Mazda refina el motor térmico con el programa Skyactiv

Subiendo las relaciones de compresión a ratas hasta de 14 a 1 con las gasolinas actuales, mejorando los movimientos del motor y aligerando las estructuras, este sistema hace autos más eficientes.

Redacción Motor

11:39 p.m. 28 de noviembre del 2011

  Por lo menos un 70 por ciento de la energía que produce un motor de combustión interna se desperdicia pues se disipa como calor en los radiadores, escapes y superficies metálicas. En los últimos 20 años, todos los fabricantes de automóviles han tenido que alinear sus investigaciones con la necesidad de cumplir con las normas de menores emisiones -que dependen de un menor y mejor gasto del combustible de los motores- y en la búsqueda de alternativas.

A la par con los carros híbridos bimotores (eléctrico y térmico), que son una solución muy parcial y costosa, el motor de diésel recibió toda la atención de la ingeniería y tuvo un desarrollo que estaba esperando hace más de 100 años.

Ahora es el turno para el motor de gasolina. Mazda, que se asoció con Toyota para tener híbridos y eléctricos, le está dedicando todo su saber y esfuerzo a mejorar este motor considerando que, en el mejor de los casos, apenas un 20 por ciento de los vehículos que se vendan dentro de ocho años tendrán fuentes de energía diferentes y apenas un 8 por ciento del mercado de Estados Unidos usará híbridos y apenas un 4 por ciento serán eléctricos.

Un plan de vuelo que Mazda llama "Skyactiv" está en marcha para sacarle el jugo al motor tradicional y en esa misma línea se oyen voces de otros fabricantes y pensadores de la combustión interna como Mercedes Benz y AMG.

El primer ejemplar de esta nueva generación de máquinas es el Mazda X5 presentado en el reciente Salón de Los Ángeles.

Tiene soluciones extremas como, por ejemplo, subir la relación de compresión interna del motor a gasolina hasta un cociente de 14 a 1 para gasolinas europeas y 13 a 1 para las de Estados Unidos, de menor octanaje.

Estas cifras solo se oyen en motores de competencia y muy rendidores. Gracias a una cantidad de ayudas electrónicas, inyectores especiales, cruce de los tubos de escape en otro orden, reducción de la fricción interna de las partes en un 30 por ciento, formas de los pistones y manejo del calor y aumento de las revoluciones, se evita la detonación con los combustibles actuales. El rendimiento subió un 15 por ciento en torque y bajó en la misma dosis en emisiones.

El peso es un enemigo
Una forma de mejorar la eficiencia del motor también se logra reduciendo las cargas que debe manejar, como los pesos de sus componentes internos y bajando también el tonelaje de las carrocerías. No solo con materiales más livianos sino con un rediseño total de las estructuras, sin perder rigidez ni seguridad. Es lo que abriga bajo el concepto de "downsizing" (achicar las tallas) que hoy domina los computadores de diseño y es una obligación al pensar un vehículo para estos tiempos.

FRASES

Algunos ejemplos de cómo se modifican internamente las partes de un motor convencional. Formas de pistones, bielas y cigüeñales más livianas y reducción de fricciones, algunas de las herramientas. A la derecha, lo tradicional, a la izquierda, las nuevas versiones de las piezas.

A pesar de las nuevas tecnologías, el 80% de los autos seguirán usando el motor térmico en 2020, por lo cual es prioritario mejorarlo y dedicarle tiempo.

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