La nueva motocicleta BMW S 1000 R es un 'gallo' bien tapado

Existe desde finales de 2013, ofrecida como una máquina de doble propósito con altísimas prestaciones técnicas que lucen plenamente en la carretera, o bien, si hay la oportunidad, en un circuito.

Redacción Motor

03:47 p.m. 06 de mayo del 2014

Vea los detalles de la nueva BMW S1000R

La S 1000 R tiene un diseño agresivo heredado de su hermana mayor, la superbike S1000 RR, con las variantes necesarias para ser una rutera deportiva.

El diseño se desprende del concepto que BMW llama 'tail up-nose down' (cola alta -nariz baja), que da como resultado una figura inconfundible, agresiva y di­námica. La luz delantera está montada en una posición muy baja y la cola de la moto orientada hacia arriba, por lo que la estampa es muy particular y a la vez tiene una apariencia muy ligera.

Gracias a la baja altura del asiento, de apenas 814 milímetros, la S 1000 R es una moto apropiada para conductores de todas las estaturas. La posición de los estribos permite asumir una postura deportiva pero, al mismo tiempo, agradable. De esta manera, al conducir la S 1000 R por carreteras de montaña, el piloto tiene una postura recogida y dinámica, muy confortable si se realizan viajes largos.

Entrando en materia mecánica, hable­mos del motor de este nuevo fierro, que es un cuatro cilindros en línea, heredado de la S 1000 RR, que fue optimizado para cumplir con las expectativas de uso en ruta. Tiene una generosa potencia de 160 caballos a 11.000 rpm, y su par máximo de torque es de 112 Nm, disponible a 9.250 revolucio­nes.

Al motor le hicieron varias modifi­caciones con el fin de conseguir una mejor respuesta y aceleración en ba­jas y medianas revoluciones. En la culata se variaron las cámaras y se recalcularon las curvas de alzada de las válvulas. En comparación con la S 1000 RR, el motor revoluciona 2.000 vueltas menos, lo cual significa que el giro máximo es de 12.000 rpm.

El sistema de transmisión es una caja de 6 velocidades acoplada por ca­dena a la rueda trasera.

El chasis está construido sobre una doble viga de aluminio con bajo pe­so, sobre el cual se monta el motor inclinado hacia adelante 32 grados y lo hace parte de la estructura de la motocicleta.

La distancia entre ejes es de 1.439 milímetros, que le concede mayor ca­pacidad de tracción y estabilidad en curvas, a la vez que la dirección se torna más precisa y el manejo más tranquilo.

La suspensión delantera la arma­ron con una horquilla invertida, de 46 milímetros de diámetro. Se pueden ajustar la extensión y la compresión del amortiguador gracias a un siste­ma eléctrico llamado DDC (Dyna­mic Damping Control). En la parte posterior pusieron un brazo doble de aluminio, con montante central de extensión regulable con el DDC.

Otra de las herencias de la S1000 RR son los frenos. Adelante hay dos discos flotantes de 320 mm con dos mordazas fijas de cuatro pistones, montadas radialmente. Los conduc­tos del líquido están recubiertos por un tejido de acero, que garantiza una presión más constante y exacta en el sistema y mayor durabilidad y seguri­dad de los componentes. El freno tra­sero es de un disco de 220 mm con mordaza flotante de un pistón.

El funcionamiento es muy efi­ciente y de fácil dosificación gracias a la presencia del sistema antiblo­queo BMW Motorrad Race-ABS in­tegral parcial, incluido de serie. Al accionar la manigueta del freno se activan tanto el freno delantero co­mo el trasero, mientras que pisando la palanca de freno únicamente se usa el trasero.

Manejamos la primera unidad en el Autódromo de Tocancipá y pudi­mos disfrutar y comprobar todo su potencial técnico. Impacta la aceleración muy lineal del motor, que tiene un torque brutal pero que se puede dosificar sin problema gra­cias a todas las ayudas electrónicas. Por supuesto, dobla perfecto por la distribución del peso, a pesar de que marca 207 kilos con el tanque lleno, uno de los valores más bajos de la categoría.

En conjunto, la S1000 R es una perfecta combinación para hacer una ruta de carretera con toda seguridad o para ponerse todo el equipo y rodar en el circuito apro­vechando sus habilidades.

Gonzalo Clopatofsky G.

 

Cronómetro para la pista

El conjunto de instrumentos que equipa la S 1000 R incluye una serie de funciones que por su variedad son únicas en este segmento. Por ejemplo, el conductor puede activar el modo circuito del display para recibir información sobre el tiempo que hizo en su última vuelta, en su mejor vuelta o en las últi­mas vueltas, si está girando en el circuito.

Dynamic Damping Control (DDC)

Este sistema regula electrónica­mente el ajuste de la extensión y la compresión de los amortigua­dores, dependiendo del modo de conducción que esté seleccionado desde el tablero.

Modifica el frenado, aceleración o trazado de curvas y, además, con­sidera el estado del piso. Funciona mediante electroválvulas que responden a las posiciones Rain, Road, Dynamic y Dynamic Pro. Todas las variantes aplican muy bien para el cambiante estado de nuestras rutas o para alta veloci­dad en pista. Se puede ajustar con la moto estática o andando y res­ponde en milésimas de segundo.

DATOS
El tablero es un display de gran tamaño con tacómetro análogo. La pantalla muestra el cambio en el que rueda la moto y el modo de conducción activo. Tiene 'Shift Light' ajustable.

La S 1000 R vale 45 millones de pesos y viene en tres colores: rojo racing, blanco alpino y azul frozen metalizado, que resaltan su carácter deportivo.

Además de todas las ayudas electrónicas, viene equipada con un amortiguador de dirección que permite mayor precisión y sensibilidad en el manejo.

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