Una mujer robó un banco mientras hacía una prueba de manejo en Estados Unidos

Esto sucedió en California, cuando una mujer engañó al vendedor de 83 años para que le hiciera una demostración del vehículo y en el recorrido le pidió que hicieran una 'parada' en el banco.

Redacción Motor

08:31 p.m. 31 de enero del 2013

La historia está publicada en el portal Jalopnik de Estados Unidos y ofrece una de esas curiosidades del mundo del automóvil que son dignas de portada.

Todo comenzó el fin de semana en el Estado de California, en donde una mujer de 51 años, identificada como Gail Castle, solicitó una prueba de manejo de un carro que desde hace días le quitaba el sueño, un Chrysler 5th Avenue de 1980.

Sin embargo, el vendedor, un hombre de 83 años, se negó a que que la mujer condujera porque dudaba de su pericia, y él mismo se puso frente al volante para iniciar el recorrido.

Durante el mismo, la mujer le pidió que la llevará hasta una oficina bancaria para, según el vendedor, 'retirar' el dinero con el que iba a pagar por el carro que estaba probando.

El vendedor, la espero durante unos minutos. Mientras tanto la mujer entró en el banco y le entregó una nota al funcionario de la ventanilla en el que explicaba que era una atraco y que solicitaba 2.200 dólares, valor del carro en cuestión.

La mujer salió con el dinero, se montó en el vehículo y le pagó al vendedor. Este, sin sospechar nada, continua con la prueba de manejo y la mujer, con total frialdad, hasta le pidió que se vuelvan a detener ante una farmacia, antes de regresar al concesionario.

Justo cuanto están llegando a la vitrina, varios carros de la policía le cierra el paso y lo obligan a detenerse. Sorprendido, el hombre detiene el carro pero es amenazado por la mujer quien le dice que está armada y que no puede abrir la puerta.

En un descuido de la ladrona, el hombre descendió del carro con los brazos en alto. Sin otra posibilidad, Castle aprovechó la oportunidad para pasar al asiento del conductor e iniciar una rápida huída, en reversa.

Sin embargo, la persecusión duró poco y la mujer fue detenida, aunque trató de poner resistencia a su arresto, argumentando que era vidente y que les iba a leer la mente a los policías con sólo mirarlos a los ojos. De nada le sirvió y ahora afronta dos cargos criminales.

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