La noche es cómplice de la accidentalidad

La noche es cómplice de la accidentalidad

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Con o sin tragos, manejar en la oscuridad es más riesgoso que hacerlo de día. Lo mejor es no sacar el carro a 'bailar si su intención es celebrar.

Campo visual limitado y dificultad para distinguir objetos en la vía son dos de los riesgos más frecuentes a la hora de conducir de noche. Esto sucede por varias razones, entre ellas el inevitable tic-tac del 'reloj biológico', que le dice al cuerpo cuándo ha llegado la hora de dormir.

"La actividad humana está normalizada por ciclos de diferente duración, los cuales dan como resultado la existencia de mecanismos internos de regulación ¿dice un estudio de Cesvi Colombia (www.cesvicolombia.com)-. Dentro de este ciclo, el sueño es uno de los aspectos más conocidos (¿) y afecta la actividad de conducir".

La anterior significa que, inevitablemente, el hombre está programado para el sueño, condición que alcanza su punto máximo a media noche, cuando la actividad sicológica está en su punto más bajo.

Así las cosas, no importa si el conductor está acostumbrado a dormir tres u ocho horas diarias: lo clave a la hora de coger el timón entrada la noche es conocer su propio reloj biológico y evitar que el sueño lo asalte sin avisar. 

Los ojos también

Pero no solo el cerebro le puede jugar una pasada al conductor noctámbulo. "El principal obstáculo de la conducción nocturna es la falta de visibilidad en doble sentido, es decir, no solo que el conductor vea el entorno claramente, sino que su presencia sea detectada por los demás usuarios de la vía", añade Cesvi.

Según el informe, el conductor recibe a través de sus ojos el 90 por ciento de la información que requiere para conducir, cifra que se reduce dramáticamente por culpa de la oscuridad de la noche.

Es por ello que muchos estudios mundiales sobre accidentalidad coinciden en que el 40 por ciento de los siniestros ocurren entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana y que el 50 por ciento de las víctimas mortales aparece en ese mismo lapso de tiempo.

Sobra decir, entonces, que el uso adecuado de las luces externas e internas del vehículo, al igual que el respeto a las normas de tránsito y la regulación de la velocidad, son medidas básicas que se deben extremar mientras se viaja en la oscuridad. 

LOS PEATONES SON RESPONSABLES

Aunque la imprudencia de los peatones camina rampante por nuestras calles y avenidas, es común en ciudades frías, como Bogotá o Tunja, que se vistan con prendas oscuras, lo que incrementa así la probabilidad de accidente. 

Según Cesvi, un conductor se percata de la presencia de un peatón a no más de 50 metros, si éste va vestido con prendas oscuras, mientras que lo puede ver a 90 metros si se puso ropa clara. La distancia se aumenta a 200 metros cuando su ropa incluye elementos reflectivos.

Medidas sencillas, como disminuir la velocidad en las esquinas y no obligar al peatón a cruzar cuando usted lo decida, lo hacen sentir más seguro y reducen la posibilidad de accidentes. 

LA ILUMINACIÓN VIAL

La mayor y casi única ayuda que tienen los conductores en la noche son las luces internas y externas, siempre y cuando las utilice adecuadamente, y acordes con la iluminación de la vía.

Una vía bien iluminada ayuda a visualizar todo el entorno del vehículo, mientras que una vía mal iluminada no permite identificar el color de otro móvil ni leer su placa a una distancia de 10 metros.

En este último caso, lo mejor es acudir a las luces altas (si con ello no encandila a quien viaja adelante o de frente) y disminuir la velocidad para tener una mejor capacidad de reacción.

"Con las luces bajas y en condiciones normales, un conductor visualiza con exactitud lo que está al frente suyo, a una distancia máxima de 40 metros", advierte el estudio de Cesvi. 

EL ENCANDILAMIENTO

Si el vehículo que circula en sentido contrario no baja las luces y lo encandila:

   1. Reduzca la velocidad. El ojo tarda entre cinco y siete segundos en adaptarse al encandilamiento.
   2. Si la luz es muy alta, gire la cabeza hacia la derecha y cierre momentáneamente el ojo izquierdo. Así logrará 'ajustar' su visión más rápidamente.
   3. Guíese por la línea blanca que bordea el lado derecho de su calzada.
   4. Cuadre los espejos laterales tangencialmente a la carrocería para que las luces del carro que circula atrás no le molesten.

CONSEJOS PARA MANEJAR DE NOCHE

  • Mantenga limpios los faros delanteros y las luces traseras.
  • Limpie periódicamente el panorámico y los vidrios laterales del vehículo. Un vidrio sucio aumenta el resplandor de las farolas de los vehículos que circulan en dirección contraria.
  • Planifique su viaje y respete semáforos y pasos peatonales.
  • Utilice las luces durante el alba y el ocaso, dos momentos críticos para ver y ser visto.
  • Circule a distancia prudente de los demás vehículos.
  • No abuse de las luces altas: es molesto para los demás e inútil para usted.
  • Si viaja por carretera, deténgase a descansar cada 100 kilómetros.

Fuente: Cesvi Colombia

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