La nueva berlina de lujo de Peugeot fue 'bordada' con un estilo discreto y elegante

Con medidas más grandes y líneas muy limpias Peugeot presentó la versión de lujo del 508. Tiene un motor de 156 caballos y 1.600 cm3 turbocargado que le permite alcanzar los 220 kph.

Redacción Motor

05:24 a.m. 02 de abril del 2012

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Después de un bache en la importación debido a problemas con suministros de partes para la fabricación del 508 en Francia, regresa este automóvil a las vitrinas, con lo cual Peugeot retoma su intervención en el mercado de gama media alta con una muy buena pieza que ya se había visto el año pasado temporalmente.

El tsunami que azotó a Japón complicó la provisión de muchas piezas para este carro que comparte elementos con el Toyota Camry dentro de una asociación técnica que tienen estas dos marcas.

Ahora llega con un paquete muy bien seleccionado y atractivo. Es un sedán de amplias y generosas medidas en todas sus cotas, sobre todo en la parte trasera, que tiene una cabina sobrada en
altura para personas altas y gran espacio entre sillas, además de buenos accesorios para su comodidad, como apoyabrazos central abatible y luces de lectura muy bien colocadas en el propio techo.

A esto se suma un impresionante baúl, capaz de llevar las maletas del cupo, con perfecto acceso y un switch de la apertura eléctrica de la compuerta camuflado en el cero de la referencia del carro.

Nada evidente para la manipulación en parqueaderos y centros comerciales, pero muy elocuente para los diseñadores. La llanta de repuesto va dentro del baúl y es de tamaño y configuración iguales a las de uso.

Es un carro netamente familiar en el cual se ve una nueva ola en el diseño de Peugeot, que abandona las enormes bocas de aireación del motor y las parrillas y emblemas dominantes por una presentación más discreta y elegante. Inclusive, otro detalle curioso, pusieron el nombre de Peugeot en la parte alta de la parrilla, cosa que no es usual en el frontal de los carros, donde solamente suele verse el emblema.

Otro cambio sustancial es el diseño lámparas, que antes nacían prácticamente en la base del parabrisas y ahora son mucho más pequeñas y con una óptica interior muy sofisticada, como lo atestigua el pequeño reflector que se encarga de dispersar el haz de la luz media.

Ese ajuste de formas y perfiles también se aprecia en la parte trasera, que fue resuelta con total sobriedad con stops en los cuales las luces tienen trazos diagonales y un bocel central en la tapa del baúl cuyo cromo le da un acabado elegante y totalmente diferente a lo visto en las otras familias de carros Peugeot.

Lo mueven con un motor 1.6 turbocargado, pasando el aire de admisión por un intercambiador de calor que permite la mejor eficiencia, reflejada en los 156 caballos de potencia disponibles y utilizables a través de una caja de seis marchas adelante, con opción de manejo secuencial y mandos tanto en la palanca como en la zona del timón.

Las paletas están fijas, por lo cual cuando se gira el timón se pierde la conexión natural de las manos con su posición de operación. Pero tiene el servicio que es bastante cómodo normalmente y permite usar rápidamente la curva del motor, que es una máquina ampliamente conocida ya que es la misma que está en otros modelos de Peugeot y que se comparte con los Mini Cooper.

Esto indica que es un motor de origen BMW. Anda muy bien y a la altura de Bogotá tiene toda la ganancia que significa el turbocargador, ya que no hay pérdida de caballos y con los seis cambios escalona bien la aceleración. Además, el compresor carga desde bajas revoluciones, lo cual agiliza mucho la marca.

Es un carro liviano en proporción con su tamaño: la ficha indica que pesa 1.400 kilos. La caja tiene un mando curioso en la consola, pues la palanca no corre en línea recta sino escalonadamente y en diagonal. El fabricante le adjudica una capacidad para llegar a 220 kilómetros por hora.

Como siempre en todo Peugeot, los frenos son muy buenos, con 4 discos y ABS con EBD, la dirección exacta, y se cuidó mucho la insonorización, por lo que su marcha corresponde a la de un auto de alta gama, con excelentes acabados en todos los aspectos y una presentación muy lujosa de la cabina y sus accesorios y materiales flexibles en el tablero de perfecta manufactura.

Francamente, es una grata sorpresa ver cómo Peugeot preparó y puso a punto el habitáculo. Rueda en unas buenas llantas de generosos hombros montadas en rines 17 y que ayudan a la suavidad de la marcha.

Los rines son de aleación. Las suspensiones corresponden al perfil técnico del vehículo, con sistemas McPherson adelante, brazos independientes atrás y las ruedas delanteras se encargan de la tracción.

Lo equiparon generosamente, empezando por los seis airbags de serie: el par frontal, las cortinas laterales y los de protección lateral que van en las sillas delanteras. También ofrece el sistema de aire acondicionado o calefacción en cuatro zonas graduables a voluntad, dos delanteras y dos para los pasajeros.

Tiene el techo de cristal de apertura eléctrica, tres apoyacabezas traseros, cinturones ajustables en altura, el display de información
para el conductor, conectividad para todos los sistemas de audio externos, exploradoras, timón multifuncional con control de velocidad de crucero y bluetooth para el teléfono. Las luces y los limpiabrisas son automáticos.

Un detalle útil son los sensores de movimiento interior para la alarma, que se pueden desconectar en caso de dejar a un niño o alguna mascota en la cabina que pudieran activarla accidentalmente.

A esta buena lista de atractivos y virtudes, al 508 hay que agregarle que tiene un precio muy competitivo para la gama y en proporción al equipo, tamaño y acabados que ofrece. La importadora lo tiene
tasado en 80 millones de pesos, valor perfectamente acorde con las expectativas que tiene en el mercado de la gama media alta. Un sector muy concurrido al cual llega muy bien armado.

RECUADROS:

La berlina de lujo de Peugeot regresa con una excelente configuración interior, acabados y equipo de alta gama a un atractivo precio en el rango de los 80 millones de pesos. Tiene un motor de 156 caballos, que comparte con el Mini Cooper, de 1.600 cm3 turbocargado, que lo lleva hasta 220 kph. El espacio interior y el baúl son sobresalientes.

"HUD" de serie

Al manejar el 508, la primera novedad es el Head Up Display
(HUD) de serie. La pequeña pantalla en la cual se pueden seleccionar informaciones de velocidad, motor, navegació (cuando está equipado con el GPS) se abre y cierra con el encendido o apagado del motor y tiene posibilidad de modificar el ángulo visual de la presentación dependiendo de la estatura del conductor, que viaja en una silla con mandos eléctricos.

Se gradúa desde un centro de mandos que va en un panel en la parte izquierda disimulado con una tapa, similar a las que suelen verse en las cajas de fusibles.

Luces más pequeñas y discretas

Los stops, con las franjas de luces diagonales, son un distintivo del 508. El largo bocel de la tapa del baúl rompe bien la parte trasera en la cual se aprecian los útiles sensores de parqueo, que también existen en la trompa.

FRASES:

Hay un cambio en el diseño general de Peugeot, con una parrilla y luces más pequeñas y discretas. Es elegante, sobrio y de líneas muy limpias.

La presentación del puesto de mando es muy funcional y evidente. Tiene paletas para hacer los cambios en la consola del timón y la climatización se puede graduar de manera independiente en cuatro zonas separadas.

Hay detalles discretamente colocados en todos los ángulos del carro. El baúl se abre pulsando un interruptor en la mitad del emblema de 508.

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