Mini se reestrenó por dentro y por fuera y ahora es más 'juguete' y más carro

Después de 10 años de ingeniosas evoluciones de carrocerías, sin cambios de fondo, llega esta nueva generación en la que se respetaron sus líneas, tradiciones y hasta su comportamiento de 'kart'.

Redacción Motor

05:12 a.m. 26 de noviembre del 2013

Imágenes del nuevo Mini

El nuevo Mini está rodando. Retocar o reinventar este carro, ya nacido retro y que necesariamente tiene que quedarse en ese difícil estuche donde cupieron sus formas presentes, con la innovación que se impone luego de 10 años de evoluciones con ingeniosas variantes de carrocería, pero sin cambios de fisonomía, no podía ser algo radical.

Al menos por fuera, el nuevo Mini sigue siéndolo, aunque sus medidas ya poco honor le hacen a su nombre pues creció en todos los aspectos. Es bastante más largo, 98 milímetros más, 44 más ancho y entre ejes tiene 28 adicionales, con los cuales el espacio interior se benefició, y el baúl fue el ganador, pues ahora tiene cuatro veces más de capacidad. Está encaramado sobre una nueva plataforma que seguramente servirá también a la próxima generación de la serie 1 de BMW, dueña de la marca Mini.

Todo es diferente pero sumamente familiar. La nariz es más redonda, las lámparas diferentes y en general la carrocería es una reinterpretación más moderna de los elementos clásicos del vehículo para no alejar a sus leales compradores.

Sin embargo, grandes cambios surgieron bajo su piel.

Además, los motores 1,6 que se compartían con Peugeot se cambiaron por una nueva generación de máquinas, empezando por el motor de base, que será un tres cilindros de 1,5 litros, de 134 caballos, atmosférico pero con inyección directa y una buena cuota de torque: 162 libras-pie.

El Cooper se moverá con una máquina mucho más potente de cuatro cilindros pero de dos litros y muy respetables 192 caballos.

Y habrá un diésel, también de tres cilindros y 116 caballos. Todos usan una caja de seis velocidades adelante, manual o automática.

En los tres motores la alimentación se hace con dos turbocargadores en secuencia, tal como se ve en los BMW.

Este carácter brutal de la potencia se seguirá viviendo en toda su plenitud, pues Mini garantiza que el nuevo modelo tiene los mismos modales bruscos de un kart y el manejo exigirá siempre la atención constante del conductor. Por lo tanto, lo que para muchos es inconfortable, ahora se refuerza como un atributo mecánico y una característica valiosa.

BMW le trasladó todos sus ‘gadgets’ electrónicos, a tal punto que será posible obtenerlo hasta con HUD (información de navegación reflejada en el parabrisas), y tiene una cantidad de aplicaciones específicas para el sistema de entretenimiento que será una parte complementaria esencial para la personalidad del carro y sus dueños.

Más juguete que nunca y más carro que antes, el Mini inicia una nueva etapa hacia una potencial inmortalidad.

Multifuncional

El interior mantiene la misma concepción, pero es mucho más psicodélico en la presentación de los datos. Mini mantuvo todos los interruptores similares a los de la aviación y el velocímetro está ahora junto al tacómetro en la columna de dirección. El gran indicador del centro del tablero lleva ahora toda la información adicional del carro y cambia de colores dependiendo de las funciones y el programa de manejo que se use.

Homenaje

El 18 de noviembre pasado fue la fecha del lanzamiento del nuevo Mini, en la planta de Oxford donde se originó el primer carro con este nombre, por ser el día del cumpleaños de su creador, Alec Issigonis, de quien se celebraron 107 años de su natalicio. El genial ingeniero de origen griego murió a los 82 años, en 1988, pero su invento lo sobrevivió. Del Mini original se hicieron 5,3 millones de unidades antes de que BMW reciclara la marca en 2002 con el auto que desaparece gradualmente y que ya pasó del medio millón de ejemplares.

DATOS

Su presencia es más imponente porque ahora es más largo y ancho, aunque su altura solo aumentó 7 milímetros.

Muchísimas funciones electrónicas para asegurar la estabilidad y un bloqueo del diferencial y hasta graduaciones para las suspensiones vienen en el nuevo modelo.

El Cooper S es una bala: llega a los 235 kph, y con el ‘overboost’ del turbo acelera de 0 a 100 en 6,8 segundos. Un imponente alerón lo distingue.

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