MOTOR estuvo en las 24 Horas de Le Mans

Una las tres carreras del "Grand Slam" del automovilismo junto con Mónaco e Indianápolis, tuvo este año un reñido final entre Audi y Peugeot que llegaron con trece segundos de diferencia a la meta.

Redacción Motor

11:24 p.m. 24 de junio del 2011

Fotos de las 24 horas de Le Mans

Una fiesta discurre paralelamente con la competencia en la cual casi 250 mil personas mezclan velocidad con diversión, comida, compras y el sabor de vivir la prueba de resistencia más famosa del mundo.

Es difícil empacar en unas cuantas líneas una enorme y legendaria
historia como la que se ha escrito con el correr de 79 ediciones de las 24 Horas de Le Mans, la prueba de resistencia más antigua del mundo. Ya en 1923, en el circuito de La Sarthe, que empata a lo largo de 14 kilómetros los pueblos circundantes de la ciudad de Le Mans, midieron sus fortalezas los autos de la época y el ganador fue un aparato llamado Chenard Walcker, en el cual los franceses André Lagarde y René Leonard, cubrieron una distancia de 22.09.5 kilómetros a un respetable promedio de 92.06 kph.

El pasado 12 de junio, el Audi que condujeron Marcel Fässler (suizo), André Lotterer (alemán) y Benoit Treluyer (francés), alcanzó a recorrer en el mismo tiempo 4.838 kilómetros ante una concurrencia de 249.500 personas y en 2010, otro carro de la misma raza, hizo la mayor distancia de todos los tiempos con 5.410 kilómetros, a un promedio de más de 225 kph.

Salvo por la interrupción que se marcó entre 1940 y 1948 por la guerra mundial, cada año las 24 Horas de Le Mans abren y cierran un libro en el cual se anotan fantásticos récords de velocidad en su línea recta la Hunaudieres, la más larga de una carrera en pista pues medía algo más de seis kilómetros en la cual se vio cruzar en 1988 un prototipo WM con motor Peugeot a 405 kilómetros por hora de manera sostenida durante todo un día seguido y su noche.
En 1990, luego de muchos accidentes se incorporaron dos curvas artificiales que trituraron la línea y también se aplanó un famoso lomo en el cual los autos saltaban a su máxima velocidad.

Pero sobreviven intactos sitios como la curva de Mulsanne, al final de la recta donde se da una frenada impresionante pues se cruza muy lentamente ya que es el empate de dos carreteras departamentales que se anexan al circuito básico conocido como Bugatti, que se usa parcialmente para las 24 Horas, prueba que también se corre en motos y camiones, en fechas diferentes.
Nombres como Dunlop, la curva que sigue a la línea de salida, Tertre Rouge donde se une con la larga recta, la curva de Indianápolis, una de las más difíciles o la que cruza por el borde del pueblo de Arnage antes de retornar hacia los pits son parte de obligatorio conocimiento del diccionario del circuito.

Aunque el trazado ha tenido numerosos retoques por las reformas de las carreteras, la implantación de medidas de seguridad y hasta para ser la sede de películas famosas como la de Michel Vaillant, una popular historieta francesa, o la que Steve McQueen inmortalizó con el mismo nombre de la carrera y es considerada como uno de los grandes clásicos del cine mundial, básicamente la escena es la misma.

Se corre temprano en junio cuando el verano aún pelea con los estertores de la primavera y por consiguiente la lluvia puede llegar en cualquier momento y ha sido una incómoda compañera de muchas noches de velocidad con lo cual el riesgo crece geométricamente para los pilotos. Otro factor de peligro permanente es la mezcla de carros de diferente tipología y velocidad así como de pilotos aficionados y profesionales que no dejan de cometer errores. En ambos bandos como los que se vieron este año cuando dos Ferrari de la categoría amateur estuvieron involucrados en dos pavorosos accidentes que se llevaron a la tumba a dos de los relucientes Audi R18, triturados contra los rieles pero afortunadamente fueron tan sólidos y seguros que sus pilotos salieron apenas con contusiones.

Esas escenas de espanto paralizan a veces la fiesta que se vive alrededor de la carrera. Otras pasan a la memoria como películas trágicas como sucedió en 1955 cuando el Mercedes 300 SLR del francés Pierre Levegh se catapultó sobre un carro más lento, cayó en la tribuna y mató a 83 personas además del piloto, hirió a 120 y espantó a Mercedes de las pistas hasta hace apenas dos años.
Porque mientras los pilotos y los carros se juegan el pellejo y la duración mecánica en cada metro, alrededor la gente sigue de manera intermitente la prueba.

O algunas veces, ni siquiera la atienden, distraídos en los bares, restaurantes, en el interminable y costoso comercio de carros a escala, ropa de equipos, banderas y souvenirs. O caminando de sitio a sitio buscando las atracciones mecánicas, las tribunas que rotan la clientela de manera perezosa o las zonas de camping donde al aroma de las parrillas se decanta con miles de metros cúbicos de cervezas y vinos que carburan la expedición.

Ir a Le Mans es una gran experiencia, por cualquier lugar que se acometa. En lo técnico, en lo histórico, en el espectáculo, la carrera colma plenamente el apetito del cuarto de millón de personas que se instalan cada año para ver un poco más de lo mismo. Porque la tecnología no es palpable de manera fácil para el espectador y, de no ser por las grandes pantallas que muestran todo lo que sucede en carros y carreteras y a la tecnología de las comunicaciones, es difícil saber qué está pasando en la competencia.

Salvo cuando se dan finales apretados que por su suspenso sacan a la multitud de la fiesta y la instalan en el seguimiento del remate como sucedió esta vez cuando el Audi ganador apenas llegó a la meta con 13 segundos de ventaja sobre un Peugeot que le movía el corazón a la audiencia mayoritariamente francesa.

Llovizna, una parada simultánea de los dos finalistas en los pits, una llanta del Audi que perdía aire e infló la esperanza de la marca del león francés, hicieron que todos termináramos pegados de las mallas y los vidrios.

Finalmente, el carro alemán ganó y la fuerte escuadra de Audi conducida por Reinhold Joest, demostró que un solo carro era suficiente para imponerse de manera consecutiva en la carrera y, de paso, igualar el número de victorias de Ferrari (10) aunque aún lejos de las 16 conquistas que registra Porsche, esta vez representada por sus clientes en autos de menor envergadura.

El gran favorito y muy admirado por el público, Tom Kristensen de Dinamarca, no pudo intentar su novena victoria en la general (logró seis consecutivas entre 2000 y 2005) porque su auto, líder de los Audi, se desintegró tempraneramente contra los rieles, ya fuera del control de las manos de su socio Alan McNish. La foto del accidente le dio la vuelta al mundo de manera inmediata.

A las 3 de la tarde del 12 de junio, la bandera de cuadros cerró el dramático final. La multitud vecina de la meta fue hasta el podio, el circuito se inundó de fanáticos, los himnos reemplazaron a los motores y la edición 79 de Le Mans se apagó para esperar los 80 años de la prueba que ya se empezaron a preparar, cuando empiece a contar la hora número 1920 de Le Mans.

José Clopatofsky

Asistimos a las 24 Horas de Le Mans por una amable invitación de Audi Motorsport y Vas Colombia.

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Peugeot 908: rueda con un V8 de 550 caballos
Para equilibrar los rendimientos, la organización ordena unos restrictores del tamaño de la boca de entrada de aire al motor y también la cantidad de combustible. Los autos de la categoría Le
Mans prototipos 1, pueden ser de diésel o de gasolina y varían los tamaños de los tanques. Los motores de gasolina deben ser hasta 3,4 litros atmosféricos o 2.0 comprimidos. Por su eficiencia y confiabilidad ya que trabajan a bajas revoluciones y alto torque, los diésel parecen imbatibles. La gasolina obligatoria usa el 9% de etanol y el diésel no tiene agregados.

El reinado del Diésel
Los cinco primeros automóviles al finalizar las 24 Horas de Le Mans estaban movidos por motores con el principio de combustión diésel. Así ha sucedido desde el 2006, en seis ocasiones consecutivas, de las cuales cinco victorias han sido para la marca alemana y una para Peugeot, que ha sido la antagonista y animadora en este proceso. Los Audi de Le Mans han venido modificando los motores. Empezaron con un V12 y ahora tienen solamente seis cilindros que, de acuerdo con el reglamento especial para los Diesel, tiene solo 3.7 litros de cilindrada contra 5.5 que tenía el previo V10. El motor es muy abierto, a 120 grados, para dar un bajo centro de gravedad y rinde más de 540 caballos. Tiene un solo turbocargador lo cual lo hace mucho más liviano pues usa un filtro de partículas que es obligatorio.

¡Aterrador!
Este accidente del Audi número 3, que conducía Allan McNish, por poco reproduce la catástrofe de 1955 ya que estuvo cerca de caer en la tribuna y arrollar a los fotógrafos. Fue muy temprano en la carrera cuando McNish intentó un sobrepaso muy osado por el interior de un Ferrari más lento y en el enredón salió despedido hacia el muro opuesto donde se desintegró. McNish salió ileso. Horas después, otro Audi se pulverizó en la recta principal.

¿Qué es Le Mans?
Le Mans es una ciudad situada en la región del Loira, donde están los famosos castillos franceses. Es la capital de la provincia de La Sarthe, con unos 200 mil habitantes. Es conocida por su facultad de ingeniería y por sus profundas raíces con las actividades de motor. A comienzos del siglo pasado, Wilbur Wright hizo ensayos de vuelo con sus primeros aviones en el hipódromo de la ciudad y desde 1923 es la sede de la carrera de las 24 Horas, famosa mundialmente. Le Mans tiene un autódromo llamado Bugatti, en el casco externo de la ciudad y esta pista se une con carreteras nacionales para formar el circuito de las 24 Horas que pasa por los principales pueblos vecinos de los cuales el más conocido es Arnage.

Las luces, una ciencia
Las lámparas de los carros que andan a esas velocidades en la noche tienen que ser sumamente eficientes. La tecnología de los diodos emisores de luz (LED) ya sobrepasó a los bombillos HID. Los LED consumen muy poca energía, se pueden poner muchas lámparas de diferentes alcances y no se funden fácilmente como los bombillos. Audi introdujo este año una iluminación frontal 100% LED que, a pesar de su gran poder, no es más brillante que una luz de carro normal. Pronto se verán en carros de calle.

FRASES

El tráfico con los carros de las categorías más lentas es uno de los mayores peligros para los prototipos veloces. Además, hay muchos pilotos aficionados que cometen errores.

La parada en los pits toma bastante tiempo porque el combustible se debe poner antes del cambio de ll antas a una rata controlada y solamente interviene un número pequeño de mecánicos. Así hay más tiempo para un cambio de piloto más seguro.

Enorme operación hizo Audi para acompañar a su equipo. 1.200 invitados del mundo entero pudieron ver la carrera en diversas sedes en todo el circuito. La telemetría en tiempo real de cada carro daba la información exacta del estado de la prueba y tenían una emisión privada de televisión.

Aunque es una carrera muy difícil de seguir, por su extensión de pista y duración, un cuarto de millón de personas van cada año a Le Mans.

Los autos de gran turismo siguen siendo la clientela gruesa de la grilla de las 24 Horas. Este año estaban Porsche, Ferrari, Corvette, BMW, Lotus y Aston Martin. Ganó Corvette en el grupo profesional y de aficionados.

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