Mercedes Benz muestra su nueva tendencia de vehículos compactos con el Clase B

Espacioso monovolumen, adaptable a todas las necesidades de la familia, con motor de última generación 1,6 turbo e inyección directa de 122 y 156 caballos y tres versiones de mecánica y equipo.

Redacción Motor

03:43 p.m. 06 de agosto del 2012

Ver galería de fotos de la nueva camioneta clase B

La nueva ola de automóviles de Mercedes Benz comenzó a golpear las costas colombianas con la llegada del Clase B, vehículo que convive perfectamente en el género femenino de las camionetas SUV con el masculino de los automóviles, pues es totalmente polivalente.

De ahí que sea difícil encuadrarlo ya que no tiene un estilo hatchback definido, no reporta las alturas y las magnitudes
innecesarias de las SUV caseras, pero sí se levanta más sobre el piso que un auto convencional. Las fotos lo explican.

Mercedes está en el proceso de agregar a su flota de autos y camionetas grandes una gama de vehículos más pequeña, que se inicia con el Clase C, seguirá en el curso del año con el nuevo Clase V, enseguida reforzará con un automóvil de menor rango que el Clase C (para competir con el BMW 1) y finalizará el ciclo
con una mini SUV, que seguramente será más un Smart grande que un Mercedes pequeño.

La camioneta B viene equipada con la nueva familia de motores de Mercedes, que abandonó los supercargadores y ahora tiene una máquina de baja cilindrada (1.600 cm3) pero de alto rendimiento, pues con un turbocargador e inyección directa de combustible entrega 122 caballos en su versión más modesta y sube a 156 cuando tiene los mejores programas, como fue el caso del vehículo que manejamos, la referencia B200.

Cruzada la potencia con la masa de la camioneta que acusa 1.475 kilos, nos da una tarea de mover 9,4 kilos por cada unidad de  potencia, lo cual está por encima del rendimiento usual, y más en una altura como la de Bogotá, por la ayuda del compresor.

La camioneta básica, conocida como B180, tiene el mismo motor pero levanta solo 122 caballos y funciona a través de una caja de seis velocidades adelante manuales. La B200 viene equipada con caja de siete adelante, con doble embrague. En este caso se trata de dos cajas que se alternan la tarea, una con los cambios impares y la otra con los pares.

Supuestamente, este sistema genera un cambio de marchas más rápido para evitar que el motor se caiga de revoluciones y use su mejor momento de torque, pero en la práctica no es en este vehículo un mecanismo relámpago. Tampoco lo es el enganche de la marcha pues es lento el arranque, en reverso especialmente. La caja se maneja con una mínima palanca en la columna de dirección y se puede optar por el sistema manual con levas en el timón.

En los rebajes es muy inteligente e inmediata, y cuando se hacen despegues fuertes en piso flojo actúa el control de tracción de las ruedas delanteras, que son las encargadas de mover el vehículo, al contrario de todos los autos convencionales de Mercedes que son de impulsión trasera y el motor va colocado en transversal en
el chasis.

El motor empuja muy bien sobre todo en el modo deportivo de manejo, ya que el turbo carga bastante abajo y con los siete cambios siempre está alegre. Dice el manual que alcanza los 190 kilómetros por hora y acelera a nivel del mar en 10,9 segundos, cifras que son prestaciones perfectas para un vehículo eminentemente familiar.

En el uso diario permite vivir en paz con el ritmo del tráfico sin
esfuerzos, pero se destaca bien cuando se trata de acelerar y moverse con rapidez para pasar o subir. El sistema 'Eco', desactivable, que apaga el motor en las detenciones y lo enciende al quitar el pie del freno, funciona de manera demasiado inmediata y en el tráfico el cambio de apagado a encendido es casi continuo. Podría tener un tiempo de espera entre la parada del vehículo y el apagado del motor. También funciona en subidas y en ese caso, mientras prende el motor, los frenos bloquean automáticamente el
posible rodaje de la camioneta.

Es obvio que desde cuando se oprime la llave para abrir las puertas se vive el ambiente típico de un Mercedes: lujo con sobriedad, materiales para el uso previsto del vehículo, enormes dosis de elementos de seguridad y protección, inteligencia mecánica y un nivel de ejecución superior al promedio. La B tiene unas líneas muy llamativas, con un largo corte en las láminas laterales que se convierte en el guardafango trasero y un techo caído atrás que le da un aspecto mucho más compacto y deportivo
que el usual en estos vehículos.

La nariz ofrece todo el aire Mercedes con una enorme entrada de aire, la estrella colocada de manera prominente, marcaciones con leds en las lámparas y unas luces auxiliares longitudinales en la base del bómper. El vehículo, a pesar de ser único en la marca, por ahora, reúne bien todas las características de Mercedes con otras funciones. La seguridad es un elemento primordial pues tiene siete airbags de serie, asistencia electrónica de frenado, además del ABS y funciones como el Attention Assist que detecta momentos de inactividad del timón (electroasistido) y da señales de alerta cuando el conductor se duerma o está desatento.

Detecta la separación insuficiente con el vehículo de adelante y avisa el peligro, aumenta la presión de frenado que el piloto aplica y tiene un mecanismo que acerca previamente las pastillas de frenos al disco para reducir el tiempo de respuesta, además cuenta con un proceso que seca los discos y las pastillas cuando se mojan.

FRASES:

Tener un Mercedes hoy es algo que está al alcance de más personas. La Clase B comienza en 70 millones con el modelo B180 y termina en 85 millones con la B200 Sport, en el mismo rango de la Mazda CX5, recién lanzada.

RECUADROS:

Blue Efficiency
De serie, todos los motores de la Clase B cumplen con el estatuto Blue Efficiency de Mercedes, que consiste en que los accesorios de la máquina estén dispuestos para ahorrar energía, por eso tiene parrilla frontal regulable para un calentamiento más rápido del motor, alternador de alta eficiencia y poco arrastre, inyecci ón directa de gasolina, compresor del aire acondicionado regulado, 13 por ciento de mejora en el coeficiente de penetración erodinámica, función de apagado y encendido automático del motor en las paradas, medidores de consumo presentes en el tablero,  emisiones en el nivel Euro 5, llantas de baja resistencia al rodaje y caja de siete cambios con doble embrague. Todo esto es de serie en la gama, y la caja de siete solo en la B200 normal y Sport.

La Clase B tiene sistema automático de estacionamiento longitudinal, sensores de reverso, mandos de sonido para el timón y el teléfono, que se comunica por Bluetooth, control de crucero, levas de cambio en la columna de dirección, gran pantalla multimedia, medidores de eficiencia y equipo de sonido que recibe todos los componentes.

B Sport, más sensaciones
La versión más alta de este monovolumen (Mercedes se resiste
a considerarla una camioneta pura o una SUV tradicional), que costará aproximadamente 85 millones de pesos, tiene accesorios
superiores como techo panorámico, sillas con costuras en
otros colores, timón forrado en cuero, luces Bixenón, rines de 17
pulgadas, discos de frenos perforados, suspensión más deportiva
y un centímetro más baja para mayor estabilidad.

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