¿Que mi Dios se lo pague? / Creencias religiosas que la gente usa en los vehículos

Aunque Colombia es un país de creyentes y estos aseguran que la fe mueve montañas, cuando se está al volante de un carro, lo recomendable es no dejar todo en ¿manos de Dios?.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

A 40 kilómetros de Bogotá, en el occidente de la sabana está Bojacá, un pueblito con más de 400 años de historia. Hasta allí llegan casi todos los días de la semana centenares de conductores en busca de ¿ayuda Divina¿ para hacer bendecir sus carros y evitar accidentes.

El ritual incluye no solo la ¿rociada¿ del motor o el habitáculo del carro con agua bendita y una oración. También los sacerdotes bendicen las llaves del carro y al conductor para que los guíe la ¿mano de Dios¿, incluso cuando pasen por ¿La nariz del diablo¿ en la vía a Melgar.

A esta costumbre tan arraigada en muchos colombianos se suman los objetos religiosos o amuletos que adornan los carros: el escapulario o rosario en el retrovisor, la imagen de la Virgen María o del Divino Niño pegada en el 'millaré', el ramito bendecido el Domingo de Ramos en los vehículos particulares; o el primer zapatico del primogénito para la buena suerte, e incluso ¿altares¿ en los de servicio público.

¿Soy católica y creyente, hago bendecir el carro para las buenas energías, y mantengo imágenes para mi protección y la de las personas que me acompañan¿, contó una forista de eltiempo.com, quien agregó que gracias a eso, ella y su familia se salvaron milagrosamente de morir en un accidente en el que el carro quedó totalmente destrozado.

No deje todo en manos de Dios
No obstante, el padre Elkin Castellanos, uno de los tres sacerdotes de Bojacá les hace una recomendación a sus feligreses: ¿Así tengan la bendición no es que se confíen y empiecen a correr a 120 por hora¿, es una frase que Nancy, una de las asistentes de la parroquia de Bojacá, le atribuye al religioso.

Por eso es mejor no dejar todo en manos de Dios, o del Divino Niño o la Virgen del Carmen, que a estas alturas deben estar muy ocupados tratando de solucionarles problemas y ruegos a tanto ¿parapolítico¿ preso, o a los millones de desempleados que andan buscando puesto, o a los desplazados que buscan dónde vivir.

¿Cargar imágenes religiosas o mandar a bendecir el carro en Bojacá de nada sirve si uno anda con el acelerador a fondo y largo de frenos. Para esos casos lo mejor es tomar buenas pólizas de seguros y pagarlas a tiempo¿, fue la recomendación de CBarónL, otro de los participantes en el foro de eltiempo.com sobre este tema.

Y tiene razón. Porque si bien la fe mueve montañas, también es cierto que a la hora de un accidente usted no le puede salir a los afectados con un ¿Dios se lo pague¿. Las consecuencias terrenales de un siniestro son muy costosas, no solo  en vidas humanas, sino que pueden afectar gravemente su patrimonio y su bolsillo.
 
Ayúdele a la ¿ayuda divina¿
Una buena póliza de seguros que lo cubra a usted, a su patrimonio y, sobre todo, a terceros afectados en un accidente es indispensable cuando se compra un carro, ya sea nuevo o usado. 

A la hora de pagar los daños no hay estampita ni santo que valga, pues los abogados no se ponen con miramientos. Sencillamente hay que pagar si se demuestra la culpabilidad del conductor.

De igual forma, tener al día el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat) no solo salva vidas. Este es un seguro que cubre a pasajeros, peatones y conductores en caso de un accidente de tránsito que los involucre.

Y hay más recomendaciones para tener en cuenta. ¿Que un sacerdote por solicitud nuestra bendiga un carro es un acto de fe en Dios. Pero librarse de problemas es algo que en parte tiene que ver con la manera responsable como utilicemos ese carro¿, argumentó otro lector.
 
La responsabilidad al volante
Esto tiene que ver con el uso el uso responsable que los conductores les den a sus carros al evitar conductas como manejar en estado de embriaguez o con exceso de velocidad.

Para hacerlo más ¿grafico¿, Bastondechonta, otro forista, lo relató así en eltiempo.com:¿Un tipo que tenía una estampita de la virgen del Carmen en su carro murió en un accidente de tránsito cuando iba a 120 kph. En el cielo increpó a la virgen diciéndole que él tenía su carro bendito y su estampa en el parabrisas. La virgen le dijo que sí, que ella sabía, pero que cuando él pasó de 90 por hora, ella se bajó del carro¿.

¿Bendecir el carro o tener imágenes ayudan a mantener una actitud positiva hacia las cosas pero si se va a manejar a alta velocidad y cometiendo infracciones, como pasarse semáforos en rojo, por muchos santos y bendiciones que tenga siempre tendrá problemas¿, agregó Zetaaa.

El agua bendita no reemplaza el líquido de frenos
¿¿Cómo es posible que muchos conductores irresponsables prefieran comprar una imagen para ponerla en su carro, mientras este pide a gritos llantas, frenos y hasta pintura? Más bien, háganle un mantenimiento bueno a su automóvil, así dará seguridad a los suyos y a los demás¿, es otro de los aportes de los lectores.

Revisar el estado de las llantas, los frenos, la dirección, las luces, el nivel de los líquidos, la suspensión y en general un buen mantenimiento del carro es una obligación de todo conductor, más si decide transitar por las carreteras colombianas en temporada de vacaciones, como esta Semana Santa.

Estos elementos son los que los expertos catalogan como de ¿seguridad activa¿, es decir, las partes mecánicas ¿que se ven¿ y que intervienen al momento de enfrentar una emergencia durante el recorrido.

Y aunque usted ore y se encomiende al santo de su devoción, tenga en cuenta estas recomendaciones: del cansancio no queda sino la accidentalidad. Más del 94 por ciento de los accidentes suceden por fallas humanas. Conducir en carretera es especialmente peligroso cuando se está cansado, más aún si se hace en trayectos largos o en condiciones climáticas difíciles.

Mantenga la distancia con el vehículo que lo precede, procure dejar un espacio de seguridad a todos lados del vehículo, es decir, adelante, atrás y a los lados.

Cuanto mejor conozca sus capacidades y las de su vehículo, menos riesgos tendrá a la hora de reaccionar ante una emergencia. Cuando vaya a conducir, evite cualquier condición de estrés, agresividad o alcoholismo y no exceda los límites de velocidad. Dios le reconocerá ese esfuerzo.


LOS SANTOS DE LOS COLOMBIANOS
La Virgen de la Salud. En Cundinamarca, el sitio por excelencia para hacer bendecir los carros es el municipio de Bojacá, cuya patrona es la Virgen de la Salud, a quien los feligreses le encomiendan la salud y vida de sus familiares. Además de la bendición, en los alrededores del pueblo hay locales que tienen a disposición de los feligreses un completo surtido de camándulas, vitelas, rosarios y estatuas de la Virgen para proteger y decorar los carros.

Según cuentan en el pueblo, el ritual de bendecir los carros empezó hace muchos años cuando el carro en que viajaba una familia se precipitó a un abismo. De los nueve ocupantes ninguno sufrió heridas de consideración, y el milagro se lo atribuyeron a que el carro llevaba en la parte de atrás la imagen de la Virgen de la Salud.

San Cristóbal, Patrón de los Conductores. Aunque es más conocido en otros países como España, a este santo muchos colombianos le encomiendan su bienestar antes de emprender un viaje para pedir por la protección de los pasajeros.

Según la tradición Católica, Cristóbal de Licia, su nombre original, era un hombre corpulento de origen cananeo que ayudaba a los viajeros a cruzar un caudaloso río llevándolos sobre su espalda. La leyenda dice que en una ocasión ayudó a un niño a atravesar el río pero se sorprendió porque este no pesaba. Al llegar al otro lado el niño le dijo que era Jesús, quien le explicó a San Cristóbal que todo se debía a que llevaba sobre su espalda los pecados del mundo.

De ahí, que para muchos San Cristóbal sea considerado el Patrón de los conductores y viajeros. El santoral Católico celebra su día el 10 de julio.

Nuestra Señora del Carmen. Es la santa más arraigada en la creencia de conductores de vehículos de servicio público. Su día se celebra todos los 16 de julio en todo el país. En la Costa Atlántica la fiesta comienza con alboradas musicales, misas, bendición de carros y largas caravanas por las distintas vías de las ciudades. Igual ocurre en otras ciudades del interior del país en las que conductores de buses y taxistas se toman las calles con largos desfiles encabezados por la imagen de la Virgen del Carmén.

En Barranquilla, sobre todo, en el Barrio El Carmen, en el suroriente de la ciudad, ese día las filas de carros son interminables para  cumplir con el ritual del rezo y el baño con agua bendita. Los conductores les ponen a sus carros calcomanías o lo  cuelgan un escapulario enrollado en el espejo retrovisor interno. Algunos, más fanáticos le hacen un altarcito a la querida virgen.

En Santander también al ¿pichirilo¿ hay que echarle agua bendita ese día. En Bucaramanga hay desfiles por distintos lugares de la ciudad y en casi todos los municipios. Se adornan carrozas, hay pólvora, y los curas les echan el agua bendita a los carros. La mayoría de los conductores prefieren que el agua les caiga directamente el motor.

El Niño Jesús de Praga. En el caso de Manizales es común que los domingos vayan muchos nuevos propietarios a la parroquia del Niño Jesús de Praga, en el sector de la carretera Panamericana, cerca de la Cárcel Nacional de Varones, para que el sacerdote les dé la bendición y los riegue con agua bendita.

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