Mini propone el transporte de carga de 'primera clase' con la Clubvan

Este prototipo muestra la intención de Mini de tener modelos en todos los segmentos. La utilitaria de alta gama tiene cinco puertas y se hizo sobre la misma configuración del actual Clubman.

Redacción Motor

04:59 p.m. 05 de marzo del 2012

Ver más fotos de la nueva furgoneta Mini Clubvan

Mini está mirando su retrovisor para crear nuevos modelos. Aunque en el caso del nuevo prototipo, Clubvan reescribe la historia pero al revés, ya que hizo esta furgoneta sobre la misma plataforma del actual Clubman, cuando fue precisamente la Morris Mini van la que le dio origen a este último hace casi 50 años.

Este prototipo se desarrolló sobre la misma plataforma del Clubman pero se redefinió para que hiciera parte de un segmento en el cual la marca no tenía presencia y que lo define como un utilitario 'premium'.

Se diferencia entonces en que le quitaron los asientos traseros, las ventanas posteriores, que fueron reemplazadas con policarbonato del color de la carrocería, y le instalaron una rejilla de seguridad que separa los puestos delanteros de la zona de carga para convertirlo en una práctica y elegante furgoneta comercial.

También tiene cinco puertas, dos adelante, una doble hoja posterior con vidrios polarizados, que facilita la carga de objetos de gran tamaño, y una más ubicada en el costado derecho, que se abre en sentido contrario a la dirección del vehículo, denominada Clubdoor, y que permite acceder y manipular los elementos de menor tamaño, algo muy útil en zonas urbanas de difícil parqueo.

Algunos detalles hacen que no sea una "van" cualquiera. Por ejemplo, el piso del compartimiento trasero es plano para maximizar el espacio, que es más grande que el máximo disponible en el Clubman y está recubierto de material textil de alta calidad de color antracita, así como el techo y los parales.

Cuenta con cuatro argollas en el piso para fijar en el interior la carga mediante correas ajustables, la rejilla de seguridad está firmemente anclada a la carrocería mediante una base de aluminio macizo en la parte inferior y con una pieza de acero inoxidable en la parte superior que provee la resistencia suficiente para que la carga no invada el espacio del conductor y su acompañante.

También se ofrece en un único color exterior, el British Racing Green, y tiene ese mismo tono en el techo y los retrovisores. Para afinar su carácter utilitario, la visibilidad del área de carga desde el exterior es nula. Por este estilo, de grandes superficies laterales, la marca pretende que sea usado en tareas de publicidad y que tenga el perfil para negocios del estilo de un diseñador de alta costura, del propietario de una galería de arte o de proveedores de comidas para eventos especiales, así como la versatilidad que puede ofrecerles a profesionales que deben trasladar equipos de grandes dimensiones.

Con este nuevo prototipo queda clara la intención de Mini de tener modelos en todos los segmentos, y este sería el tercer estreno reciente, si se concreta su producción, con el que reivindica su pasado luego de las versiones coupé y Roadster, ya que el Clubvan Concept tendría todas las cualidades dinámicas de este compact o con una amplia capacidad de carga cuyo objetivo es convertirse en el vehículo comercial más 'chic'. Solo faltaría en el portafolio de la marca la renovación de la pick up y, quizá, la del militar Moke. Para el equipo de diseño de Mini, el reloj ya está corriendo.

FRASES:

Espacio máximo en el interior y mínimas dimensiones exteriores
es la premisa de esta primera furgoneta de alta gama en el mundo.

El material textil del piso hace que esta van solo se utilice en los trabajos más 'limpios' de carga y en el transporte de elementos secos.

RECUADROS:

Más de 50 años después de que Mini presentara su primera furgoneta, la marca resucita este vehículo de trabajo pero ahora con más clase y alcurnia. La Mini Clubvan, que estará en el Salón de Ginebra como prototipo, se hizo sobre la misma configuración
del actual Clubman.

Morris Mini Van, la original

En 1960, apenas un año después del lanzamiento del clásico Mini, la marca atendió la demanda de un modelo con mayor capacidad de carga. Así nació el Morris Mini Van que tenía una distancia entre ejes diez centímetros mayor que el modelo actual y un compartimento de carga cerrado en el que podía llevar una carga de hasta 250 kilogramos. 

Se convirtió en una alternativa barata de vehículo comercial que no tenía impuestos de venta y se diferenció de los otros modelos de la marca por tener una parrilla mucho más simple con ranuras de acero y sin cromo. Este modelo fue la base para el Morris MiniTraveller, una versión de cuatro asientos para pasajeros que es el antecesor del Mini Clubman. La producción de la van llegó hasta 1982 y se hicieron más de 521 mil unidades.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.