Mini Cupé con un diseño que divide opiniones

No hay equivocaciones al citar que esta variante del Mini, con techo bajo y la cola recortada, en la cual apenas caben dos personas, es un carro de odios o amores por sus líneas, accesorios y colores.

Redacción Motor

03:15 p.m. 25 de octubre del 2011

Por sus bruscas líneas, recargo de accesorios y pinturas bicolores que se encargan de que no tenga manera de pasar desapercibido, tanto como quienes lo compren.

¿Una nueva versión del Mini? Ya la habíamos mostrado en el momento de su lanzamiento pero estuvimos en contacto con el Mini cupé que es el último agregado a una familia de carros que se pasea con un presente próspero por un pasado lleno de historia y soluciones, aunque en un diferente escenario de públicos.

Los Mini de hoy son piezas costosas pero no por ello dejan de ser el mercado de nicho que más se ha desarrollado en los últimos tiempos y que ha puesto a los fabricantes de autos a pensar en cómo competirle a la reencarnación del auto más popular y básico de los años 60 del siglo que quedó atrás. El Audi A1, el futuro Mercedes A, la familia DS de los Citroën pequeños (que comparten el motor del Mini actual), y el Alfa Mito, son los principales oponentes de la ola Mini. Que, además despierta enormes presiones en Mercedes y Audi pues estos Mini son ahora propiedad de BMW.

A diferencia del carro normal, del Clubman o del Countryman y el convertible, el cupé es un modelo sin antecedentes en la historia de Mini y tal vez el más atrevido pues se trata de transformar un auto ya de por sí de dos puertas y bien compacto y reducido, en un vehículo de tan solo dos plazas, con un techo aplastado y más bajo, la cola comprimida que se da el lujo de tener un spoiler o alerón retráctil (con mando eléctrico desde la cabina) e ínfulas de gran turismo.

El cupé, quita carrocería en la nueva vida de este carro, es un 'mini mini' destinado a clientes muy especiales y específicos que sabrán sobrevivir y apreciar todos los excesos de colores (el techo siempre viene en otro tono), rayas, aletas, entradas de aire y una larga serie de accesorios para personalizar aún más lo que es un auto exótico y con muy pocas probabilidades de que tenga equivalencias.

Es básicamente de las mismas medidas del automóvil, milímetros de más o menos, mucho más bajito pero no pierde habitabilidad y ofrece todas las posibles motorizaciones, desde los 122 caballos del Cooper, 143 en el SD, 184 en el Cooper S hasta 211 en el Cooper Works, que es la emulación del legendario auto de carreras que catapultó la fama del Mini, también en los comienzos del modelo cuando despertaba más escepticismo que optimismo
sobre su futuro.

El nuevo cupé no ha perdido ninguno de sus ásperos modales en la ruta. Tiene una dirección viva pero con un muy extenso radio de viraje que hace que necesite más espacio de la cuenta para estacionar. Las suspensiones se mantienen en la formulación de kart -que es rígido- y el paso de la potencia al piso siempre genera llamados de atención en el timón. El motor es directo y consistente en su caminado, los frenos igualmente precisos y en general la marcha es un masaje 'deportivo' para el par de habitantes que optan por este tratamiento ultradeportivo. Pero así eran los primeros Mini -que no tenían resortes sino cauchos por razones de economía de fabricación y también, genialidad de ingeniería- y BMW se ha concentrado en mantener este ADN mecánico tan diferente aunque innecesario para el gran público, por la razón de que no es su público.

El Mini cupé se ofrecerá en el país con dos motorizaciones. La básica es la del motor atmosférico de 122 caballos que cuesta 92.9 millones de pesos y la Cooper S, que usa la misma máquina pero con turbo para llegar a 184 caballos, vale 112 millones. ¡Definitivamente, clientela de nicho!

El 'retro' más completo
La reencarnación del Mini no se limitó al automóvil de base sino que también recicló al convertible y a la camioneta que se rebautizó como Clubman, aunque ese nombre en el pasado fue el de un auto con nariz diferente que no gustó y obligó a regresar a la carrocería inicial. Aunque el Mini es un auto polivalente y altamente consumido por mujeres, sus modelos tienen nombres totalmente masculinos como Clubman y Countryman.

Los 'Works'
Es una palabra de la jerga inglesa de las carreras que identifica a los autos que han sido preparados directamente por las fábricas para competencia. Los Mini Works de John Cooper, un preparador externo en el momento, hicieron la gran historia con sus triunfos en el Rallye de Montecarlo y ahora el nombre identifica las versiones ¿calientes¿ de calle de la marca y a los autos que han desarrollado para sus copas monomarca.

¿Llegarán?
En el pasado, la gama Mini ofreció soluciones muy utilitarias como la camioneta de reparto, el pick-up y hasta un buggy o playero llamado el Mini Moke. Salvo la 'panel' que está fuera del actual perfil, los otros podrían ser un par de exóticos adicionales en la marca para completar la nueva historia.

Ninguna marca ha reciclado tan bien su historia como Mini, a lo largo de un proceso tan acertado en lo estético como en lo comercial. Hoy todos los fabricantes buscan la forma de competir en el segmento juvenil que Mini ha conquistado con sus "carros del pasado".

FRASE

La exclusividad se paga pues el precio arranca en $93 millones con el motor 1.6 atmosférico y sube a 112 millones si se quiere el empuje adicional de un turbocargador.

El Cupé es una variante inédita en Mini, al igual que la Countryman, que es una camioneta SUV 4x4 y de 4 puertas.

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