Así se ¿maneja¿ el ahorro de combustible

Los avances tecnológicos han permitido una reducción en el consumo de combustible y una vida más larga para el motor, los frenos y las llantas. Sin embargo, todo depende del conductor.

Redacción Motor

10:43 p.m. 14 de marzo del 2011

En épocas de austeridad nada mejor que controlar los gastos sin tener que afectar los hábitos, ni aquellos gusticos que hacen más llevadero el día a día. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿Cuál es el truco? EL TIEMPO recopiló algunos consejos para que ¿frene¿ el desgaste de su bolsillo.

Para empezar, recuerde que el principio básico de la conducción económica consiste en circular de manera uniforme y no a base de frenar y acelerar sin ¿ton ni son¿, lo que tampoco significa que tenga que ir despacio.

Igualmente, velocidades de más de 90 kilómetros por hora no sólo son prohibidas, sino que también desperdician gasolina; los automóviles, por ejemplo, obtienen un 20 por ciento más de rendimiento en el consumo de combustible a 60 kilómetros por hora que a 90.

La conducción por la ciudad implica un mayor consumo de combustible; por lo tanto, conviene estudiar los trayectos, elegir los que presentan un tráfico más fluido y en lo posible evitar las horas pico.

Ante todo mantenimiento

La primera condición para ahorrar combustible es realizar el mantenimiento del vehículo en los periodos establecidos por el fabricante.

Además, un motor perfectamente afinado puede ahorrar hasta un kilómetro por galón de gasolina y ayuda, de paso, a reducir las emisiones de gases que contaminan el aire.

Otro aspecto igualmente importante es la revisión semanal de la presión de las llantas; esto le ahorra dinero tanto en el desgaste como en el costo de  gasolina. Si las llantas están demasiado gastadas ¿menos de dos milímetros de labrado  ¿ mejor cámbielas. 

 Aparte de esto, no lleve peso innecesario en el vehículo. Cien libras extras pueden aumentar el consumo de combustible hasta en un 30 por ciento.

Economice frenos

Ayúdese con la caja: cuando descienda por montaña es recomendable que utilice el mismo cambio que necesita para subirla; así evita las altas temperaturas que conllevan un desgaste prematuro de las pastillas, la deformación de los discos y las campanas, además, de una posible pérdida en la eficacia del frenado.

Prevea las paradas: mantener altas velocidades o acelerar cuando se aproxima una parada hace que se desgasten innecesariamente las partes de los frenos e, incluso, las llantas.

Respete la capacidad de carga del vehículo: cuando se lleva exceso de peso se dificulta la frenada, lo que genera un alto consumo de los discos, las campanas, las pastillas  y las bandas.

No abuse de la velocidad: el sistema de frenos convierte la energía de movimiento del vehículo en calor, por eso, entre mayor velocidad desarrolle el auto, mayor será la temperatura que alcancen los frenos, lo que afecta ¿directamente¿ la duración de todos los componentes del sistema.

Realice mantenimiento preventivo: el sistema requiere de un chequeo y de mantenimiento preventivo periódico, por lo menos una vez al año o cada 20.000 kilómetros. Esperar a intervenir el sistema de frenos hasta cuando falle, en cualquier taller, o solamente remendar la pieza, puede salir muy costoso.

Cuide sus llantas

Es lógico que, por las características del auto, las llantas delanteras tengan que trabajar más que las traseras o viceversa, dependiendo de la tracción y de la ubicación del motor.

Los expertos recomiendan rotar siempre las llantas, es decir, cambiarlas de ubicación cada uno o, máximo, cada dos cambios de aceite (5.000 ó 10.000 kilómetros) para ¿aliviar¿ a las que han rodado mucho y darles más trabajo a las que ¿van en coche¿.

¿Qué hace la rotación?  Permite que las cuatro llantas se gasten parejo y, por lo tanto, aumenta su vida útil.  Si usted no rota las llantas condena a una muerte rápida a las que soportan más el peso y la potencia del carro.

Consejos varios...

- Ahorre viajes, consiguiendo por teléfono lo que necesite. Si tiene la posibilidad, sectorice las diligencias que tiene que realizar para que no tenga que desplazarse innecesariamente.
   - Cuando escoja su vehículo, determine con cuidado sus necesidades de transporte; elija el tamaño, basado en el uso y carga normales que utiliza, no en un uso ocasional. El equipo adicional aumenta peso y utiliza la potencia del motor.
-  No deje que  el motor de su carro permanezca en neutro por más de cinco minutos. Manejar despacio durante los primeros minutos es una manera más eficiente de calentar el motor.
- Si el automóvil tiene aire acondicionado, utilícelo únicamente cuando sea necesario.

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