MOTOR estuvo al volante de la nueva generación del Viper de 640 caballos de potencia

El automóvil más bravo de la industria de los Estados Unidos llega a una nueva vida rediseñado y más poderoso que nunca, con un potencial igual o mayor que el de los superautos europeos. Un animal.

Redacción Motor

09:57 p.m. 21 de enero del 2013

Ver en este enlace: imágenes del nuevo Dodge Viper

Siempre ha sido una sensación diferente y especial tener entre pies y manos un buen auto de los Estados Unidos, con sus ocho cilindros en V, así sea de las más modestas especificaciones.

El sonido, el torque, el consumo irracional, los antiguos carburadores que engullían aire sin compasión, todo eso es algo muy propio de esos carros.

Y más cuando se trata de la familia de los musculosos o especiales con grandes cilindradas y dosis infinitas de caballos bajo el pie derecho, que siempre hay que dosificar pues los chasises no suelen ser tan obedientes ni fáciles de llevar en el rumbo que el piloto desea.

Un nivel superior es cuando no son 8 sino 10 cilindros debajo del enorme capó, cuando los caballos son ¡640! y el torque sube a 600 libras que hacen raspar el pavimento a pesar de tener el tendido de caucho más ancho de un auto de serie en el mundo.

Eso le sucede a la tonelada y media de fibra de carbono, aluminios y materiales especiales que forman el nuevo Viper que probamos en la tortuosa y difícil pista de Road Atlanta, Estados Unidos, a finales del año pasado.

El aparato es un "fierro" total por donde se le mire y por donde se le muevan cosas. Es muy largo pues mide casi 4,5 metros, ancho a más no poder con casi dos metros entre guardafangos, bajito como corresponde a un Gran Turismo pura sangre, con una cabina estrecha y apretada de difícil acceso, como debe ser en estos bichos, posición de manejo de competencia con la silla casi en el piso y una visual de profundidad como se necesita para nadar a los 300 kilómetros por hora que puede alcanzar.

Chrysler prácticamente había descontinuado el Viper hace un año
por lo cual la salida de esta nueva generación fue una sorpresa bien guardada.

Para su nuevo modelo, que existe en versiones GTS para el público "general" que paga 100 mil dólares por la pieza, o el SRT mucho más avanzado y crudo, pues es casi un carro de carreras con homologación urbana, los ingenieros de Street and Racing Technology (SRT) lo rehicieron todo y lo sacaron de ese concepto de aparato indomable y pasó a ser una fiera de circo, domesticada por las ayudas electrónicas de manejo, sin las cuales es casi suicida manejarlo fuera de una pista, y aún en el circuito, salvo que sea por manos profesionales, y de las buenas.

El Viper hace el cuarto de milla en 11 segundos y pasa de 0 a 100 en menos de tres, y su velocidad máxima comprobada es de 326 kph, todo suficiente para caminar a la par de los carros más poderosos del mundo, que seguramente cuestan cuatro veces más.

Dato importante: también frena gracias a un poderoso sistema
provisto por Brembo, apenas para la ocasión. Se detiene en 35 metros viniendo a 100 kilómetros por hora y este tal vez sea el dato más importante de todos porque este aparato se desboca en cualquier momento.

El trabajo de SRT es ingeniería de la fina. Motor todo en aluminio más liviano, admisiones rediseñadas, eje de levas único por banco pero variable, escapes más limpios que aportan 40 caballitos extras, caja de seis manual únicamente, estructura reforzada por una equis entre el compartimiento del motor y mayor rigidez gracias a la fibra de carbono integral como en un F1, flujos de aire optimizados para evacuar el calor de la máquina y favorecer el apoyo, ruedas enormes, todo equilibrado y en marcha.

El aparato es perfectamente manejable siempre y cuando se mantenga la debida distancia con sus capacidades y un enorme respeto por el acelerador.

No alcanzan los pocos kilómetros del circuito sino para impresionarse y sentirse intimidado por esta víbora que destila veneno por todas partes.

Es un carro que anda muy por encima de los límites usuales de manejo y, a pesar de su nobleza, demanda un pilotaje tan afinado
como su poderío. Pero es inolvidable la sensación de la espalda incrustada en la silla, el sonido de su pistonería a 6.400 revoluciones por minuto y la forma como el paisaje se acerca vertiginosamente cada vez que la trompa está en línea recta.

RECUADROS:

TODO NUEVO
Muy cercano al modelo precedente, el Viper 2013 es un auto totalmente nuevo que acogió todos los avances de mecánica y electrónica que se traducen en un aparato pura sangre pero llevadero en el día a día, aunque el tráfico de ciudad no es su escenario.

Es el vehículo que utiliza en su carrocería más fibra de carbono en el mundo y tiene un monstruoso motor que lo convierte en un proyectil. La máquina va montada en soportes de caucho con bolsas de líquido que absorben las vibraciones.

El cárter del motor es muy especial pues la toma de aceite de la bomba se mueve de acuerdo con las inclinaciones de la carrocería y las gravedades de la aceleración o frenado para garantizar la lubricación.

UNA CABINA PROFESIONAL
A pesar de las amenidades y accesorios de música, navegación y climatización, la cabina del Viper es estrecha y envolvente,
con una silla de competencia que ajusta perfectamente al piloto contra el chasis para una mayor sensibilidad.

El acceso es, como en todo deportivo de dos puestos, complicado, pero una vez a bordo la sensación de manejo es la mejor, con una total comunión y control de los mandos.

HECHO A MANO
Por su material de fibra de carbono, el automóvil es de confección
totalmente artesanal. Chrysler lo hace en la planta de Conner Venue, en Detroit, como corresponde, y allí no solamente se montan las cabinas y la mecánica sino que también ensamblan los complejos motores V10.

Apenas hay 141 empleados, de los cuales 123 trabajan por horas y solo 18 son asalariados de tiempo completo. La cadena de producción apenas suerte unas tres unidades por día, por lo cual la lista de espera ya es larga para los clientes. Además, hay una edición especial de lanzamiento.

FRASES:

La instrumentación ofrece todas las opciones posibles para hacerles seguimiento a la mecánica. la aceleración y demás parámetros de la sofisticada maquinaria y tiene muchos displays seleccionables.

El Viper en versión de competencia entra a la serie de American Le Mans con un equipo oficial de la marca. Será un carro a seguir porque la plataforma de base es imponente.

Asistimos a los ensayos del Viper en Atlanta, Estados Unidos, por una gentil invitación de Chrysler y de la importadora en Colombia.

Ver todas las fotos del nuevo Dodge Viper 2013

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