MINI Cabrio: persiguiendo el sol

Ofrece el mismo rendimiento que su hermano de techo duro, pero con una experiencia distinta. Probamos el Cooper S con su motor de 192 caballos.

Redacción Vehículos

12:15 p.m. 16 de mayo del 2016
Nuevo aire al Mini

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Daniel Otero Bravo
Redactor de EL TIEMPO

Pasar un fin de semana en un convertible es una de esas propuestas a las que uno no se puede negar, incluso si por esos días la lluvia ha sido la constante. Que fue lo que pasó. Por eso el objetivo estuvo centrado en salir de la ciudad para ir en busca de alguna carretera que no estuviera opacada por las nubes.

Manteniendo los 30 km/h (velocidad máxima a la que se puede accionar el techo en movimiento) luego de pasar el peaje de la autopista Norte, presiono el botón correspondiente durante 18 segundos hasta que el techo queda totalmente replegado detrás de las sillas traseras. Pocos segundos después, cuando el velocímetro ya marca tres cifras, el pelo también ha quedado ‘convertido’.

Tratándose de la versión Cooper S, bajo el capó está un motor 2.0 litros turbo con 192 caballos de potencia y 280 Nm de torque (300 Nm con overboost) disponibles desde las 1.250 rpm, por lo que una vez vencido el breve turbo lag el resto del tráfico pasa a ser parte del paisaje que se ve en los espejos.

Y si además esto se hace con el modo Sport activado, la aceleración se acompaña por un sonido bastante divertido y adictivo.

Respecto a la versión equivalente de techo duro, la diferencia en peso de 120 kg no es tan perceptible –habría que compararlos frente a frente para notar las diferencias–, pero aspectos como un coeficiente aerodinámico inferior y una menor rigidez estructural, que si bien no comprometen el manejo sí se hacen evidentes en desniveles y al tomar curvas, le dan al Cabrio unas sensaciones distintas.

Nuevo aire al Mini

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En términos de practicidad tampoco hay muchas diferencias, manteniéndose como un vehículo pequeño y con un baúl acorde. La apertura de la compuerta trasera se asemeja al portón de las pick-up, por lo que meter y sacar cosas, especialmente si son pesadas, no es una tarea muy cómoda. De cualquier forma, se agradece un sistema que permite levantar un poco la capota para meter más fácilmente objetos grandes.

Aunque el mayor tamaño del nuevo modelo también se tradujo al Cabrio, el espacio en las plazas traseras sigue sin ser uno de sus fuertes. El mecanismo del techo reduce el ancho total, los respaldos están prácticamente derechos y no hay mucho espacio para acomodar los pies bajo las sillas de adelante, por lo que el uso de estos puestos tal vez no será muy frecuente.

Pero a decir verdad estas desventajas pasan a ser nimiedades, pues seguramente nadie considera al MINI Cabrio como su próximo vehículo familiar o el de llevarle los encargos a los demás. En cambio, es un pequeño cuya comodidad entre semana dejará suficiente energía para salir a buscar el sol los fines de semana. Y eso es algo de lo que pocos se cansarán.

DATO
140.9 millones de pesos es el precio de entrada para el Cooper S mecánico con el paquete de equipamiento Chili. Sin embargo, los accesorios adicionales de la versión probada subieron su precio a los 163 millones.

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