Mercedes-AMG GT, el deportivo alemán cambia de alas

Mercedes aterriza en un segmento más 'terrenal' de supercarros, en donde Porsche se había acostumbrado a rodar solo, al menos hasta la aparición de ejemplares como el Jaguar F-Type Coupé y el Audi R8.

Redacción Motor

09:23 p.m. 22 de septiembre del 2014

Imágenes del Mercedes-AMG GT

Con este deportivo, Mercedes se olvida de las alas de las gaviotas y dirige sus esfuerzos hacia la conquista de los amantes del buen diseño y la velocidad.

Mercedes-Benz no es un aprendiz en esto de los vehículos de alto rendimiento. Es más, sus inicios están marcados por las carreras de autos, cuando Emil Jellinek, un importante empresario austriaco, les pidió a los constructores de vehículos Gottlieb Daimler y Karl Benz, hacia 1926, que fabricaran para él varios autos de competencia con la condición de que llevaran el nombre de su hija: Mercedes.

Los rebautizados ‘Mercedes-Benz’ pronto se hicieron famosos en las pistas, en donde ganaron con bólidos como el SSK de 7,0 litros y 250 caballos de potencia (1928), y los 500K y 540K de 1934 y 1936, dos de los modelos de colección más costosos de la actualidad. Incluso el campeón de campeones de la Fórmula 1, Juan Manuel Fangio, le debe a un Mercedes-Benz sus títulos de 1954 y 1955.

Ochenta y seis años después de su primer podio, la marca de la estrella aparece con otro modelo que dará mucho de qué hablar, aun¬que ya no en las pistas, sino en las calles: el Mercedes-AMG GT, un superdeportivo cargado de tecnología y construido en su totalidad por la nueva marca Mercedes-AMG, la cual surge luego de que Daimler- Benz adquiriera la totalidad de las acciones de esta empresa de diseño, con el fin de construir sus potentes motores y fabricar sus accesorios deportivos de puertas para adentro y ya no por encargo.

Este segundo producto ‘in house’ de la nueva área de vehículos deportivos de la compañía alemana (el primero fue el SLS ‘alas de gaviota’, que sale de producción) llegará a los mercados mundiales con un nuevo motor 4,0 litros V8 biturbo, el primero de la marca con ambas turbinas montadas al interior de la ‘V’, configurada por los cilindros para una respuesta superior a cualquier régimen de rpm. Un diseño que, valga la pena decirlo, BMW utiliza desde hace varios años en sus motores V8.

La comunicación entre el motor y la transmisión también fue revisada con el fin de hacer más rápido y eficiente el control de la caja. Quien maneja el modelo GT de 462 caballos de potencia puede seleccionar entre cuatro modos de conducción, gracias al sistema AMC Dynamic Select: C (de ‘eficiencia controlada’), S (deportiva), S+ (de mayor deportividad) y el nuevo I (individual), mientras que el del GTS de 510 caballos tiene acceso al modo manual ‘Race’, que adapta el sistema de embrague doble a condiciones de pista extremas. Con la configuración M (manual), puede adaptar su vehículo a cualquiera de los cuatro tipos de conducción descritos arriba.

Fue calzado con rines de aleación de 19 pulgadas (20 pulgadas opcional) con llantas 255/35 (adelante) y 295/35 (atrás), que guardan frenos de cerámica con discos ventilados de 360 milímetros (390 en el GT), los cuales pueden cambiarse opcionalmente por otros más eficientes, de 402 milímetros adelante y 360 atrás.

Pensado para correr

El comportamiento deportivo de este bólido se logra también gracias a la combinación de su estructura de aluminio, motor biturbo de cárter seco ubicado en el centro del chasis, caja de siete velocidades con embrague dual de eje cruzado posterior, bloqueo de diferencial, suspensión deportiva en aluminio y su peso: 1.540 kilogramos.
3,8 segundos le toma al Mercedes-AMG GT llegar a los 100 kph desde ceros. Alcanza los 308 km/h gracias a su relación peso-potencia de 3,3 kilogramos por cada caballo y a la excelente distribución del peso: 47 y 53 por ciento (adelante y atrás).

Interior impactante

La elegante cabina del Mercedes-AMG GT fue totalmente rediseñada respecto a su antecesor, el SLS, y emula la cabina de un avión, con una enorme consola central, el tablero que, visto en conjunto, dibuja dos alas desplegadas, cuatro rejillas de ventilación individuales empotradas en todo el centro del campo visual y una amalgama de materiales de alta calidad, como cuero, fibra de carbono, fibra de vidrio y cromo.

DATOS
El motor, 4,0 litros biturbo, fue diseñado y es fabricado totalmente a mano en la sede de Mercedes-AMG ubicada en Affalterbach (Alemania) bajo el principio “un hombre, una máquina”, y con la transferencia tecnológica de los campeonatos Fórmula 1 y DTM.

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