Miércoles-Jueves de Mecánica: la razón principal para hacer el cambio de aceite

El cambio periódico de este vital líquido obedece tanto a circunstancias externas e internas que garantizan la vida útil del motor. Hay muchos mitos sobre la prontitud o la demora para renovarlo.

Redacción Motor

08:04 p.m. 01 de abril del 2015

La razón fundamental es que los aceites comparten residencia con sus peores enemigos, que son la gasolina y combustibles afines. Como se sabe, estos son diluyentes de muchas de sus propiedades y es imposible que en el motor no haya residuos de los hidrocarburos, bien sean de la propia combustión o, cuando esta no se completa, se contaminan directamente con gasolina o ACPM puros.

Kilómetro tras kilómetro, las propiedades de cualquier lubricante de cualquier rango se deterioran, en especial su viscosidad, a las temperaturas de funcionamiento. Con los motores carburados, el asunto es mucho más crítico, pues la mezcla es fija y en el encendido en frío con el choke la cantidad de gasolina que se agrega es enorme. Bastante menos con la inyección, pues el computador es capaz de poner la cantidad de gasolina exacta, pero de todas maneras puede haber excesos, y esa es una de las razones por las cuales un motor no se debe calentar en vacío. Primero, para no dañar el aceite y, segundo, porque la lubricación es baja y las emisiones muy altas.

Adicionalmente, el aceite recoge todos los carbones y depósitos que deja su propio paso por los conductos, así como la sílice o polvo del medio ambiente que logra pasar por el filtro del aire. Idealmente, toda esta mugre se queda en el filtro de aceite, pero este tiene un límite de retención que, cuando se copa, abre una válvula ‘by pass’ para evitar que se estalle por exceso de presión cuando el aceite busca paso. En ese momento, el aceite empieza a transportar todos los residuos que producen rayones y desgastes en todas las partes por el carácter abrasivo de la arena.

Por ello, se aconseja como vida correcta de un aceite en el motor la de 8.000 a 10.000 kilómetros. Sacarlo antes es desperdiciar horas de su trabajo y ayudar a las arcas de los talleres. Dejarlo más tiempo va en contra de su bolsillo a largo plazo, porque acelera el desgaste mecánico que, de todas maneras, siempre está sucediendo.

Zona Comercial
report_error_form_error
Reporte enviado

¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.