Llegó a Colombia el más famoso de los Alfa Romeo: el Giulietta

El nombre del más famoso de los Alfa de mediados del siglo XX vuelve a la escena con un carro que los expertos consideran como el mejor de la marca en su larga historia. Cuesta 90 millones de pesos.

Redacción Motor

04:35 p.m. 12 de septiembre del 2011

Estrictamente puede decirse que es un Mito, pero con cuatro puertas y con la misma belleza retro del cupé que ya está en el mercado hace un tiempo.

Fotos del nuevo Giulietta de Alfa Romeo

Giulietta y Alfa Romeo podrían significar lo mismo por las raíces que tiene ese nombre en la vida y difusión de la marca italiana. Fue por allá en 1954, cuando los europeos sorprendieron a los mercados con los carros deportivos y el italiano no podía faltar. El primer Giulietta fue un cupé llamado Sprint del cual posteriormente habría versiones rápidas como el Veloce, el sedán y claramente un convertible. Sumaron 132 mil unidades entre todos hasta 1965.

El Giulietta fue famoso por sus prestaciones, oriundas de un motor revolucionario para la época pues encima de los 1.300 centímetros cúbicos de sus 4 pistones tenía una culata con dos ejes de levas, cámaras hemisféricas y de su lado de admisión colgaban dos carburadores de doble cuerpo, todo ello a un precio totalmente al alcance de la clientela genérica.

Ahora vuelve "la Giulietta" y la historia se reescribe en un automóvil sedán, de impecable línea y manufactura que en la vida práctica es la versión familiar del lindo cupé Mito con el cual comparte muchos rasgos estéticos y prácticamente su andamiaje mecánico.

El Giulietta es mucho más voluminoso que el Mito en todas las coordenadas. Llega más largo, con mayor distancia entre las ruedas para que quepan bien sus dos filas de asientos y las cuatro puertas y aunque mucho más ancho, es apenas unos tres centímetros más amplio que un Mito. Lo que pasa es que la altura es prácticamente la misma por lo cual se ve mucho más corpulento. Sin embargo, todo el empaque del Giulietta sube la balanza a 1.280 kilos, 200 unidades más que el Mito.

El motor es un 1.4 turbocargado que entrega 168 caballos con buena entrega del torque a las 2.500 revoluciones. El complejo sistema de optimización del flujo del aire de admisión que Fiat llama Multiair se encarga de muscular a este pequeño motor que con el uso aplicado de las seis velocidades de la caja mecánica puede poner la marca de velocidad en los 210 kilómetros por hora con una decente aceleración.

En la realidad, gracias a que el turbo arranca bien temprano el golpe del torque se siente de manera evidente y el pique del aparato va a la altura con las expectativas que despierta su carrocería.

Como en el Mito, el Giulietta tiene una forma de buscarle el máximo rendimiento con el sistema DNA, que son tres posiciones de tracción, suspensión y dureza de la dirección para el uso deportivo, de ciudad y en terrenos resbalosos. En el D, el carro cambia completamente sus modales de suavidad de mando y apoyo en el
piso y el motor saca una curva de mejor presión del turbo que esta vez ya no se indica en el tablero como libras de presión sino como medidor de gravedades. Que no son dramáticas pero sí lo suficientemente entretenidas como para sentirse en un Alfa Romeo.

En el punto deportivo, la suspensión trasmite bastante más el carácter del auto deportivo que se acrecienta por el buen tendido de caucho que lo equipa ya que camina en ruedas de muy bajo perfil (40) en lindos aros de aleación en 18 pulgadas de diámetro.
Los frenos son perfectos gracias a los cuatro discos y las asistencias electrónicas, tema en el cual cada vez los autos suscitan comentarios ya que el estándar mundial es una constante en alza. La marcha normal es suave, lejos del ruido de los mecanismos de la suspensión delantera del Mito y al contrario, el carro asume muy bien la mala ruta a pesar de los pequeños lomos de las llantas que nunca son un buen compañero de los huecos ni los resaltos.

Los expertos que han seguido la marca en Europa, ya que en Colombia apenas ahora inicia un trayecto comercial con todas las de la ley, dicen que el Giulietta es el mejor Alfa de todos los tiempos modernos y claramente superior al 159. No tenemos argumentos para decir eso pero avalamos lo que los colegas europeos han dicho con bastante unanimidad y que basta para ponerle una plataforma de juicio a este carro que se ofrece a 90 millones de pesos, en una única versión total y lujosamente dotada, aunque si alguien quiere diferenciarse puede agregarle cuatro millones a su factura a cambio de un techo de apertura eléctrica.

Es un automóvil lindo por todas partes, fino y fabricado con lujo y cuidado. Tiene full equipo en todos los puntos. Ofrece seis airbags, 'start and stop' del motor para ahorrar combustibles en las paradas, control de crucero, timón regulable en fondo y altura, sensor de lluvia para activar los limpiavidrios, cuero de alta calidad en todas las sillas y ambas delanteras ajustables en altura, aire bizona de mando electrónico, luces bixenón, ayuda para arranque en subidas, guarniciones en aluminio y muchos otros detalles que lo diferencian favorablemente en la gama donde va a competir.

Lujo italiano
Las sillas forradas en cuero y con los emblemas de Alfa Romeo grabado en los espaldas son de una costura y presencia superior y muy en línea con la fama de estos materiales italianos. Las dos sillas frontales se calibran en altura y la del conductor es de mandos eléctricos y tiene memorias de posiciones. Los interruptores son con pequeñas clavijas, muy en la onda retro que el carro inspira.

Motor Multiair
El mecanismo 'Multiair' inventado por Fiat es muy complejo pero eficiente. Las válvulas abren en diferente tiempo y cantidad comandadas por el eje de levas pero el impulsador que actúa en medio tiene carga hidráulica muy alta que se maneja electrónicamente de acuerdo con la necesidad de potencia. Mejor verlo en acción: www.fptmultiair.com

FRASES

La carrocería del Giulietta parece calcada en sus rasgos fundamentales en la del Mito y conjuga muy bien la cara retro de la marca con la modernidad del estilo actual.

Las manijas, espejos y guarniciones interiores en tono aluminio mate hacen un buen contraste con el interior y la carrocería sobre todo con el color rojo italiano.

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