MOTOR probó las motos 1050 Adventure y 1290 Superadventure de KTM, un par de 'bestias'

Dos señores aparatos, cada uno en su estilo, equipo y tamaño, completan la familia Adventure. Son motos de segmentos diferentes pero con el sello de prestaciones propio de la marca austriaca.

Redacción Motor

10:35 p.m. 20 de abril del 2015

Imágenes de este par de bestias que llegan a mitad de año a Colombia

Adventure dentro de KTM hace referencia a las motos de ciudad, también para viajar largas distancias en ruta y están hechas para transitar por terrenos difíciles con perfectas prestaciones y solvencia, gracias a un conjunto mecánico de alta tecnología.

El modelo más pequeño, si así se le puede llamar, es la 1050, un poco más proporcionada, más delgada y liviana que sus hermanas, aunque casi de la misma altura respecto al piso. Comparte el motor LC8 bicilíndrico con los otros modelos de Adventure, pero con modificaciones que limitan su cilindrada a 1.050 cm3 y su potencia a 95 caballos (más que suficientes), sin embargo mantiene hasta las 6.000 revoluciones el torque, igual a la 1290, brindando una sensación de aceleración visceral y devorando el velocímetro y la caja de cambios de 6 marchas con facilidad hasta los 195 kilómetros por hora sin esfuerzos.

Es importante resaltar que la 1050 es realmente una moto que permite el primer escalón lógico dentro de familia Adventure, porque es muy sencilla y predecible de conducir. Cómoda en la posición de manejo gracias, en gran parte, a que se pueden ajustar los controles de la caja de cambios y el freno trasero para que el usuario se sienta seguro y bien integrado ergonómicamente con la moto; permite rodar grandes distancias en diferentes terrenos sin fatigar a la tripulación. El único punto débil que tiene en comodidad es la temperatura del sillín, que es demasiado alta aún rodando, por lo que se debe andar de vez en cuando de pie algunos metros para enfriarlo.

A quien la maneja por primera vez, la máquina le transmite seguridad gracias al comportamiento impecable de su chasis reactivo, muy similar al de la 1190, suspensiones bien logradas, suaves pero firmes, y la trasera ajustable, marca WP.

Los frenos son de doble disco delantero y disco trasero cuatro cilindros firmados por Brembo que, junto al sistema ABS desarrollado por Bosch, funcionan de manera precisa y efectiva. Se puede desactivar el antibloqueo para un manejo ‘offroad’.

No por ser la más pequeña de la familia la 1050 viene menos equipada. Tiene dos pantallas LCD, una con la información de funcionamiento, cambio en el cual se transita, cantidad de gasolina, velocidad y temperatura del motor, entre otros. La segunda muestra la elección de los cuatro tipos de conducción: sport, calle, lluvia y offroad, con la asistencia del control de tracción. Basta con entrar al menú informativo que aparece en el panel para configurar la moto en el modo de manejo deseado. Se puede manipular todo desde el manillar.

Si el interesado es un piloto de moto con experiencia, la 1290 Super- Adventure es el aparato perfecto, un monstruo con lo último en desarrollo y tecnología de la casa austriaca. Es la cúspide en motos de KTM, lo que significa que es un animal inatajable en cualquier terreno.

En este modelo el motor es de 1.301 cm3 (herencia de la 1290 Super Duke, que es una moto de pista) y está programado para entregar 160 caballos. La planta motriz tiene un torque impresionante de 140 Nm desde las 2.500 revoluciones, haciendo de cada aceleración un movimiento lleno de adrenalina mientras se pasa por las 6 marchas y que, gracias al sistema Ride by Wire (sistema electrónico que procesa las órdenes del acelerador a la inyección) dosifica perfectamente la entrega de la caballería. A pesar del tamaño del aparato y sus 226 kilos de peso, logramos ver lo fácil que pasa los 200 kilómetros sin necesidad de hurgar en el máximo del motor.

Teniendo presente el empuje del motor, conducirla puede parecer algo muy complejo por su tamaño y peso, pero, la verdad, una vez que se ruedan algunos kilómetros, muestra toda su versatilidad y tecnología. También la ensayamos en diferentes terrenos, autopistas, carreteras angostas y cruzadas, destapados y vías en muy mal estado y en todas las situaciones -gracias a todas las ayudas de manejo, como el control de tracción y la suspensión adaptativa-, se le puede sacar el máximo provecho a la mecánica. Un aspecto muy importante a resaltar, más aún si se tiene en cuenta que la 1290 es muy alta para el común del público, es que resulta difícil sostenerla mientras está detenida, pues se traduce en una operación de equilibrio en las puntas de los pies.

La 1290 SuperAdventure permite viajar grandes distancias de manera más segura y cómoda, pues tiene todo el equipamiento de lujo que uno pueda imaginar. Sillas calefactables para piloto y pasajero, tres luces ledes integradas al carenaje delantero que se encienden una a una de acuerdo a la inclinación de la moto en las curvas y brindan muy buena iluminación, monitor de la presión de aire en las llantas, cuatro modos de manejo, 2 pantallas LCD, control de velocidad crucero para usar en rectas largas y permitir el descanso de las manos y, por supuesto, todos los elementos de almacenaje para llevar lo necesario en viajes largos.

La 1290 entra a competir en un segmento muy fuerte donde toda diferencia en comodidad, prestaciones y equipamiento juega un papel determinante, pues la finalidad de ese tipo de motos es llegar a todas partes con el mayor lujo, seguridad y deportividad posibles.

Sus precios se conocerán en el momento del lanzamiento, pero estarán en el rango de los competidores directos.

Juan Pablo Clopatofsky
Asistimos al lanzamiento de los modelos KTM 1050 y 1290 en Ciudad de México, gracias a una cordial invitación de Auteco, representante de la marca en Colombia.


Imágenes de este par de bestias que llegan a mitad de año a Colombia


Familia completa

La familia Adventure de KTM contaba con dos modelos que fueron bandera de la marca desde 2013, la 1190 Adventure y la 1190 Super Adventure, cuya trayectoria los tiene posicionados claramente en el mercado. Sin embargo, faltaban un par de motos, una más pequeña, dócil y liviana para los menos conocedores, y otra con toda la tecnología, potencia y accesorios para los más experimentados.


DATO
La 1290 es sumamente alta por lo cual partir en subida puede ser misión imposible, aunque en ese caso cuenta con un asistente para arrancar en pendientes que sostiene la moto por un espacio de tres segundos, una ayuda que se agradece bastante.

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