve­locímetro sea un poco más genero­so, pero no en grandes dosis.

Naturalmente, la ingeniería de hoy nos entrega perfectos frenos, ni más faltaba que no fuera así, y unas suspensiones acordes con el propósito del carro. Suaves, no son ruidosas, y se deja manejar. No nos gustó la dirección elec­troasistida, que solo viene en la versión costosa, pues no regresa al centro en virajes suaves y obliga a una doble atención en las cur­vas. No es claro si se debe a falta de ángulo de cáster en la suspen­sión o al reglaje de la asistencia. De paso, sugiero chequear la du­reza de la dirección manual del modelo básico, pues no pudimos probarlo y eventualmente podría ser pesada de operar.

Finalmente, la prueba nos lleva a ubicarlo como un city car ideal por su tamaño, consumo, agilidad y funcionalidad. Viene desprovisto de accesorios, algo explicable por su precio. En el de entrada, el ra­dio es el atractivo, aunque parece de instalación local.

De resto, solamente podemos agregar las exploradoras como al­go diferente en la lista de lo que el cliente recibirá por el modelo llamado Active, cuya garantía es de 5 años o 100.000 kilómetros.

Motor de tres cilindros

El motor de 54 caballos y 814 c. c. en tres ci­lindros tiene el rendimiento que se espera por su tamaño y la necesidad de mover 745 kilos de ca­rrocería, que se traducen en una relación de 13,79 kilos por caballo. El funcionamiento es caracterís­tico de todos los motores de tres cilindros, con un giro carrasposo, pero que es parte de su entorno.

El lujoso

Por 26 millones de pesos, suma en la cual se topa con concurrentes muy complicados por su dotación, se puede comprar el Style, en el cual encontrarán vidrios delanteros de mando eléctrico, un airbag para el conductor, las mismas exploradoras y la dirección electroasis­tida, entre lo principal. Quedan en deu­da por lo menos con el limpiaparabrisas trasero y el espejo interior día-noche, que hace mucha falta en carretera.

Hay algunas guarniciones cromadas y el aire acondicionado es de serie.

DATOS
La carrocería está completamente en línea con el nuevo diseño de todos los Hyundai y representa un cambio notorio en los modelos básicos.

El espacio para equipaje es proporcional a su tamaño y suficiente para las tareas de un carro urbano.

El interior está bien planteado, las sillas son cómodas y el aire acondicionado en la versión de lujo es muy eficiente, pero castiga al motor.

El EON es un carro urbano por excelencia como transporte único o alterno al alcance de mucha gente por su precio y soluciones.

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