¡Lego resucita el microbús de Volkswagen!

La empresa danesa hizo un modelo a escala de la van de T1 de 1962. Los detalles y el realismo son impresionantes pues tiene más de 1.300 piezas y cuando salga al mercado costará unos 200 mil pesos.

Redacción Motor

09:14 p.m. 29 de agosto del 2011

  Hay que encajar 1.320 diminutos 'ladrillos' y otras piezas para reconstruir con lujo de detalles uno de los vehículos más famosos de la historia automotriz mundial, la van Camper T1 de Volkswagen hecha en 1962 que ahora Lego, la empresa danesa de juguetes para armar, lanzará para entretener a los coleccionistas.

Esta 'combi' de 30 centímetros de largo y 14 de alto es una 'pieza' artística tanto por la maestría con la que se mantuvieron las formas originales de esta legendaria camioneta, como por el nivel de detalles que tiene y que hace de este modelo una fiel réplica del vehículo que recibió múltiples usos, tratos y modificaciones desde su aparición en los años 50.

De afuera hacia adentro, la T1 viene en tono bicolor, blanco y rojo, con la característica 'v' en el frente desde cuyo pico se divide la carrocería y en donde está acompañada por las enormes luces delanteras redondas, el logo de la marca campeando en el centro y amparando todo el conjunto externo están los paréntesis delicados de sus bómperes.

Y este no es un modelo estático ya que las dos puertas delanteras
giran sobre el paral y las ventanas del conductor y el pasajero se abren hacia arriba, al mejor estilo 'safari' teniendo sus bisagras sobre el techo. La cabina es tan espartana como en el modelo original y se destaca el reloj central que hace de velocímetro.

Las puertas laterales permiten ingresar al mundo de los años 60, hacia un espacio que no tiene las bancas tradicionales para pasajeros sino un lugar amoblado al mejor estilo de los 'carro casa' tan propios de la generación 'hippie'. Allí hay dos sillones enfrentados con una mesa de centro que hace las veces de comedor y lámparas tipo lava. Todas estas piezas se pueden plegar para dar paso a una gran cama. También hay un pequeño armario con espejo, un lavamanos, cuadros y camisetas de 'surfistas' colgados de las paredes y la iluminación para el sitio la proveen 7 ventanas de las que cuelgan cortinas a la moda de ese entonces.

Como detalles curiosos, en el centro del techo se encuentra una extensión que se eleva, al estilo de un respiradero, que su ventana posterior se abre también hacia arriba y que tiene una especie de puerta que da acceso al legendario motor trasero de este modelo cuyos elementos también están constituidos por componentes plásticos, en su mayoría cuadrados, lo que hace un total mérito el que se hayan respetado, incluso, las esquinas redondas de su techo y su perfil frontal.

En fin, este ícono de la contracultura de los años 60 es todo un juguetazo para armar y estará a la venta a partir del próximo 1 de octubre 2011 con un costo de 100 dólares, unos 200 mil pesos colombianos.

En escala original
El modelo se empezó a producir el 8 de marzo de 1950. Tenía un motor bóxer de cuatro cilindros y 25 caballos de potencia, refrigerado por aire, que se instaló en la parte trasera y con empuje desde este mismo eje, con capacidad para cargar 760 kilos y alcanzar una velocidad máxima de 80 kph. Entre los muchos usos que se le dieron, por las innumerables posibilidades de configuración que ofrecía, estuvo el de ambulancia y carro de bomberos. Se fabricó en Alemania, Brasil, México y Argentina y hasta 1975 se conservó con pequeñas modificaciones. Cinco generaciones se han hecho de este vehículo y actualmente, bajo la denominación T5 se vende el Transporter.

FRASES

El reto más difícil de los diseñadores fue reproducir, con piezas angulares, las tres curvas que tiene la camioneta en la parte delantera y que le dan un perfil ligeramente redondo.

Las llantas con sus copas es otro de los detalles geniales de este carro armado a punta de 'ladrillos'.

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