Maserati ajustó las líneas y funciones del Coupé Gran Turismo Sport

Este deportivo se mueve por un motor V8 de Ferrari y entrega 460 caballos. La armonía mecánica, un exquisito lujo y los materiales del interior lo ubican en uno de los nichos con fuertes del mercado.

Redacción Motor

11:56 p.m. 29 de octubre del 2012

El nuevo Maserati Gran Turismo Sport es un coupé deportivo que
genera un efecto especial, ya que a simple vista se destaca por su tamaño, elegancia e imponente figura, espejo de lo que esta marca debe transmitir y que, en versión de dos puertas, está mucho más en línea con su esencia de fabricar autos deportivos.

Sin duda alguna, en su diseño están plasmados la firma y la habilidad de Pininfarina, cuyas creaciones siempre han sido objeto de reconocimiento y admiración, y en este caso específico el carro es una pintura que no pasa desapercibida.

Amén del magnetismo que implica acercarse a un vehículo de este nivel, bajo cuyos símbolos se deben evocar siempre los magníficos capítulos que han escrito en las pistas y en los autos de ruta de especial desempeño.

Lejos de tener una silueta excesivamente agresiva o una figura que evoque una deportividad extrema (al estilo Ferrari), el Gran Turismo Sport sorprende por su concordancia entre el lujo y su carácter deportivo, con unas líneas estilizadas, pero en ningún caso exageradas, que respetan la tradición de los auténticos "gran turismo" italianos que han destacado a la marca del tridente a lo largo de su historia.

A primera vista, debemos destacar su impresionante parrilla, que a la vez encuadra toda una imponente nariz que respira potencia, un costado muy estilizado que se corta en los stops traseros y la pequeña aleta de fibra de carbono sobre la tapa del baúl.

Se mantienen las características e inconfundibles entradas de aire en los laterales, que son acompañadas por faldones. Completan la estampa los rines de 20 pulgadas en color gris oscuro, tras los cuales son visibles los enormes sistemas de frenos Brembo de última generación, que obviamente sirven para controlar toda la potencia del motor, cuyas dos salidas ovaladas de los escapes deben comunicar al exterior el exquisito sonido de la maquinaria oriunda de Ferrari.

Los cambios que introdujo Maserati para ofrecer esta versión Gran Turismo Sport son muy sutiles y desembocan en un maquillaje que refresca el exterior y mejora todas las amenidades del interior y las funciones de habitáculo para que cubran mejor las necesidades de
sus clientes potenciales.

Maserati ve un espacio claro en el mercado para esta versión que pretende llenar el vacío que existe entre el performance y la deportividad del Gran Turismo S y el pura sangre MC Stradale.

Es una formulación más dócil y equilibrada comparándolo con el Stradale, del cual ha heredado algunos de sus rasgos estéticos y unos mecánicos, como el motor de 8 cilindros en V, 4,7 litros, que
ha recibido pequeñas mejoras, como nuevos mapas de inyección, cambios en la configuración de los tiempos de válvulas y pistones más livianos que permiten girar el motor a más revoluciones, para acumular un rendimiento de 460 caballos.

La caja de velocidades se puede ofrece en dos versiones: automática y electroasistida, con las cuales este carro acelera de 0 a 100 en 4,7 segundos y llega a una velocidad máxima de 300
km/h. ¡Todo un Maserati! En materia de comportamiento, como
era de esperarse, el Gran Turismo no tiene problema en desenvolverse en vías anchas y rápidas, pero teniendo en cuenta su tamaño nos quedaba la duda de cómo iba a cruzar sorteando curvas lentas y cerradas y fue una buena sensación lo que vivimos en la prueba, pues tiene una impresionante flexibilidad y respuesta
en todo tipo de virajes por su reparto homogéneo del peso, a lo cual le agregamos las ayudas extras, como un diferencial autoblocante y el sistema de amortiguación regulable Skyhook.

El manejo del aparato no tiene dificultades ni infiere sorpresas a pesar de su buen tamaño y el paso de la potencia inmediato al piso. Un auto de este nivel tiene obligatoriamente un interior despampanante si lo suple, como en este caso, con una refinada
calidad de los materiales acompañados por una cantidad de detalles llenos de buen gusto, totalmente acordes con los mismos valores que expresan su carrocería y su maquinaria.

Los asientos, delanteros y traseros, fueron rediseñados, tienen las costuras de varios colores y los apoyacabezas integrados le dan una imagen mucho más moderna y deportiva al amoblado.

El timón es más ergonómico, y se destacan las paletas de los cambios que son mucho más grandes y precisas, heredadas del
modelo Trofeo en su versión de carreras. La combinación de cuero y alcántara en el interior, que se puede elegir en diferentes colores y combinaciones, es sin duda un ingrediente de elegancia y distinción que corresponde bien a la tradición de la artesanía italiana en los cueros.

El tablero tiene un diseño muy fino y el cuadro de instrumentos presenta la información justa y necesaria, sin complicaciones,
y los botones están a la mano con toda claridad.

En resumen, este coupé Italiano es un auto que, como era de esperarse, colma todas las expectativas y transmite toda la adrenalina posible. Tuvimos la oportunidad de rodarlo en California, Estados Unidos, y sin duda alguna Maserati pone su carro reajustado en un punto muy alto de calidad, deportividad y elegancia.

Su exclusividad hace que la clientela del mundo entero tenga que hacer con anticipación sus pedidos que se evacúan lentamente
pues son autos casi hechos a mano y con gran detalle, pero la agencia de la marca en Colombia por supuesto está lista para
tomar las órdenes de fabricación de este suntuoso aparato.

FRASES:

El sistema de dirección es muy preciso y los frenos bastante potentes y seguros, perfectamente acordes con sus altas prestaciones.

Una de las novedades más vistosas y peculiares está en el nuevo diseño de las luces delanteras, que vienen con tecnología de iluminación Led.

El comando Sport es un botón que abre unas válvulas en el sistema de escape que hacen que el sonido del motor sea todavía más grave y espectacular.

RECUADROS:

Las suspensiones pensantes
Maserati tiene en este automóvil un sistema de regulación de los
amortiguadores que reacciona de manera inmediata y permanente con la lectura de la frecuencia de sus movimientos y ajusta su dureza para mayor confort.
En el modo de manejo deportivo, la función de los amortiguadores
cambia de reglajes para controlar la inclinación de la carrocería en las curvas a alta velocidad.

El peso en su sitio
Para obtener un comportamiento exacto y preciso en la ruta, con toda esa potencia y volumen, este carro tiene una distribución perfectamente equilibrada del peso, 49/51 a favor del tren trasero, algo a lo cual uno no está habituado en el día a día cuando  conducimos en la mayoría de los casos autos con gran carga en las ruedas delanteras.

La caja de velocidades se pasó del sitio tradicional a un conjunto completo con el diferencial en el puente trasero, con lo cual las ruedas que pasan la potencia al piso tienen la mayor carga para una adherencia superior.

*Asistimos a la presentación de este automóvil en Estados Unidos por una gentil invitación de GP Cars de Colombia.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.